Volkswagen Touareg R-Line 3.0 V6 TDI (286 CV) 4Motion: un todocamino en plan señor

Con el lanzamiento del Volkswagen Touareg en 2002 la marca irrumpió en un segmento muy noble, el de los todocamino de lujo de tamaño grande. Lo hizo a lo grande, con un socio de total solvencia como es Porsche.

Desde entonces se han vendido alrededor de un millón de unidades, lo que constituido una buena base de partida para el lanzamiento de la tercera generación del emblemático modelo.

Un modelo que supuso para Volkswagen, junto con la berlina Phaeton, la entrada en el restrictivo universo del lujo. Este espacio estaba reservado tradicionalmente para los fabricantes especialistas, conocidos también ahora con la denominación de marcas premium.

Por otro lado, el caso de Volkswagen es un tanto singular, pues en su posicionamiento como marca está a caballo entre las especialistas y las generalistas. Razón por la que el potencial cliente del Touareg tiene que quitarse un poco de la cabeza la tradicional “marquitis” para valorar el producto de la forma más realista posible.

Además de lo expuesto, el nuevo Volkswagen Touareg da un importante salto adelante en lo tecnológico, en confort de marcha, en sofisticación y en lujosos equipamientos que le aproximan a modelos de fabricantes especialistas.

Presenta argumentos suficientes para competir con vehículos como, el Mercedes-Benz GLE, BMW X5, Range Rover Velar, Range Rover Sport  o Volvo XC90, sin dejar en el tintero a sus primos del Grupo Volkswagen, el Audi Q7 y el Porsche Cayenne. También son rivales directos  modelos como el Jeep Grand Cherokee y el Land Rover Discovery.

Puede competir con los más significativos modelos de fabricantes especialistas. En la parte trasera, musculosa y estilizada, destacan los escapes trapezoidales.

Carrocería más ligera gracias al empleo de aluminio

El nuevo Volkswagen Touareg (tercera generación) está desarrollado sobre la plataforma modular MLB del Grupo para mecánicas en posición longitudinal.

Con respecto a las dimensiones exteriores crece ligeramente en comparación con  su antecesor, tiene una longitud que se estira hasta los 4,88 m, una anchura de 1,98 m y 1,70 m de altura. En lo que concierne a la distancia entre ejes o batalla prácticamente se mantiene la misma cota, 2,89 m.

Sin embargo ha experimentado una sustanciosa cura de adelgazamiento que le ha supuesto perder 106 kg de peso, una mayor ligereza debida a la construcción mixta de la carrocería, que utiliza en sus componentes un 48% de aluminio y un 52% de acero. También el maletero gana 113 l, gracias en parte a la posibilidad  de desplazamiento longitudinal de los asientos traseros.

La gama se articula en torno a tres niveles de equipamiento: Pure, Premium y R-Line; para el R-Line se contemplan dos paquetes decorativos, el R-Line y el Black Style. Nuestra unidad de pruebas equipaba el nivel R-Line más el paquete exterior Black Style.

Espectacular la combinación del acabado R-Line con el paquete Black Style, que dota al frontal del vehículo de una especie de máscara gracias a la parrilla y ópticas en color negro. También en negro las llantas Suzuka Black de 21 pulgadas.

Pero sin lugar a dudas una de las cosas que más sorprende, que constituye un auténtico golpe de efecto tanto visualmente como por su carga tecnológica, es el salpicadero con las dos pantallas. Se trata del llamado Innovision Cockpit, ligado al más avanzado de los dos sistemas multimedia que se proponen, el Discover Premium, que configura un salpicadero totalmente digitalizado.

El  de acceso, el Discover Pro, consta de un cuadro de instrumentos con relojes convencionales  y una pantalla de 9,2 pulgadas para el sistema multimedia. El Innovision Cockpit  es una opción que cuesta 4.230 euros, si bien es de serie en los modelos R-Line. Consta de dos pantallas, una de 12 pulgadas que oficia de cuadro de instrumentos y otra táctil de generoso tamaño (15 pulgadas) para el resto de funciones.

Imagen sofisticada la del Innovision Cockpit con las dos pantallas, la del cuadro de instrumentos y la del sistema multimedia, unidas, sin interrupción. Ambas ofrecen multitud de posibilidades de configuración.

El fascinante Innovision Cockpit

Con el Innovision Cockpit se eliminan prácticamente todos los botones convencionales del salpicadero, sin embargo para los que se utilizan con mucha frecuencia, como puede ser el de regulación del volumen, si hay un mando físico. Ofrece infinidad de posibilidades de personalización. La mayor parte de los pulsadores están integrados en esa gigantesca pantalla táctil de 15 pulgadas (1.920 x 1.020 pixeles) orientada hacia el conductor.

Permite controlar la climatización, la función ventilación y masaje de los asientos, la radio, el navegador (mapas en 3D) la telefonía, la configuración del vehículo, etc. También contempla para algunas funciones el control gestual y por voz. Esta pantalla conecta su superficie con la del cuadro de instrumentos de 12 pulgadas (1.920 x 720 pixeles) sin interrupción, formando un entorno digital continuo.

Completan el conjunto cuatro puertos USB, un lector de DVD y un dispositivo para la carga del móvil por inducción.

La pantalla del cuadro de instrumentos es de 12 pulgadas, mientras que la que sirve para controlar el resto de funciones del vehículo es enorme, tiene nada menos que 15 pulgadas.

El interior del Touareg permite viajar con comodidad, sin estrecheces, a cinco pasajeros, que tampoco tendrán problema a la hora de colocar sus equipajes por abundantes que sean.

Con el objeto de ganar espacio para los ocupantes de las plazas traseras o, por el contrario, dotar al maletero con mayor capacidad, se puede atrasar o adelantar el asiento posterior, que puede deslizarse longitudinalmente 16 cm. Además sus respaldos  pueden reclinarse hasta un máximo de 21º.

Con el asiento totalmente retrasado, el volumen del maletero es de 615 l, cifra que se eleva hasta los 810 litros si se coloca lo más adelantado posible y con los respaldos en posición vertical.

Al ser deslizantes (además de abatibles) los asientos traseros, la capacidad del maletero oscila entre 615 y 810 litros. Con los asientos abatidos se estira hasta los 1.800 litros.

Acabado R-Line

El equipamiento de serie de nuestra unidad de pruebas, un Volkswagen Touareg R-Line 3.0 V6 TDI (286 CV) es bastante completo. Con este nivel de equipamiento superior, el vehículo cobra asimismo una apariencia más deportiva por el kit de carrocería que incorpora.

El paquete exterior R-line contempla, paragolpes delantero específico con inserciones en negro brillante, característico paragolpes trasero con difusor en negro brillante, pasos de rueda en el color de la carrocería, alerón portón en negro, embellecedores de escapes trapezoidales y distintivos R-Line tanto en la parrilla como en los laterales.

En lo que respecta al interior dicho paquete incorpora, el volante multifunción calefactado y con levas para el cambio, pedales y reposapiés en acero inoxidable, perfiles de aluminio en salpicadero y puertas, cuero Vienna para los asientos y consola central en color negro piano.

El paquete exterior R-Line confiere al Touareg una apariencia más deportiva que el resto de los acabados.

Además, el acabado R-Line incluye un generoso equipamiento de serie en el que no faltan componentes como, el Innovision Cockpit, el sistema de proyección de datos en el parabrisas (Head-up-Display), el techo solar corredizo panorámico, los asientos confort en cuero Vienna, la cámara de visión trasera, el asistente de aparcamiento, la alarma antirrobo, las llantas Nevada de 20 pulgadas, los mencionados anteriormente paquetes exterior e interior R-Line, el paquete Easy Open y el paquete Luz y Visión.

Este último está compuesto por los retrovisores eléctricos, calefactados y plegables, luces de acompañamiento y parasoles dobles (para ventanillas y parabrisas), mientras el Easy Open incluye acceso y arranque sin llave, y portón trasero eléctrico con apertura manos libres.

Muy práctico a la par que poco visto el sistema de parasoles dobles, que permite cubrir a la vez parabrisas y ventanillas.

Por si fuera poco, nuestra unidad de pruebas montaba el paquete exterior opcional Black Style para acabado R-Line, cuyo precio es de 3.025 euros. Incluye carcasas de retrovisores y marcos de ventanillas en negro, así como la parrilla del radiador y faros también en color negro. Estos faros IQ-Light-Led Matrix resultan modélicos por su enorme eficacia, de los mejores tipo matricial led que hemos probado recientemente.

Como colofón, para terminar de rendir esta especie de  homenaje al color negro, unas espectaculares llantas opcionales Suzuka Black de 21 pulgadas calzadas con neumáticos 285/40 (1.025 euros).

Tracción integral permanente 4Motion con diferencial central de reparto

El Touareg es un coche muy cómodo para viajar, la suspensión filtra muy bien las irregularidades del terreno, máxime si es neumática (la que montaba en opción nuestra unidad de pruebas). Por otro lado, contiene muy bien los balanceos de la carrocería en curva permitiendo rodar a buen ritmo en los tramos más virados, sin perder la compostura a pesar de un peso en vacío de 2.070 kg.  

Su interior aísla muy bien a los ocupantes de todo tipo de ruidos, incluido el de motor, que apenas se percibe a velocidades de crucero.

Muy amplias las plazas traseras, cuyos ocupantes pueden disfrutar de climatización independiente si se incorpora el climatizador opcional de 4 zonas.

El motor diésel V6 de 3 litros de cilindrada desarrolla 286 CV y un par máximo de 600 Nm, valores que en la práctica permiten mover el coche con total solvencia y agilidad. Parece más ligero de lo que en realidad es, de lo que deja constancia ese registro de 6,1 s para pasar  de 0 a 100 km/h, mientras la velocidad máxima asciende a 235 km/h.

Con respecto a la cifra oficial de consumo combinado es de 6,6 l/100 km, pero realmente en un recorrido mixto carretera autovía a una media de 120 km/h se conforma con 7,5 l/100 km.

Toda la gama cuenta con tracción integral permanente 4Motion y cambio automático Tiptronic de tipo convertidor de par con 8 velocidades.

La tracción integral permanente es uno de los ases que juega con maestría el Touareg. Un sistema que, a diferencia de otros de tipo tracción total o integral a tiempo parcial, ya garantiza desde el primer momento, nada más ponerse en marcha el vehículo, un reparto determinado (preestablecido) de fuerza motriz entre ambos ejes.

Fuerza susceptible de variación en función de la adherencia y de las condiciones dinámicas. En este caso nada de embrague entre ejes, un diferencial central autoblocante de reparto con distribución asimétrica y dinámica del par establece un máximo de hasta el 70%  y un mínimo del 20% delante, mientras que para el eje trasero el porcentaje máximo de par que puede llegar es del 80%.

Lo que no tiene esta generación del Touareg es reductora, poniendo de manifiesto su orientación más asfáltica, sin que ello signifique que renuncie a unas buenas capacidades todo terreno. De hecho, hay disponible en opción un paquete off-road (755 eros), pero es incompatible con las versiones R-Line. Con respecto al cambio automático Tiptronic, cumple su cometido con total eficacia. Los cambios entre marchas se ejecutan con bastante rapidez y sin tirones, pasan prácticamente desapercibidos para el conductor.

Sofisticados opcionales

El acercamiento del nuevo Volkswagen Touareg hacia modelos de marcas especialistas no solo se pone de manifiesto por la calidad de ejecución y lujoso acabado del producto o por las innovaciones tecnológicas que incorpora, también por la interminable lista de sofisticados opcionales que puede montar.

Entre ellos destacan la suspensión neumática (2.355 euros), el paquete compuesto por suspensión neumática más el eje trasero direccional (3.445 euros), otro paquete que incluye los dos elementos anteriores a los que se suma el sistema de estabilizadoras activas (7.130 euros), el sistema de sonido de alta fidelidad Dynaudio con 14 altavoces (1.935 euros), el climatizador de 4 zonas (1.065 euros) o el sistema de visión nocturna (2.200 euros).

 

var _bp = _bp||[]; _bp.push({ «div»: «Brid_53884907», «obj»: {«id»:»13055″,»width»:»16″,»height»:»9″,»video»:»398578″} }); //services.brid.tv/player/build/brid.min.js

 

Una política de opcionales a golpe de talonario, totalmente en línea con la de renombrados modelos de marcas especialistas.

A este respecto, nuestra unidad de pruebas, con motor diésel V6 de 3 litros de cilindrada (286 CV) y acabado R-Line, tiene un precio de partida de 81.135 euros.

Una cantidad que se incrementa notablemente si se suma la cantidad de opcionales que lleva, como por ejemplo, la suspensión neumática, la dirección a las 4 ruedas o el paquete exterior Black Style.

La suspensión neumática, además de mantener la altura del vehículo con independencia de la carga, puede adoptar distintos valores según las circunstancias y el escenario en el que se ruede.

Al rodar por autopista la altura de la carrocería desciende  de 2,5 a 3,5 cm, de la misma forma que a la hora de transitar por terrenos accidentados el conductor puede elevarla 2,5 o 7,5 cm sobre el nivel estándar. Para cargar con mayor comodidad los equipajes, el eje trasero puede bajarse 5 cm.

La suspensión neumática permite, entre otras funciones, elevar la carrocería hasta 7,5 cm sobre el nivel estándar para transitar por terrenos accidentados.

Con la adopción de la dirección a las ruedas traseras sube varios enteros tanto la maniobrabilidad como la estabilidad. A la hora de circular  a velocidades inferiores a 37 km/h o de aparcar, las ruedas traseras giran en sentido contrario al de las delanteras, razón por la que el vehículo  disminuye su diámetro de giro en un metro y se vuelve más maniobrable.

Cosa que se agradece sobre todo en recorridos urbanos. Por el contrario, por encima de 37 km/h las ruedas traseras giran en el mismo sentido que las delanteras, beneficiándose en este caso la estabilidad a la hora de negociar curvas a altas velocidades.

 

var _bp = _bp||[]; _bp.push({ «div»: «Brid_53884965», «obj»: {«id»:»13055″,»width»:»16″,»height»:»9″,»video»:»398581″} }); //services.brid.tv/player/build/brid.min.js

 

Pueden complementar  a estos dispositivos un sistema de barras estabilizadoras activas, que sirven para minimizar los balanceos de la carrocería en las curvas a la vez que mejoran el confort cuando la suspensión absorbe las irregularidades del asfalto.

Dicho sistema se basa en unos motores eléctricos que cargan las barras estabilizadores, es decir, aplican una fuerza de torsión contraria a la que producen las inclinaciones u oscilaciones de la carrocería.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Volkswagen Touareg R-Line 3.0 V6 TDI (286 CV) 4Motion: un todocamino en plan señor

A %d blogueros les gusta esto: