Una carta de la Subsecretaría de Defensa abría la puerta a flexibilizar los turnos de vacunación en el Estado Mayor

La vacunación de los principales altos mandos del Estado Mayor de la Defensa, desvelada este viernes por ECD, desembocó un día después en la dimisión de JEMAD, el general del Aire Miguel Ángel Villarroya, que envió una carta a Margarita Robles para solicitar su cese “con el objetivo de no perjudicar” la imagen de las Fuerzas Armadas.

El Estado Mayor de la Defensa reconoció que Villarroya, así como otros altos mandos, se habían vacunado. Pero afirmó en todo momento que las primeras dosis se les había pinchado a estos oficiales generales siguiendo la instrucción que les habían llegado desde la Subsecretaría del Ministerio de Defensa.

El diario Vozpópuli publicó el plan de vacunación que el Ministerio de Defensa aprobó para las Fuerzas Armadas, y que establece un orden de prioridad para ir inmunizando al personal según distintos grupos: el personal militar y civil sanitario en primer lugar, seguido del que se vaya a desplegar en zona de operaciones…

Confidencial Digital ha podido saber que el documento de la “Estrategia de vacunación contra el Covid-19 en las Fuerzas Armadas” llegó al Estado Mayor de la Defensa acompañado de una carta. La carta iba firmada por el director del Gabinete Técnico de la Subsecretaría de Defensa, el vicealmirante de la Armada Antonio Cordero Aparicio. El documento ha sido adelantado por Vozpópuli.

Como ya se ha indicado, el Estado Mayor de la Defensa se escudaba en que había actuado según instrucciones de la Subsecretaría de Defensa. Ciertamente, la estrategia partió de la Subsecretaría, instancia de la que depende toda la sanidad militar, con la Inspección General de Sanidad de la Defensa al frente.

Según fuentes militares consultadas por ECD, la carta del vicealmirante no se limitaba a dar traslado de la estrategia de vacunación. La misiva incluía algunas indicaciones sobre cómo poner en marcha esa estrategia.

Esas indicaciones no eran un mero resumen o una repetición del orden de grupos prioritarios que establece el documento de la estrategia. La carta apuntaba algunas instrucciones que podían matizar la estrategia o provocar cierta confusión, ya que abría la puerta a que se interpretara de forma más flexible los turnos de vacunación.

Por ejemplo, al leer la carta podía no quedar claro si se debía esperar a que todo el personal sanitario estuviera vacunado, y después el personal que se marcha a operaciones, antes de pasar a los siguientes grupos, o si por el contrario se podía comenzar la vacunación de otro grupo de prioridad más baja, como son precisamente los miembros de la cadena de mando que dirige la estructura operativa de las Fuerzas Armadas: el JEMAD, el Jefe del Estado Mayor Conjunto, el Comandante del Mando de Operaciones y sus dos adjuntos, entre otros que ya han recibido la primera de las dos dosis, tal y como reveló ECD.

Una vez recibida la “Estrategia de vacunación contra el Covid-19 en las Fuerzas Armadas” y la carta que la acompañaba, y cuando ya contaba con las dosis asignadas, el Estado Mayor de la Defensa puso en marcha su proceso de vacunación, que incluyó primero a los sanitarios destacados en sus unidades y cuarteles, y que ya alcanzó hace unos días al JEMAD y a los altos mandos ya desvelados.

Ascendido recientemente

La estrategia se envió al EMAD desde la Subsecretaría, pero no fue la subsecretaria Amparo Valcarce la que firmó la carta.

De acuerdo con el Real Decreto 372/2020, de 18 de febrero, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Defensa, “la persona titular de la Subsecretaría de Defensa dispone de un Gabinete Técnico, como órgano de apoyo, asesoramiento y asistencia inmediata. Su persona titular será un oficial general u oficial, con nivel orgánico de subdirector general”.

En este caso, el director del gabinete técnico es Antonio Cordero Aparicio. Cordero lleva en este puesto desde hace unos años: asumió el cargo con Arturo Romaní (subsecretario con María Dolores de Cospedal, en el Gobierno del PP) en el año 2016, continuó con Alejo de la Torre (ya con Margarita Robles) y permaneció como director del Gabinete Técnico tras el relevo de este último por Amparo Valcarce a finales de junio de 2020.

Antonio Cordero ascendió de contralmirante a vicealmirante en diciembre. Su ascenso fue aprobado por el Consejo de Ministros en diciembre. Se publicó en el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa (BOD) el 24 de diciembre, lo que provocó que pasara desapercibido entre la gran mayoría de altos mandos de las Fuerzas Armadas, ya que el día de Nochebuena es una especie de “festivo graciable”, en el que la actividad de despacho en los cuarteles se reduce notablemente.

ECD solicitó varias veces al Ministerio de Defensa poder acceder al currículum de este nuevo vicealmirante, pero después de varias semanas no ha recibido respuesta a ninguna de estas peticiones.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Una carta de la Subsecretaría de Defensa abría la puerta a flexibilizar los turnos de vacunación en el Estado Mayor

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