Orden de Margarita Robles: prohibidos los honores militares a Franco

La familia de Franco exige al Gobierno que si se exhuma su féretro deberá hacerse cumpliendo el reglamento de honores fúnebres militares que estipula el Real Decreto 684/2010, aprobado en tiempos de Rodríguez Zapatero. El homenaje se celebraría antes de inhumar el cuerpo en el nicho que la familia tiene en propiedad en la cripta de la catedral de la Almudena de Madrid.  

Así lo ha trasmitido al ejecutivo a través de un escrito de alegaciones presentado ante la Subsecretaría del Ministerio de Justicia. Sin embargo, tal y como ha podido constatar ECD, en el Ministerio de Defensa no hay “ninguna voluntad” de rendir honores militares al féretro de Franco.

Veto de Robles

Tal y como explican fuentes ministeriales, la ministra Margarita Robles ya ha trasladado a su equipo que el papel del Estado termina en cuanto el cuerpo sea entregado a la familia. No se contempla, por tanto, ningún tipo de honor militar.

“Aquí no está en la mente de nadie un homenaje a Franco” explican estas voces. Admiten que pese a estar reflejada esa posibilidad en el Real Decreto que regula el Reglamento de Honores Militares, su realización “queda a expensas de la decisión del gobierno, y en este caso corresponde al Ministerio de Defensa. No habrá honores militares ni participación de miembros en activo de las Fuerzas Armadas”.

El general de División Franco

En cualquier caso, fuentes políticas advierten que pese a que durante un periodo de la historia se ha considerado a Franco como jefe de Estado y haya sido tratado como tal, “sería un atropello a la democracia darle honores de jefe de Estado”. En cualquier caso, dicen, “se le daría trato de General de División, que fue el último rango militar que ostentó antes del golpe de Estado del 36” concluyen.

Efectivamente, Francisco Franco alcanzó el rango de General de División en marzo de 1934, durante el gobierno ‘cedista’ de Gil-Robles. Un ascenso que se produjo ocho años después de su ascenso a General de Brigada, convirtiéndose en el más joven de Europa (con 33 años) en alcanzar el generalato. En 1935 fue nombrado Jefe del Estado Mayor Central del Ejército (el equivalente hoy en día a JEME).

Los honores que señala la ley

El Real Decreto 684/2010 recoge pormenorizadamente como deben desarrollarse los actos de honor por parte de las Fuerzas Armadas a figuras significativas del Estado como el rey y su familia, los presidentes del Gobierno, los ministros de Defensa, altas representantes de instituciones internacionales como la OTAN o la UE, y jefes de Estado extranjeros. También a jefes de Estado Mayor y a oficiales generales.

En el Título IV de la ley se detallan las disposiciones que deben tenerse en cuenta a la hora de realizar honores fúnebres y quien tiene derecho a ellos. Ahí figuran los generales de Ejército, almirantes Generales, Generales del Aire, Tenientes Generales, Almirantes, Generales de División, Vicealmirantes, Generales de Brigada y Contralmirante.

Piquete de honores, Himno Nacional y salvas

A un general de División, como era Francisco Franco, le corresponde según el texto legislativo un piquete de honores -unos diez militares-  “con Bandera, banda y música y consistirá en la interpretación del himno nacional completo, arma presentada y una descarga de fusilería”. En concreto, trece salvas. En caso de que su tratamiento fuese el de Jefe del Estado Mayor del Ejército, cargo que alcanzó en 1935, le corresponderían diecisiete salvas.

El reglamento contempla también voces de ‘Viva España’ en honores a jefes de ejército u oficiales generales, pero no en el caso de que se trate de honras fúnebres.

Según las normas de ejecución de los honores fúnebres, las armas que porten los piquetes que acompañen al féretro deberán llevar los fusiles ‘a la funerala’. Es decir, con la bocacha apuntando al suelo.

“Al llegar el cortejo al lugar que se señale para la despedida del duelo, desfilarán ante los restos mortales las fuerzas de escolta y la guardia de honor. Esta última acompañará a los restos mortales hasta su inhumación” recoge el Real Decreto.

El polémico segundo entierro del general Sanjurjo

La representación legal de la familia Franco ha estado en contacto durante estos últimos meses con Enrique Garza, el abogado de la familia del general de División José Sanjurjo que fue exhumado en 2016 del Monumento a los Caídos de Pamplona por decisión del gobierno local de Bildu.

Su cuerpo fue trasladado hasta Melilla, al Pabellón de Héroes Regulares, a bordo de un helicóptero de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra -previa autorización del Ministerio de Defensa-. Según explicó posteriormente la Comandancia General de Melilla (COGEMEL), la aeronave aprovechó un viaje ya previsto por lo que no se incurrió en ningún gasto.

Al acto de inhumación acudieron autoridades locales como el presidente de Melilla Juan José Imbroda y el general de la COGEMEL Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, así como algunos coroneles destinados en la ciudad.

Sin embargo, oficialmente se negó que se hubiesen realizado honores militares: “No formó ninguna unidad ni piquete, ningún guion ni cornetín” se explicó entonces desde la COGEMEL.

Posteriormente, la aparición de unas fotografías en las que se veía a dos soldados formando junto al féretro -cubierto por una bandera de España- provocó cierta polémica. Pero no hubo piquete, ni se portaban armas ni hubo salvas, por lo que el Ejército consideró que no hubo honores militares fúnebres tal y como vienen reflejadas en el Real Decreto 684/2010.
Fuente: elconfidencialdigital.com
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