Nuevas cimas de la infamia

Hoy domingo La Sexta acude muy presta una vez más en auxilio de una opción política criminal. La cadena española más antiespañola, la que simboliza como nada la complicidad de élites políticas y mediáticas en su desprecio a los intereses nacionales, alcanza nuevas cotas de infamia. Ya lo había hecho en su sistemática apología de los etarras de Arnaldo Otegi y actuando como un órgano de propaganda de los golpistas y ladrones que, desde Cataluña, quieren destruir España. Ahora corre en servicio de un proyecto aun más deleznable, como es la supervivencia del régimen más despreciable, asesino y delincuente. Nicolás Maduro, el dictador usurpador, que de forma fraudulenta se autoproclamó presidente, él sí, el pasado 10 de enero, después de una patética farsa electoral, está aislado. Las inmensas manifestaciones de ayer muestran la voluntad inequívoca del pueblo venezolano en favor de su presidente interino Juan Guaidó. Precisamente por eso hay que permitirle a Maduro una operación de propaganda bien sonada. Para que Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, dos jefes de Gobierno cuya conducta ya solo puede producir vergüenza a los españoles, tengan algún argumento para sus maniobras en la UE el lunes. Para intentar mantener el oxígeno al dictador el mayor tiempo posible y aumentar las fisuras entre sus adversarios.

La semana que Sánchez y Zapatero consiguieron de plazo -con el ridículo ultimátum a Maduro que exigía una convocatoria de elecciones para la que no está legitimado- ha sido muy útil para mover las piezas exteriores en la operación que pretende salvar a la mafia narcocomunista de una caída inmediata. Ayer, el órgano de propaganda de Vladímir Putin que es la televisión «RT» decía que la desunión en la UE daba una especial oportunidad al «plan de negociación presentado por México, Uruguay y Bolivia», es decir, los amigos de Maduro. Que no es otra cosa que la estrategia de Zapatero de «diálogo y negociación» eternos para que se eternice Maduro. Los tres pasados años de «dialogo» de Zapatero han traído miles de muertos, millones de exiliados y la catástrofe humanitaria total. Mientras han continuado los asesinatos, las torturas y el saqueo masivo. Maduro anunció ayer además unas maniobras militares, «las más grandes jamas vistas en Venezuela» para dentro de diez días.

Muchos intentan sabotear la caída de la dictadura. Rusia y China son acreedores del régimen, al que han comprado además derechos petrolíferos y mineros. También Turquía e Irán tienen intereses económicos, políticos y estratégicos en la supervivencia de la dictadura. Grupos privados, dentro o fuera del entramado del Foro de Sao Paulo, necesitan tiempo para llevarse el botín. Algunos aún especulan con la supervivencia del régimen. Se trata de impedir la pérdida total de poder de los diferentes cárteles de la droga y mafias presentes en la cúpula del régimen chavista. Moscú, Pekín y Teherán están con Maduro. Como todas las fuerzas totalitarias, las bandas delincuentes, los carteles de la droga, Morales, López Obrador, Sánchez, Iglesias, Garzón, Zapatero y La Sexta. Una tropa que se define por sus compañías.
Fuente: ABC
Nuevas cimas de la infamia

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