Mandos militares y policiales ordenan coger vacaciones en julio y agosto ante un posible rebrote de coronavirus en otoño

La mejora de la situación de emergencia sanitaria por el coronavirus ha permitido a las Fuerzas Armadas ir rebajando su despliegue, que llegó a incluir varios miles de militares desplegados en la ‘Operación Balmis’.

El jueves, el Ministerio de Defensa informó que tenía movilizados 447 militares, además de 254 efectivos de asistencia sanitaria. Eso supone un descenso notable frente al esfuerzo que realizaron la UME, el Ejército de Tierra, la Inspección General de Sanidad, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Real en las primeras semanas de despliegue por España.

Poco a poco, las Fuerzas Armadas van recuperando la normalidad, vuelven a realizar ejercicios y maniobras, reabren academias y escuelas de formación… Pero algunos mandos ya tienen presente que es muy probable que en otoño se produzca un rebrote de coronavirus que obligue de nuevo al Gobierno de España a recurrir de nuevo a los militares.

Mensajes en unidades militares

Según explican a Confidencial Digital desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), les han llegado consultas de militares de distintas unidades de las Fuerzas Armadas en las que están recibiendo avisos relacionados con las vacaciones de verano.

A través de mensajes de WhatsApp, con avisos en papel colgados en algunos cuarteles, con correos electrónicos, en cuadrantes para los próximos meses o de forma oral, algunos mandos están exigiendo a los militares que, al solicitar sus vacaciones de verano  lo hagan o bien para julio o bien para agosto.

Es decir, que sólo pueden consumir sus vacaciones entre estos dos meses y no más allá.

Segunda ola de coronavirus y otro ‘Balmis’

De acuerdo con la información que militares de distintas unidades han hecho llegar a ATME -una de las asociaciones con presencia en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas-, en algunos casos esta orden no viene acompañada de ninguna explicación.

En otros, sin embargo, los mandos responsables de unidades, bases y acuartelamientos sí especifican que adoptan esta medida de concentrar las vacaciones en julio y agosto por la posibilidad de que, a la vuelta del verano, se registre en España un rebrote de coronavirus que obligue a montar una segunda ‘Operación Balmis’. Eso obligaría a cancelar permisos que estuvieran concedidos para esas fechas.

ECD ha tenido acceso a uno de estos mensajes enviado a los efectivos de una unidad de las Fuerzas Armadas. En él se explica que “tenemos instrucciones de nuestro general relativo al asunto y estableciendo que las vacaciones se deben coger en los meses de julio y agosto”.

Sin permisos ni días libres

Eso no afecta a los días de asuntos propios, que “son otra cosa. Cada uno que los emplee como los necesite, dentro del marco normativo que los regula”.

El mensaje termina con una explicación: indica que la instrucción de disfrutar las vacaciones en julio y en agosto se hace en “previsión de un rebrote, una nueva OP BALMIS y queden desautorizados todos los permisos por razones de servicio”.

Así ocurrió el pasado mes de marzo, cuando tras la declaración del estado de alarma y la activación de la UME y después en general de todos los ejércitos se suspendieron permisos y días libres a los militares.

Pregunta a Defensa: ¿Quién lo ha aprobado?

ECD se ha puesto en contacto con el Ministerio de Defensa, con el Ejército de Tierra y con el Ejército del Aire (en la Armada no había constancia de que hubiera ocurrido) para saber si esta instrucción que se estaba trasladando a algunas unidades obedecía a una orden general para todas las Fuerzas Armadas, y si se amparaba en algún documento oficial del ministerio o de los jefes de estado mayor de los ejércitos.

Al cierre de esta edición no se había recibido respuesta a estas consultas.

Por su parte, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) se ha dirigido por escrito al Ministerio de Defensa para solicitarle información sobre este asunto de las vacaciones.

En su escrito, ATME recuerda que la Orden DEF/253/2015, de 9 de febrero, por la que se regula el régimen de vacaciones, permisos, reducciones de jornada y licencias de los miembros de las Fuerzas Armadas, sólo establece a este respecto que “al menos, diez días de las vacaciones deberán ser disfrutadas entre los días 15 de junio a 15 de septiembre, salvo que por las misiones específicas de la unidad o por necesidades del servicio se tengan que disfrutar en otro momento”.

Quiénes tienen competencia

Sólo se permiten modificaciones en base al artículo 20 de la misma orden, que contempla que “el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, el Subsecretario de Defensa, los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire y el Secretario General de Política de Defensa podrán establecer los criterios para la concesión de vacaciones y permisos en el ámbito de sus respectivas competencias, determinando el personal que deba estar presente en las unidades, centros u organismos”.

Por ello, la Asociación de Tropa y Marinería Española pide al Ministerio de Defensa aclarar si la normativa permite “que los jefes de unidad obliguen de forma genérica a sus integrantes a disfrutar las vacaciones exclusivamente en los meses de julio y agosto”, o si las autoridades competentes (JEMAD, JEMEs, subsecretario…) “han aprobado o está previsto que lo hagan alguna norma donde se obligue al personal de las Fuerzas Armadas, en previsión de un nuevo rebrote del COVID, a disfrutar de sus vacaciones en determinados periodos de este año”.

Consideran que, si no, lo que están ordenando algunos mandos militares “se encuentra fuera de lo contemplado y permitido por la norma, sobre todo por basarse en un futurible incierto”.

También en la Policía Nacional

Las órdenes de concentrar las vacaciones en los meses de julio y agosto, ante la posibilidad de que a la vuelta del verano haya otro brote de coronavirus que obligue a un nuevo despliegue especial, no sólo se están dando en unidades de las Fuerzas Armadas.

Según ha podido saber ECD, también ha ocurrido en la Policía Nacional. En ciertas comisarías y unidades hay mandos que están avisando en el mismo sentido que en cuarteles militares: un nuevo pico de coronavirus en otoño puede dar al traste con quienes pidan vacaciones para entonces.

Por ejemplo, se han emitido instrucciones en algunas unidades recordando que la actual normativa ya refleja que no se pueden tomar las vacaciones fuera del período de julio, agosto y septiembre sin la autorización del jefe de plantilla.

Casos excepcionales

Por ello, a la espera de que la Dirección General de Policía pueda adoptar una decisión global sobre las vacaciones, en algunos lugares de España se está avisando a los mandos de que no deben autorizar vacaciones fuera de los meses de julio, agosto y en este caso también septiembre, salvo casos excepcionales que habría que analizar de forma concreta.

Sobre todo, lo que piden es que se traslade a los agentes que, si se empeñan en pedir vacaciones más allá de septiembre, “es posible que se queden sin ellas”, por lo que prefieren avanzarlo para que no haya sorpresas y quejas.

El objetivo que hay detrás de este empeño en que los policías nacionales tomen sus vacaciones entre julio y septiembre se explicita claramente en una de estas órdenes: “Es necesario disponer del personal al 100% a partir de octubre”.

Recursos Humanos contradice las órdenes

Tras conocer estos casos, el sindicato Confederación Española de Policía (CEP) consultó con la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación de la Dirección General de Policía.

Según CEP, las órdenes de sólo coger las vacaciones entre julio y septiembre vulneran la circular del cuerpo sobre permisos, licencias y vacaciones.

La respuesta de la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación fue cauta. Señaló que, de acuerdo con esa circular de permisos, no se puede “encorsetar” la elección de vacaciones a unos meses concretos.

Si acaso, se puede indicar a los policías nacionales que esos son los meses preferentes, pero no se puede excluir al resto.

Un informe de Tierra prevé un brote en otoño

Desde hace tiempo, distintos estudios, e incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS), apuntan que, aunque la epidemia de coronavirus esté remitiendo en España, es probable que se produzca un rebrote hacia final de año, en otoño.

El Ejército de Tierra manejó un documento en este sentido desvelado por Confidencial Digital: “Nota informativa. Informe cualitativo predicción epidemia largo plazo”, que elaboró la Sección de Técnicas de Apoyo a la Decisión (SETAD), dependiente de la Subdirección de Asistencia Técnica (SUBAT) de la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica.

Esta unidad se encarga de la investigación operativa del Ejército: analiza datos, los somete a modelos matemáticos, y así obtiene conclusiones prospectivas. En base a datos abiertos, ese informe de Tierra preveía dos futuros rebrotes.

El primero comenzaría, efectivamente, el próximo otoño, entre finales de noviembre y principios de diciembre. Alcanzaría un pico a mediados de enero de 2021, y remitiría a lo largo del mes de febrero.

Esas previsiones encajan en las medidas que están adoptando los responsables de algunas unidades y acuartelamientos de las Fuerzas Armadas para concentrar las vacaciones de sus efectivos en julio y agosto, y tenerlos así disponibles ante una posible ‘Operación Balmis II’ por un nuevo brote de coronavirus en España a la vuelta del verano.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Mandos militares y policiales ordenan coger vacaciones en julio y agosto ante un posible rebrote de coronavirus en otoño

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