La noche del pegamento

No hubo grandes sorpresas en los premiados de los Goya de este año, había dos grandes favoritos, Rodrigo Sorogoyen y Javier Fesser, y se repartieron el de mejor director y el de mejor película. «El reino» y «Campeones» consiguieron algo que no es habitual, que no hubiera «perdedores». Pero sí hubo sorpresas pequeñas, como que el pegamento de los sobres fuera el protagonista de la ceremonia: no había modo de conocer a los premiados sin que a la incertidumbre de siempre se uniera la de si podrían abrir esos sobres sin romperlos. A ello aludió Javier Fesser. Y otra pequeña sorpresa fue el discurso de Mariano Barroso como presidente de la Academia, un discurso que no situaba al cine español como víctima de un raro contubernio de sus espectadores naturales. Tampoco sonó triunfalista. Y vino a anunciar, sin anunciarlo, que las series de Televisión tendrán un Goya en la próxima edición. Luego llegó a arreglar la extravagancia (no era ni victimista ni pretencioso) del discurso del presidente el presentador de la gala disfrazado de Groucho y cantando las miserias habituales del cine español, la piratería, la falta de ayudas y hasta el precio de los gintonic… Las cosas en su sitio.

La ceremonia tuvo algo de gracia, lo cual tampoco fue una sorpresa: era larga y estrecha como los menús de los restaurantes con pretensión, aunque de ella resaltó, por largo y anchísimo el discurso de agradecimiento de Jesús Vidal, el Mejor Actor Revelación por «Campeones»: en ese momento se concentró toda la emoción de la gala.

Los premios de interpretación son, como todo, interpretables, aunque tuvo gracia que Luis Zahera le quitara el Goya secundario a Antonio de la Torre por esa escena de ambos en el balcón de «El reino», y que Antonio de la Torre le quitara el principal a Javier Bardem por esa misma y otras escenas de «El reino». Todos los premios fueron buenos, salvo algunos que fueron excelentes: «Cold War» y «Roma», probablemente las mejores películas del año, se repartieron el de película europea y película iberoamericana. El de Susi Sánchez, apoteósica en «La enfermedad del domingo», y Eva Llorach, homérica en «Quién te cantará». El de «Un día más con vida», película de animación, o ese corto magnífico titulado «Cazatalentos». Se notaron mucho algunas ausencias, de títulos, de directores, de actores, de actrices… Susi Sánchez señaló solo una de ellas: ¿por qué no está aquí Bárbara Lennie?
Fuente: ABC
La noche del pegamento

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