La muerte blanca

Simo Häyhä está considerado el francotirador más letal de toda la historia. «La muerte blanca» narra su historia y el título hace referencia a los escenarios invernales en donde forjó su leyenda, la que se conoce como Guerra del Invierno. Según un estudio norteamericano, como aparece en la obra, en la Primera Guerra Mundial se requirieron unos 7.000 disparos de fusil de media para abatir a un oponente en combate. En la Guerra del Vietnam, esta cifra se había incrementado a 25.000. sin embargo, teniendo en cuenta que un tirador de élite con entrenamiento profesional solo precisa de una media de 1,3 disparos para conseguir ese mismo resultado, dichas magnitudes resultan llamativas. Durante la guerra del invierno de 1939 y 1940 entre Finlandia y la Unión Soviética entre 1939, este cabo ascendido a segundo teniente infligió al Ejército Rojo 542 muertes confirmadas, un récord que aún hoy prevalece. Silencioso y veloz, el objetivo rara vez escapaba a su mira y a las balas D166, en una temperatura que oscilaba entre los -20 y -40 grados. Su manera de actuar en el campo de batalla se ha convertido en un modelo para los francotiradores de todo el mundo y en estas páginas se explica por qué.


Fuente: Defensa.com
La muerte blanca

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