La guerra comercial de Trump con Europa perjudica a su industria

El anuncio el jueves por parte de Washington de que impondrá aranceles a las importaciones de acero y aluminio a Europa, Canadá y México tiene una consecuencia poco halagüeña para el sector industrial militar estadounidense. Europa, México y Canadá han anunciado que responderán con medidas de presión a EEUU ante lo que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, considera como “un proteccionismo puro y simple” adoptado por el presidente del país, Donald Trump.

Distintos analistas advierten de que la decisión norteamericana amenaza con un aumento en los precios del acero y el aluminio que incidirá directamente sobre la industria de defensa.

De momento las cinco grandes compañías de defensa han visto caer sus cotizaciones en bolsa, en previsión de que la demanda exterior se debilite por la brecha abierta con los países aliados, y los precios experimenten una subida, informa Defense News.

Estados Unidos había eximido hasta inicios de este mes de junio a Europa, Canadá y México de la imposición de 25 por ciento en aranceles a la importación de acero y del 10 por ciento sobre la de aluminio decretada el pasado marzo. Desde ahora, también estos tres territorios se verán gravados por estas medidas.

El consejero delegado de la Asociación de Industrias Aeroesapaciales de Estados Unidos (AIA), Eric Flanning, ha reconocido su temor a que las compañías aeroespaciales y de defensa nacionales se puedan ver especialmente perjudicadas por la apertura de esta guerra comercial. Flanning, que fue Secretario del Ejército durante la presidencia de Barack Obama, ha recordado que las empresas de la AIA dependen en gran medida de sus ventas en el exterior y que da empleo a 2,4 millones de estadounidenses con sueldos en conjunto por encima de la media, advirtiendo veladamente que esa situación podría ser más difícil de mantener ante el nuevo contexto.

Menos expectativas para el F-35

 

El citado medio recoge también las palabras del analista Byron Callan en las que aventura que los países europeos relegarán a los productos de defensa estadounidense a un segundo lugar en sus preferencias si se trata de equipos en los que Europa cuenta con alternativa propia.

Callan cita un caso concreto de un desarrollo en el que en Europa no existe algo similar y que, a pesar de ello, puede verse lastrado. Se trata del F-35, un avión de combate de quinta generación que ahora ve disminuir sus expectativas de acabar engrosando los arsenales de Bélgica, Finlandia y Alemania, que previamente han llegado a plantearse su adquisición.

Entre los peligros para la industria local se encuentra que muchos de sus proveedores trasladen operaciones al extranjero, para no tener que pagar los aranceles que se esperan ahora, lo que paradójicamente es lo que Trump ha afirmado querer evitar con estas medidas.

Un ex alto funcionario de adquisiciones militares estadounidense, Andrew Hunter, señala otra consecuencia indeseada para las empresas en este contexto. Según cree, la ausencia de competencia extranjera para los productores estadounidenses de acero y aluminio les puede llevar a incrementar sus precios.

Políticos del entorno republicanos como el senador John MaCain, que no mantiene muy buenas relaciones con Trump, han advertido del peligro de que los aranceles incidan hacia arriba en el coste de los sistemas militares clave que Estados Unidos necesita para mantener su ventaja militar.
Fuente: Infodefensa.com
La guerra comercial de Trump con Europa perjudica a su industria

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