La artillería de campaña, un activo que recupera protagonismo

Las prácticas de tiro que me enseñaron el oficio de artillero en la Academia General Militar se realizaban con el obús Naval-Reinosa Modelo 1950 de 105/26 mm., con alcances habituales en el campo de tiro de San Gregorio de 6 o 7 km. y máximos de 11,4 km. Posteriormente, en Segovia, los cadetes tirábamos con el M114 de 155/23 americano, con la confianza de batir matabueyes. Su máximo alcance era de 14,5 km. Con este material, las distancias no eran mucho mayores que las de la artillería de la I Guerra Mundial (PGM).


Fuente: Defensa.com
La artillería de campaña, un activo que recupera protagonismo

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