La Armada se blinda para que no espíen sus videoconferencias

El Estado Mayor de la Armada tiene un problema de seguridad en ciertas reuniones reservadas. Así lo admite en los pliegos de un contrato para reformar la Sala de Reuniones nº 2 del Cuartel General situado junto a la plaza de Cibeles de Madrid, en la calle Montalbán.

Confidencial Digital ha podido comprobar que la Jefatura de Infraestructura de la Armada ha abierto una licitación pública para buscar una empresa que se encargue de las obras necesarias para ‘blindar’ dicha sala. El presupuesto es de 54.315 euros.

El objetivo de los trabajos de reforma es que la Sala de Reuniones nº 2 tenga las condiciones necesarias para poder ser acreditada por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como Zona de Acceso Restringido.

Donde se maneja información confidencial

¿Qué es una Zona de Acceso Restringido o ZAR? Esta categoría la concede la Oficina Nacional de Seguridad, integrada en el CNI y responsable de velar por el cumplimiento de la normativa relativa a la protección de la información clasificada, tanto nacional como aquella que es entregada a la Administración o a las empresas en virtud de tratados o acuerdos internacionales suscritos por España.

La oficina certifica la constitución de Zonas de Acceso Restringido, que se definen como “instalaciones donde se almacena o maneja Información Clasificada de grado “Confidencial o equivalente” o superior, por lo que deberán contar con las medidas y procedimientos de seguridad adecuados y suficientes, para asegurar la protección de la información clasificada en todo momento”.

Videoconferencias no seguras

El problema ahora mismo en el Cuartel General de la Armada es que si bien su Sala de Reuniones nº 2 se encuentra operativa y dotada de distintas instalaciones que permiten el desarrollo de la actividad, “se evidencian carencias que hacen inviable la comunicación mediante videoconferencia de forma segura con otras ubicaciones”.

Por ejemplo, los cerramientos y las puertas aportan un nivel de seguridad “claramente inferior al necesario”, entre otros motivos porque consiguen un bajo aislamiento acústico y porque además el control de acceso a la sala es “deficiente”.

Obras de reformas

Para solucionar estas deficiencias, entre otros trabajos la empresa que se encargue del proyecto tendrá que levantar en algunas paredes un tabique de ladrillo hueco doble, así como deberá proceder a “trasdosado semidirecto de doble placa de cartón-yeso con lámina acústica intermedia y aislamiento entre estas y el tabique de 3 cm de espesor de lana mineral”.

El falso techo actual se sustituirá por “falso techo registrable de placas de fibra mineral con aislamiento acústico de 39 decibelios, de dimensiones de cuadrícula de 60 x 60 cm y 19 mm de espesor de placa”.

La puerta de la sala de reuniones tendrá que cambiarse por una puerta acorazada de grado IV para la entrada a la Zona de Acceso Restringido, y se instalará un sistema de seguridad integrado en el sistema general del edificio dotado de dos lectores de tarjeta (entrada y salida), dos cámaras (entrada y salida), dos interfonos (entrada y salida), un contacto magnético y un cerradero eléctrico para la puerta acorazada y un detector volumétrico contra intrusiones.

Todos estos cambios se acometerán en los próximos meses, con el objetivo de dotar a esta sala de reuniones del Cuartel General de la Armada de unas medidas y procedimientos de seguridad adecuados y suficientes para asegurar la protección de la información clasificada que habitualmente se maneja en esta estancia.
Fuente: elconfidencialdigital.com
La Armada se blinda para que no espíen sus videoconferencias

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