“En la Armada no hay destinos irrelevantes”, el plante del AJEMA ante la ministra

Todo comenzó con la denuncia de dos aspirantes a las oposiciones del Cuerpo de Sanidad Militar en la especialidad de Psicología. Ambas fueron rechazadas por llevar un tatuaje, alegando que sería visible cuando llevasen uniforme de gala, que incluye falda.

Defensa estimó su denuncia y decidió anular todas las pruebas, con el consiguiente perjuicio a los siete aspirantes que ya habían obtenido su plaza. El ministerio intentó repetir las oposiciones, pero una denuncia de los afectados provocó que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ordenara la paralización del nuevo examen.

Resultado final: primero, un vicealmirante cesado; su pase forzoso a la reserva, después. Se trata del subdirector de Reclutamiento, Carlos Gómez Fernández de Córdoba. Una ‘jubilación’ dictada por el consejo de Ministros que, como contó ECD, ha indignado a importantes mandos de la Armada.

Sin embargo, pocos detalles han trascendido hasta ahora de las circunstancias en las que se produjo su cese. Fuentes militares bien situadas y de probada solvencia ofrecen a ECD un relato pormenorizado de una situación que ha provocado un encendido pulso entre la Armada y el Ministerio.

Una tensa llamada telefónica

A principios del mes de agosto, cuando en Defensa se empieza a vislumbrar que el asunto de las oposiciones va a llegar a los tribunales, se produce una llamada telefónica entre el cesado subdirector de Reclutamiento y su superior orgánico inmediato, la directora de Reclutamiento y Enseñanza: la socialista Amparo Valcarce.

En esa comunicación, que se desarrolla según las fuentes consultadas en un “ambiente ciertamente tenso”, el subdirector reclama la presencia de la directora en el ministerio para hacer frente a la crisis.

Según estas voces, la respuesta por parte de la dirección de Reclutamiento fue tajante: la responsable del departamento se encontraba disfrutando de su periodo vacacional en compañía de su familia.

El tono crítico y algo elevado de la conversación fue, explican las voces consultadas que siguieron de cerca el desarrollo del proceso, el detonante del inmediato cese del vicealmirante. Una decisión que materializa la Subsecretaría de Estado de Defensa en base a la ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público.

Encontronazo Defensa-Armada

El cese suponía que el vicealmirante abandonaba su cargo. Pero el oficial general debería ser recolocado en otro puesto. Según las fuentes consultadas, desde el Gabinete de Margarita Robles se decidió su salida inmediata del Ministerio. Se decretaba su vuelta al Estado Mayor de la Armada.

Tal y como confirman varias fuentes próximas a dichas gestiones, desde el entorno de la ministra se trasladó una instrucción muy clara y concisa al gabinete del Jefe del Estado Mayor de la Armada: el vicealmirante debía ser recolocado en un puesto “irrelevante”.

No existe “destino irrelevante”

La petición de Defensa al AJEMA generó bastante revuelo entre las altas esferas del Cuartel General de la Armada. Pero también lo hizo la respuesta que se ofreció al ministerio por parte del jefe de la Marina española: en la Armada “no existe ningún destino irrelevante”.

Ante la negativa de la Armada a buscarle un puesto al vicealmirante cesado, el asunto retornó al ministerio. Se debía tomar rápido una decisión sobre su futuro. Pero en ningún caso se le iba a dar un cargo en el organigrama ministerial. Finalmente, se optó por su pase a la reserva.

El vicealmirante rechaza irse a la reserva

Según ha sabido ECD, desde la cúpula ministerial se le traslada al vicealmirante que debía solicitar su pase a la reserva “de forma voluntaria”, ya que aún no había cumplido con los requisitos de edad.

El ofrecimiento no fue del agrado del vicealmirante, con décadas de servicio a la Armada española, y este se negó a solicitar su pase a la reserva.

A Defensa sólo le quedaba una solución un tanto drástica: aplicar el artículo 113.2 de la Ley de la Carrera Militar, que estipula que “por decisión del Gobierno, los oficiales generales podrán pasar a la situación de reserva, mediante Real Decreto acordado en Consejo de Ministros, a propuesta del Ministro de Defensa”.

‘Jubilado’ por el Consejo de Ministros

Se trata de un mecanismo legal que ha sido utilizado en contadas ocasiones, debido a su carácter excepcional. Se aplicó por ejemplo al teniente general José Antonio Beltrán, responsable militar de los errores en la repatriación de las víctimas del Yak-42, o al teniente general José Mena tras criticar abiertamente la reforma del Estatuto de Cataluña durante un discurso de la Pascua Militar.

El pasado viernes 31 agosto, el Consejo de Ministros adoptó finalmente la resolución del pase forzoso a la reserva del vicealmirante, que quedó oficializada al día siguiente con la publicación del Real Decreto en el BOE. En él figuraba la firma de Margarita Robles.
Fuente: elconfidencialdigital.com
“En la Armada no hay destinos irrelevantes”, el plante del AJEMA ante la ministra

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