El Gobierno ha solicitado una lista de cuarteles donde confinar a asintomáticos de coronavirus

Se buscan ubicaciones donde aislar a las personas asintomáticas que den positivo en los test detectores de coronavirus. El Gobierno de Pedro Sánchez se prepara para una nueva fase en la lucha contra la epidemia, que incluirá confinar fuera de sus domicilios a estas personas. Se pretende así cortar la propagación del virus, evitando que estas personas contagien a otras.

Entre los espacios que el Ejecutivo central planea utilizar, Confidencial Digital ha podido saber que se encuentran bases militares, acuartelamientos y otras instalaciones del ejército que el Ministerio de Defensa tiene repartidos por todo el territorio nacional.

Las delegaciones del Gobierno buscan espacios

El plan para esta segunda fase, de “desescalada”, que coincidiría con los primeros levantamientos de medidas de confinamiento, lo impulsa el Ministerio de Sanidad.

En el marco del mismo, Pedro Sánchez ha pedido ya a los presidentes de las comunidades y ciudades autónomas que faciliten al Gobierno un listado con los espacios en sus regiones que podrían ceder para ubicar estos alojamientos donde aislar a los portadores del coronavirus asintomáticos.

Eso incluiría palacios de congresos (como es IFEMA, en Madrid), polideportivos (la pista de atletismo de Sabadell donde el Ejército ayudó a instalar un hospital de campaña), hoteles, albergues… El listado de lugares disponibles debe ser enviado al Gobierno antes del viernes 10 de abril.

La búsqueda de lugares afecta también a las Fuerzas Armadas. Fuentes militares consultadas por ECD indican que, por encargo del Ministerio de Sanidad, las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno en las comunidades y provincias de toda España han empezado a solicitar datos de las “capacidades militares” que se podrían poner a disposición de este plan.

Cuarteles y bases por toda España

Hay que señalar que el Ejército del Aire, la Armada y especialmente el Ejército de Tierra cuentan con una red de infraestructuras por toda la geografía nacional: cuarteles terrestres, bases aéreas y navales, academias…

Los delegados y subdelegados del Gobierno han recibido estos días órdenes de sondear la posibilidad de utilizar algunos de estos lugares, incluidos alojamientos temporales, para recluir enfermos asintomáticos.

Se han incluido las bases militares entre las opciones a valorar por el Gobierno igual que esos otros lugares señalados (palacios de congresos, polideportivos, albergues).

Consultados por ECD, desde el Palacio de la Moncloa explican que el asunto de las ubicaciones donde se instalarán los alojamientos para aislar a asintomáticos todavía se está cerrando, por lo que no se puede concretar qué lugares resultarán elegidos.

En la misma línea, un portavoz del Ministerio de Sanidad responde que tal y como informó el ministro Salvador Illa este martes en su comparecencia, “se ha solicitado para este viernes a las CCAA los equipamientos públicos y privados para que las personas positivas estén en aislamiento. Es un ejercicio de anticipación ante cualquier escenario en el período de desescalado pero no es una decisión que se haya tomado todavía. Cuando haya más detalles concretos se informará de ello”.​

El Bruc y los policías enviados a Cataluña

Un caso reciente sirve para ejemplificar las capacidades que podrían aportar las Fuerzas Armadas. Desde que el proceso independentista en Cataluña alcanzó efervescencia, el cuartel de El Bruc, situado junto a la avenida Diagonal, de Barcelona, ha ido acogiendo a agentes antidisturbios de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, enviados desde otros puntos de España para reforzar la presencia en Cataluña.

El cuartel de El Bruc es la sede del Regimiento de Infantería ‘Barcelona’ 63, pero sus efectivos y su material no ocupan todo el espacio del acuartelamiento, de forma que, en caso de necesidad, puede acoger a decenas de agentes de las Fuerzas de Seguridad en una zona que normalmente está cerrada.

De hecho, tal y como se contó en estas páginas el pasado verano, hubo quejas de policías nacionales allí destinados por los problemas con el agua en la parte del acuartelamiento donde se alojaron, por lo que se instalaron unos módulos con duchas al otros lado del patio.

También en el cuartel de la Guardia Civil en Sant Andreu de la Barca existe una zona vacía, en la que estuvieron durmiendo en sacos de dormir miembros del Grupo de Acción Rápida (GAR, una unidad de élite) desplazados a Cataluña en el marco de estos mismos dispositivos de refuerzo.

Los delegados quieren una respuesta ya

Fuentes militares con conocimiento del despliegue territorial de las Fuerzas Armadas señalan que, ante esta petición de información por parte de las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno, han surgido ciertas reticencias.

Los mandos de las bases han elevado a sus superiores las consultas que les han llegado del delegado o subdelegado en su provincia, preguntando qué respuesta dar, y, en concreto, si deben o no ofrecer espacios de sus acuartelamientos.

Los delegados y subdelegados han puesto como límite este miércoles, día 8, para recibir de los responsables de los acuartelamientos de sus provincias el listado con los espacios que podrían ceder para que se habiliten en ellos alojamientos donde aislar a personas que vayan dando positivo cuando haya test de coronavirus disponibles.

Sin embargo, al menos hasta este martes no estaban recibiendo demasiada colaboración, ya que algunos responsables de las infraestructuras militares no ven claro que los cuarteles y bases sean los sitios adecuados para este fin.

Deficiencias en los cuarteles militares

Según algunas fuentes de alto rango en las Fuerzas Armadas, consultadas por ECD, dos son los principales motivos que podrían motivar la resistencia a poner los cuarteles a disposición del Ministerio de Sanidad.

Por un lado, señalan que los espacios que podrían ser ofrecidos, dado que están vacíos y no se utilizan por parte de las unidades militares, no están en un estado aceptable para instalar allí a decenas de enfermos asintomáticos.

Se trata de edificios o naves, a veces en acuartelamientos utilizados sobre todo como sitio de paso, que están prácticamente abandonados, por lo que no reúnen unas condiciones mínimas para tener en ellos a estas personas. Requerirían en muchos casos unos trabajos de acondicionamiento, incluso obras, que harían imposible disponer de estos lugares en pocas semanas.

Además, se revelarían las deficiencias que muchas instalaciones dependientes del Ministerio de Defensa arrastran desde hace años, y que precisamente Margarita Robles se puso como empeño tratar de ir solucionando.

Miedo a que aumenten los contagios entre militares

Por otro lado, también hay mandos que ven con temor el hecho de meter en los cuarteles militares a portadores del coronavirus.

El despliegue en la “Operación Balmis”, para patrullar las calles, desinfectar y auxiliar a los hospitales ha ido provocando un goteo constante de bajas de militares que han empezado a mostrar síntomas de esta enfermedad, lo que ha obligado a retirarles del dispositivo para que se aíslen en sus casas o en los cuarteles.

La idea de instalar en esas bases a decenas de personas que han dado positivo ha provocado sorpresa, e incluso rechazo en algunos mandos. No ven lógico poner más en peligro a los miembros de las Fuerzas Armadas, que precisamente ya están cumpliendo una labor clave en la estrategia contra la epidemia en toda España.

Su temor es que, en caso de acoger a personas infectadas, los contagios, y por consiguiente las bajas de militares, se multiplicarían, lo que mermaría la capacidad de respuesta de los ejércitos tanto en la “Operación Balmis” como en sus funciones principales de defensa de España.
Fuente: elconfidencialdigital.com
El Gobierno ha solicitado una lista de cuarteles donde confinar a asintomáticos de coronavirus

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