El Estado Mayor de la Defensa recurre a El Corte Inglés para vestir a los espías militares

El suministro de ropa civil para los miembros del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) que se despliegan en zona de operaciones se sobrepone al contratiempo que supuso que ninguna empresa presentara ofertas para hacerse con este contrato público.

ECD contó el pasado 19 de octubre que la licitación puesta en marcha por la Jefatura de Asuntos Económicos del Estado Mayor de la Defensa para la “Adquisición de vestuario discreto”, destinado a los espías militares del CIFAS, había concluido con la declaración de “desierto” ante la ausencia de empresas interesadas en encargarse de este contrato por unos 120.000 euros.

El Estado Mayor de la Defensa, del que depende el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, reaccionó a ese problema poniendo en marcha un procedimiento negociado sin publicidad, que ha culminado con la formalización de la adjudicación del contrato a El Corte Inglés.

El importe de adjudicación es de 119.578,8 euros, con impuestos.

La Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, por la que se transponen al ordenamiento jurídico español las Directivas del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/UE, de 26 de febrero de 2014, contempla los contratos negociados sin publicidad.

Concretamente, establece que “los órganos de contratación podrán adjudicar contratos utilizando el procedimiento negociado sin la previa publicación de un anuncio de licitación” únicamente en una serie tasada de casos.

La primera excepción son “los contratos de obras, suministros, servicios, concesión de obras y concesión de servicios, en los casos en que no se haya presentado ninguna oferta; ninguna oferta adecuada; ninguna solicitud de participación; o ninguna solicitud de participación adecuada en respuesta a un procedimiento abierto o a un procedimiento restringido, siempre que las condiciones iniciales del contrato no se modifiquen sustancialmente, sin que en ningún caso se pueda incrementar el presupuesto base de licitación ni modificar el sistema de retribución, y que se envíe un informe a la Comisión Europea cuando esta así lo solicite”.

Sería el caso de la “Adquisición de vestuario discreto” por parte del Estado Mayor de la Defensa para el personal del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas enviado a zona de operaciones, así como también el que trabaja en territorio nacional en determinadas misiones.

Tras no encontrar empresas interesadas en optar a venderle prendas de ropa civiles con las que vestir a los miembros del CIFAS, la Jefatura de Asuntos Económicos del Estado Mayor de la Defensa ha recurrido a la misma compañía que ya en resultó adjudicataria de una licitación casi idéntica (“Adquisición de vestuario civil para personal del CIFAS en zona de operaciones”) hace unos años: El Corte Inglés.

Apoyo a las tropas españolas en el extranjero

El contrato consistía en adquirir 120 equipos de ropa civil para que los militares del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas se vistieran no de uniforme, sino con prendas con las que pasar desapercibidos.

Uno de los objetivos del CIFAS es “prestar el apoyo necesario, en su ámbito, a las operaciones” de las Fuerzas Armadas. Por ello despliega a sus efectivos en países donde hay tropas españolas (actualmente hay en Líbano, Mali, Irak, Senegal, Turquía, República Centroafricana, Letonia, Lituania…), con la misión, entre otras, de detectar posibles amenazas hacia las fuerzas españolas y mantener relaciones con las autoridades locales.

Los miembros de la inteligencia militar necesitan en muchos casos no vestir de uniforme, sino con ropa civil, de ahí que la compra de ese vestuario sea necesaria “para la realización de diversas funciones del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas en las que su presencia debe pasar desapercibida y que obligan al uso de vestuario polivalente”.

Los espías militares del CIFAS se despliegan en apoyo de las embajadas españolas en esos países, ya que suelen hacer de enlace entre el contingente español desplegado en un país extranjero, la legación española y las autoridades locales.

Traje, esmoquin, camisas, corbata…

Cada equipo estaba formado por un par de zapatos civiles, de vestir (y la opción de sustituirlos por zapatillas de trail running o por botas de montaña con aislamiento térmico y tecnología Gore-Tex); un “traje civil” compuesto de una americana con cierre de dos botones y un pantalón, con la posibilidad de contar con un frac de hombre (chaqueta, chaleco blanco y pantalón de lana) o por un esmoquin para asistir a actos de representación; dos pantalones modelo chino, o dos faldas; una chaqueta tipo americana “clásica fit, lisa, con forro y cierre de dos botones”; dos camisas de botones, manga larga, cuello italiano y puño sencillo de botón; dos polos de manga corta.

También incluía cuatro camisetas de manga corta; dos pares de calcetines negros o marrones y/o medias para las mujeres; un abrigo exterior largo, plumífero, con capucha y cremallera; y una corbata o un foulard.

El Estado Mayor de la Defensa justificaba la elección de prendas es que los militares inteligencia desplazados a zona de operaciones tendrían que enfrentarse a una “climatología distinta a la de nuestro país” y a “la necesidad de desenvolverse en determinados ambientes sociales, entre otros”.

Por ejemplo, señalaba que se había tenido en cuenta la necesidad que podrían tener los miembros del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas “de acudir a determinados actos protocolarios, el desplazamiento en determinados espacios públicos y otros movimientos, actividades que obligan al uso de artículos y prendas de vestuario polivalente sujetos a unos estándares mínimos de discreción, calidad y comodidad”.
Fuente: elconfidencialdigital.com
El Estado Mayor de la Defensa recurre a El Corte Inglés para vestir a los espías militares

A %d blogueros les gusta esto: