El B-36, un gigante casi olvidado

Los primeros años de la guerra fría representaron un período de gravísima inestabilidad a nivel mundial. Gravísima, sobre todo, cuando se piensa en las impresionantes consecuencias que habría tenido un choque con las armas atómicas de aquella época, un ejemplo de las cuales podría ser la bomba de hidrógeno “Mk 17”, cruda y poco refinada si se la compara con los ingenios de hoy día, pero realmente devastadora para entonces con sus más de 8 metros de longitud y 21 toneladas de peso. Para lanzar estos artefactos era necesario contar con un avión que pudiera transportarlos desde muchos kilómetros de distancia; misión que fue cumplida por el bombardero estratégico B-36 “Peacemaker” (Hacedor de paz), que muy probablemente honró su nombre ya que el inconmensurable poderío del Mando Aéreo Estratégico de los EE. UU. (S.A.C.), concretado en su flota de “B-36” con carga nuclear, contribuyó en amplia medida a evitar una confrontación a escala global.
Fuente: Defensa.com
El B-36, un gigante casi olvidado

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