Dos expertos del Ejército del Aire analizan las opciones para evitar que un asteroide choque con la Tierra

El asteroide 2020ND pasará este viernes 24 de julio ‘cerca’ de la Tierra. La NASA lo ha calificado de “potencialmente peligroso”, al acercarse a 0,03 unidades astronómicas (una unidad astronómica es la distancia entre la Tierra y el Sol), que son unos 5,5 millones de kilómetros.

Noticias como esta provocan de inmediato reflexiones sobre qué se podría hacer para intentar evitar que este tipo de cuerpos celestes, sobre todo los de mayor tamaño, choquen contra nuestro plantea. Sobre todo, esto se plantea para los asteroides de mayor tamaño, que de impactar en la Tierra podrían provocar graves daños.

Tal y como ha comprobado ECD, recientemente publicaron un artículo sobre este desafío de los asteroides dos profesores del Centro Universitario de la Defensa de San Javier (Murcia): es decir, el centro adscrito a la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) en el que se imparte el Grado de Ingeniería en Organización Industrial a los alumnos de la Academia General del Aire, los futuros oficiales del Ejército del Aire.

Revista aeroespacial de referencia mundial

Los profesores Juan Miguel Sánchez Lozano y Manuel Fernández Martínez son autores del artículo junto al investigador Ángel Saucedo y al astrofísico Josep M. Trigo Rodríguez, científico titular del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Instituto de Ciencias del Espacio y miembro del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC).

Su estudio apareció hace unas semanas en la revista ‘Acta Astronautica’, referente mundial en el ámbito de la ingeniería aeroespacial, y según el Centro Universitario de la Defensa de San Javier, la originalidad de su contribución científica consiste “en la evaluación de diferentes técnicas de desvío de asteroides próximos a la Tierra mediante la combinación de metodologías de toma de decisiones multi-criterio y técnicas de soft computing como la lógica difusa. Esta novedosa forma de evaluación tiene en cuenta criterios de tipo cualitativo como el grado de importancia de la rotación, estructura, composición y forma del asteroide, el nivel de madurez de la técnica de desviación, el riesgo de la misión, etc.”.

Estos científicos españoles, con esos dos profesores del Centro Universitario de la Defensa, utilizaron datos de instituciones como el Jet Propulsion Laboratory y el Langley Research Center de la NASA, la Oficina de Defensa Planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA), el Instituto de Estudios Aeroespaciales de la Universidad de Toronto y el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, con criterios como el grado de importancia de la rotación, estructura, composición y forma del asteroide, el nivel de madurez de la técnica de desviación, el riesgo de la misión, para analizar cuatro técnicas de desvío de asteroides a través de metodologías de toma de decisiones multi-criterio y técnicas de soft computing como la lógica difusa.

Colisionar una nave con el meteorito

Todos los cálculos matemáticos y físicos se basan en suponer que la amenaza vendría de un asteroide de no más de 250 metros de diámetro, que se detectara con entre 5 y 30 años de antelación hasta la fecha esperada de acercamiento excesivo o colisión con la Tierra.

Los resultados arrojaron que la técnica que parece contar con mejores posibilidades es la de “impacto cinético” (“kinetic impactor”). Básicamente consiste en ‘atacar’ el asteroide: enviar o colocar una nave espacial en el camino del asteroide, para que choquen a una velocidad y de una manera calculada para desviar la trayectoria del cuerpo celeste y desviarlo para que deje de amenazar al planeta.

La NASA ya lo probó con la misión ‘Deep impact’ de 2005, cuando golpeó un cometa. También otras agencias espaciales apuestan por esta solución por la inmediatez de sus efectos y el fuerte impulso que puede proporcionar al meteorito para desviarse. Incluso se contempla la posibilidad de equipar la nave espacial ‘suicida’ con una cabeza nuclear, para multiplicar los efectos de la colisión.

El estudio de los científicos españoles recoge, eso sí, la opinión de algunos expertos que señalan que esta técnica de desvío genera muchas incertidumbres sobre cómo cambiaría la órbita del asteroide, así como sobre la posibilidad de que con el choque se fracture el meteorito y se multiplique el problema.

Haz de iones, gravedad y láser

La segunda opción que mejores resultados obtuvo en este experimento teórico fue el desvío por haz de iones. Consistiría en enviar una nave espacial que apuntaría al asteroide con un haz de iones de alta velocidad, y un propulsor secundario apuntaría en la dirección opuesta. Así se trataría de cambiar la trayectoria del asteroide para que pasara sin impactar en la Tierra.

Algo similar es la tercera técnica, llamada “tractor de gravedad mejorado”. Se basa en que la nave espacial gane mase al extraer rocas del asteroide, y emplee la atracción gravitacional para cambiar su dirección.

Por último, se contempla la técnica denominada “de ablación láser”. Trata de vaporizar material de la superficie del asteroide al dirigir un láser contra un punto. De ahí empezaría a salir gas, que aumentaría o disminuiría la velocidad de forma que, un vez más, se cambie la trayectoria del cuerpo celeste que amenazara con chocar con la superficie de la Tierra.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Dos expertos del Ejército del Aire analizan las opciones para evitar que un asteroide choque con la Tierra

A %d blogueros les gusta esto: