Defensa incumplió el protocolo de acoso al facilitar los datos personales de una denunciante

La ministra Robles anunció en la Comisión de Defensa celebrada el 27 de febrero de 2019 que el protocolo de actuación frente al acoso sexual o por razón de sexo en las Fuerzas Armadas se evaluaría para mantenerlo actualizado.

Además, subrayó que su gabinete incidiría en “proteger la identidad de aquellas personas que denuncian para evitar que pueda haber ningún tipo de filtración -que sería vulneradora de la Ley de protección de datos-, para que las personas que sufren este tipo de acoso sepan que su identidad está debidamente protegida”.

Este asunto le resulta demasiado familiar a una capitana destinada en Zaragoza que presentó una denuncia ante la Unidad de Protección contra el Acoso, por discriminación por razón de género.   

La oficial denunció en junio de 2017 a un coronel y un teniente coronel por permitir que mandos hombres de la Delegación de Defensa de Zaragoza pudieran aparcar cuatro bicicletas dentro del vestuario femenino.

Un año antes, la capitán había formulado un parte disciplinario contra los mismos oficiales por falta grave, pero solicitó por escrito dejarlo en suspenso días más tardes con la idea de solucionar el asunto pacíficamente.

Un ‘descuido’ en la instrucción previa

El Subsecretario de Defensa, previo informe de la Asesoría Jurídica General, ordenó practicar una información previa para esclarecer los hechos. El instructor se personó el 29 de agosto de 2017 en la Delegación de Defensa y entregó a cada uno una copia íntegra de la denuncia. El problema surgió cuando, por ‘descuido’, no se ocultaron los datos personales de la denunciada. 

Dos días más tarde el instructor volvió para recoger la declaraciones los denunciados y estos declaran, según cuenta la oficial “que ya han interrogado a los testigos de un futuro procedimiento”.

El asunto concluye, en octubre del mismo año, con el archivo de las actuaciones en tanto que los hechos objeto del parte no cumplen los requisitos para ser considerados como una conducta de acoso por razón de sexo.

Denunciada con su propia denuncia

El coronel y teniente coronel delegados de Defensa en Zaragoza denunciaron a la capitán la vía penal por delito de “injurias y calumnias o deslealtad por dar información falsa”. Las acciones previas se incoaron el 3 de abril de 2018.

Cada uno de los denunciantes en este caso pedía para ella tres años de prisión, adjuntando la denuncia de género de la militar en la que constaban su identificación, empleo, destino y número de teléfono.

El juez archivó el caso el 27 de junio de 2018 admitiendo que la oficial nunca faltó a la verdad y que los hechos eran ciertos. En cualquier caso, en el auto de archivo señala que “suscita interés que tal nimiedad como la restricción en el uso de un vestuario provoque en la inicial denunciante tal desazón que sin faltar a la verdad en los hechos los considere inadmisibles (…) lanzando el formulario de denuncia de acoso por razón de sexo, con la creencia de obtener un resultado más favorable por esta extraña vía creada al socaire de las sensibilidades del momento imperantes en la sociedad”.

Prescrito y calificado como falta leve

La batalla judicial continuó con nuevas denuncias y recursos. Esta vez fue la capitán quien volvió a la carga en junio de ese mismo año. Con su abogado demostró que durante la instrucción de la primera denuncia se había hecho entrega a los dos acusados de la imputación en la que constaban los datos personales de la oficial, documento que ellos mismos entregaron cuando la denunciaron.

Entre estos datos estaban el teléfono particular y domicilio de la capitán. Si bien ella misma reconoce que “no la llamaron nunca”. Podrían cuestionarse la seguridad que puede tener una víctima de acoso a la hora de denunciar.

Este asunto quedó resuelto el 1 de febrero de 2019 con el archivo por parte del Subsecretario del parte disciplinario por no constituir los hechos infracción disciplinaria grave o muy grave, sino falta leve, y porque la falta leve estaba afectada por la prescripción.

En esta resolución se reconoce que la información facilitada no es constitutiva de secreto oficial o información clasificada. El deber de confidencialidad y el derecho a la intimidad ceden ante los derechos e intereses legítimos de las partes implicadas, de conformidad con el último párrafo del apartado 3.7 del Protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo en las Fuerzas Armadas.

Es decir, entregar a los denunciados copia de la denuncia es una garantía para que ejerzan su legítimo derecho a la tutela judicial efectiva. Sin embargo, a los denunciados se les facilitaron datos personales de la denunciada lo cual, en otra situación, podría poner a una presunta víctima en situación de mayor riesgo.

Esta acción fue calificada en la resolución como un “descuido” que constituyó una falta leve consistente que pudo comprometer el derecho a la intimidad de la capitana, reconocido en el artículo 100.1 de la Ley Orgánica 9/2011 de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas.

En cualquier caso, dicha falta se cometió en fecha indeterminada, pero en todo caso anterior al 25 de mayo de 2018, cuando el coronel hizo uso de la información facilitada. Esto implica que había pasado plazo de prescripción, que en el caso de las faltas leves es de dos meses, lo que extinguió la responsabilidad disciplinaria.

La batalla legal en el ámbito militar llega a su fin

La batalla legal ha finalizado en el ámbito militar. El 3 de marzo de 2020 la capitán presentó un formulario de denuncia por discriminación por razón de sexo contra el Ministerio de Defensa ante el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades. El 19 de mayo la directora del Instituto trasladó la denuncia a la ministra Robles.

El pasado 14 de julio, de conformidad con la Asesoría Jurídica General de la Defensa, la ministra acordó el archivo de la denuncia cursada por la militar.

En los próximos meses la militar abandonará las Fuerzas Armadas. Esta ha contado a Confidencial Digital que sale de la institución tras 27 años de carrera por, como le dijo la propia ministra de Defensa, cumplir con su deber.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Defensa incumplió el protocolo de acoso al facilitar los datos personales de una denunciante

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