Rusia vigila un buque de la Armada española y exhibe sus misiles antiaéreos frente a los F-18

La OTAN y Rusia intercambian gestos de fuerza en sus zonas fronterizas. En dos de los últimos movimientos en este sentido, España se encontraba en primera línea de la ‘amenaza’ rusa.

Los dos focos de tensión son las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania) y la frontera con Rusia, por un lado, y el mar Negro, por otro.

Rastreo a tres buques de la OTAN en el Mar Negro

La agencia pública de noticias de Rusia TASS informó este martes 7 de julio de que las fuerzas de la Flota del Mar Negro estaban monitorizando los movimientos de un grupo naval de la OTAN que había entrado en el mar Negro.

TASS citaba al Centro de Control de la Defensa Nacional, un organismo del Ministerio de Defensa ruso que ejerce el mando supremo de las fuerzas armadas rusas. Y este organismo citaba, expresa, a un buque de la Armada española:

— “Las fuerzas y capacidades de la Flota del Mar Negro han comenzado a rastrear las operaciones del grupo permanente de contramedidas mineras de la OTAN compuesto por la base de suministro flotante [buque de apoyo logístico] ‘Aliakmon’ de la Armada griega (el buque insignia), los dragaminas ‘Tambre’ de la Armada española y ‘Gaeta’ de la Armada italiana que ingresó al Mar Negro el 7 de julio de 2020”.

El cazaminas ‘Tambre’

El 6 de junio partió del puerto de Cartagena el cazaminas ‘Tambre’, un buque de la clase ‘Segura’ de la Armada española. Los cazaminas de esta clase tiene como misión “la detección, localización, identificación y neutralización de minas de fondo y orinque, así como el levantamiento de fondos marinos”.

El ‘Tambre’ se integró en la Agrupación Permanente de Medidas Contra Minas número 2 (SNMCMG-2, por sus siglas en inglés) de la OTAN, que partió de Salamina (Grecia) con el objetivo de garantizar la libertad de acción y de navegación marítima en el Mediterráneo y el Mar Negro, mediante la caza de minas o artefactos explosivos y la vigilancia de fondos marinos de las entradas de algunos puertos de países ribereños del Mediterráneo.

Junto al ‘Aliakmon’ griego y al ‘Gaeta’ italiano, el ‘Tambre’ atravesó hace unos días los estrechos de Dardanelos y del Bósforo y se internó en el Mar Negro. La presencia de los tres buques de la OTAN hicieron reaccionar a la Flota del Mar Negro rusa, que ya ha avisado de que vigila con atención los movimientos del ‘Tambre’, el ‘Gaeta’ y el ‘Aliakmon’.

Máximo 21 días en esas aguas

Hay que tener en cuenta que, además de Rusia, también son países ribereños del Mar Negro tres miembros de la OTAN: Turquía, Bulgaria y Rumanía. Sin embargo, la presencia de buques de otros países de la Alianza Atlántica provoca la reacción de Rusia, que vigila cada entrada en este mar.

Por ejemplo, el pasado 17 de junio también tuvo bajo un control estrecho al destructor de misiles guiados ‘USS Porter’ de la US Navy. Este buque, que por cierto tiene su base en Rota, estuvo realizando tareas similares a las de la Agrupación Permanente de Medidas Contra Minas número 2 en la que se integra el cazaminas español ‘Tambre’.

De acuerdo con el Convención de Montreux, los buques de guerra de países no ribereños del Mar Negro sólo pueden navegar por él de forma continuada durante un máximo de 21 días. Así que la Agrupación Permanente de Medidas Contra Minas número 2 tiene ese máximo para permanecer en esas aguas antes de dar la vuelta y volver al Mar de Mármara, el Mar Egeo y el Mediterráneo.

Pulso en el espacio aéreo del Báltico

Si en este flanco suroeste de Rusia la tensión con la OTAN es naval, en la frontera del Báltico los últimos movimientos han tenido lugar en el espacio aéreo, por parte de la Alianza Atlántica, y en tierra (pero apuntando al cielo) por parte de Rusia. Y, de nuevo, España aparece implicada.

Los cazas F-18 del Ala 12, con base en Zaragoza, tomaron a principios de mayo el liderazgo de la misión de la OTAN “Baltic Air Policing”, es decir, de policía aérea en el Báltico, para proteger Estonia, Letonia y Lituania (socios de la alianza) de las incursiones de aeronaves rusas.

En el primer mes de esta rotación, los pilotos españoles tuvieron que despegar varias veces de la base de Siauliai, en Lituania, por alertas ‘scramble’ ante la entrada en el espacio aéreo de estos países por parte de aviones rusos que no cumplían las normas internacionales de navegación aérea. Se mantuvo la tendencia previa a su llegada, con incidentes frecuentes entre aviones militares de Rusia y cazas de combate de la OTAN.

Ejercicio de cazas de la OTAN

A finales de este mes de junio, la OTAN llevó a cabo un ejercicio, el ‘Ramstein Alloy 20-2’, para entrenar la respuesta rápida a incidentes aéreos en el Báltico. Se llevó a cabo en el espacio aéreo de Letonia, y en él participaron cazas de combate y un avión AWACS de vigilancia.

Junto a los anfitriones letones se desplegaron aeronaves de las fuerzas aéreas de Reino Unido, Francia, Polonia, Alemania, Países Bajos, Noruega y Lituania (todos socios de la OTAN), así como de Finlandia, que no pertenece a la Alianza.

Este ejercicio sirve para mejorar la respuesta de las aeronaves ante esos incidentes, y también para comprobar las capacidades de los centros de control del espacio aéreo que existen en las tres repúblicas bálticas, Estonia, Letonia y Lituania.

ECD se puso en contacto con la Oficina de Asuntos Públicos del Comando Aéreo Aliado de la OTAN para confirmar si los F-18 españoles que están en Lituania habían participado.

Un portavoz del Comando Aéreo Aliado explica que “los cazas F-18 del Ejército del Aire español, que lideran la misión de vigilancia aérea del Báltico de la OTAN desde la base aérea de Siauliai en Lituania, no estaban programados para participar, ya que estaban en espera, listos para ejecutar cualquier vuelo de alerta”.

Los aviones de combate del Ala 12 desplazados a Lituania se quedaron esta vez, por tanto, ‘de guardia’ ante cualquier posible incidente, mientras los cazas británicos y franceses que comparten rotación de seis meses en esta misión sí acudían con otros aliados de la OTAN.

A lo largo del año hay tres ejercicios como el ‘Ramstein Alloy 20-2’, y además los aviones españoles en el tiempo que llevan en Lituania ya han realizado actividades de entrenamiento con las tropas terrestres de la OTAN en Letonia, y según explican desde el Comando Aéreo Aliado los pilotos del Ala 12 también entrenan regularmente con las fuerzas aéreas de Finlandia y Suecia.

Participara o no directamente España en ese ejercicio, el hecho es que la respuesta rusa fue encaminada a dejar claro a todas las fuerzas aéreas que se mueven en la zona del Báltico que no piensa permitir movimientos que lleguen a su espacio aéreo.

Misiles antiaéreos rusos a 200 kilómetros

El ‘Ramstein Alloy 20-2’ de la OTAN se desarrolló los días 29 y 30 de junio. Sólo un día después, el 1 de julio, el Ministerio de Defensa ruso reveló que había llevado a cabo un ejercicio de defensa antiaérea en el oblast (región) de Novgorod.

Se trata de una de las zonas más occidentales de Rusia, cuyos límites están a unos 200 kilómetros de Estonia y de Letonia.

En un punto de esa región, miembros del 6º Ejército Bandera Roja de Leningrado y del Distrito Militar Occidental de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia desplegaron un sistema de misiles antiaéreos S-300 PM2 Favorit.

Este sistema desarrollado por Rusia es capaz de neutralizar helicópteros, aviones de combate, aviones de vigilancia, misiles, incluso misiles balísticos intercontinentales. Se transporta en camiones de ruedas y orugas y funciona con radares y estaciones de mando. Rusia lo considera el sistema de defensa antiaérea más moderno y autónomo disponible en el mundo. China también lo está desarrollando.

Los mismos días, o al día siguiente, de que ocho países de la OTAN hicieran volar sus cazas de combate sobre Letonia, Rusia sacó su S-300 PM2 Favorit a unos 200 kilómetros de Estonia y Letonia para realizar entrenamientos consistentes en“ repeler el ataque aéreo de un enemigo condicional”.

El Ministerio de Defensa ruso describió así el ejercicio: “En el modo de entrenamiento, los soldados del regimiento de misiles antiaéreos realizaron varias batallas aéreas, durante las cuales buscaron y capturaron objetivos para escoltarlos y también lanzaron misiles electrónicos antiaéreos guiados. La situación aérea en el área de cobertura se complicó por la imitación de ataques aéreos del enemigo, operando en todo el rango de alturas y velocidades”.

“Controlar toda Letonia”

Al comunicado oficial de las autoridades rusas cabe añade un artículo publicado en Sputnik, un medio de comunicación ruso, con ambición internacional, que ha sido señalado por distintas voces como parte del aparato de propaganda y desinformación del Kremlin.

En el artículo, un analista de temas de defensa aseguraba que cada acción hostil hacia Rusia tendría respuesta: en este caso concreto, el ejercicio aéreo de la OTAN y en el Báltico fue seguido de las maniobras antiaéreas rusas.

El artículo destaca parte del comunicado del Ministerio de Defensa ruso: eso de “la situación aérea en el área de cobertura se complicó por la imitación de ataques aéreos de un enemigo condicional que operaba en todo el rango de altitudes y velocidades” estaría directamente referido a las fuerzas aéreas aliadas que participaron en el ‘Ramstein Alloy 20-2’.

Y aporta detalles de las capacidades del sistema de misiles antiaéreos que exhibió Rusia (incluso difundió una fotografía):

— “Es capaz de ‘ver’ objetos aéreos a una distancia de hasta 500 kilómetros, acompañar hasta 65 objetivos y emitir designaciones de objetivos para atacar simultáneamente 24 objetivos. El rango máximo de destrucción es de 350 kilómetros, es decir, el S-300 ruso de la región de Novgorod podría controlar el cielo prácticamente en todo el territorio de Letonia y podría destruir todos los aviones enemigos en la mayor parte del país en 7,5 segundos”.

Esta exhibición de fuerza por parte de Rusia tuvo lugar por un ejercicio en el que no participó España. Sin embargo, la advertencia que supone las maniobras antiaéreas en Novgorod se refiere a todas las fuerzas que operan en el Báltico, en esa frontera noroeste de Rusia; y durante meses, España actúa como líder de la misión de Policía Aérea en el Báltico que aeronaves rusas desafían con mucha frecuencia.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Rusia vigila un buque de la Armada española y exhibe sus misiles antiaéreos frente a los F-18

Un general del Ejército alerta: el Covid-19 va a retrasar todas las compras de armamento

¿Ha conseguido la ‘Operación Balmis’ convencer a los españoles de que es necesario invertir más dinero público en Defensa? ¿O, por el contrario, la crisis económica y la necesidad de recortar el gasto público va a llevar al Gobierno de Pedro Sánchez a reducir drásticamente el presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas?

Si, por ejemplo, un editorial de la revista del Ejército del Aire era optimista y se inclinaba por la primera opción -la intervención militar ante el coronavirus permite reivindicar mejoras presupuestarias-, hay otros altos mandos que prevén que el futuro pasa más bien por la segunda opción: llegan tiempos de austeridad y recortes, sobre todo en los programas de compras y modernización de material en los ejércitos y en la Armada.

En esa última dirección apunta el general de Brigada Luis Torcal Ortega, jefe del Mando de Artillería de Campaña del Ejército de Tierra. Dicho mando lo forman “un conjunto de Unidades de Apoyo al Combate de Artillería de Campaña con capacidad de localización de Objetivos en el Campo de Batalla y proporciona fuegos potentes, profundos y precisos en apoyo de las Operaciones Terrestres”.

El general Torcal escribe un artículo, “Análisis y reflexiones 2020”, en el Memorial de Artillería de junio de 2020. En ese artículo ya recoge la situación excepcional generada por la epidemia de coronavirus y la crisis económica desatada por ella.

“Retraso en todos los programas de adquisiciones”

El jefe de la Artillería de Campaña del Ejército reflexiona sobre el impacto de la crisis: “No creo que peque de optimismo al pensar que las consecuencias sanitarias de la pandemia se acabarán superando en un momento no muy lejano, con el desarrollo de la vacuna correspondiente y tratamientos eficaces. Pero creo que las consecuencias de la crisis económica que va a provocar la epidemia sí tendrán un impacto determinante en las posibilidades de modernización de nuestro ejército”.

Según explica, esto se debe a que esa modernización “se basa en una parte sustancial en la adquisición de nuevos materiales que reemplacen a medios obsoletos e incorporen nuevas tecnologías”, y todos esos nuevos materiales son “significativamente caros”.

De ahí nace su pronóstico, su advertencia: “La más que previsible carestía económica implicará, por lo menos, un retraso en todos los programas de adquisiciones y modernización del Ejército”.

Defensa aseguró que no paralizaba programas

En este sentido, cabe señalar que el 25 de marzo el Ministerio de Defensa salió al paso de algunas noticias que afirmaban que ante la movilización sin precedentes de las Fuerzas Armadas en la ‘Operación Balmis’ y por la crisis que estaba provocando la epidemia de coronavirus había decidido congelar los programas de modernización del material militar.

La Dirección General de Armamento y Material aseguró que “no es cierto que la Dirección General de Armamento y Material haya congelado ni uno solo de los programas de modernización de las Fuerzas Armadas”.

Además, el secretario de Estado Ángel Olivares explicó en mayo que se estaba trabajando en el “plan Ave Fénix” para reactivar la industria de defensa en España, y a su juicio supondría un sinsentido recortar o anular programas ya en marcha. Eso sí, admitía que se ralentizarían algunos por el parón industrial.

“Excelente imagen pública”

Sin embargo, esas declaraciones de quien era el encargado de las compras -Ángel Olivares, que se ha sido sustituido recientemente por Esperanza Casteleiro- contrastan con la visión y los pronósticos más pesimistas de uno de los altos mandos que depende de esas adquisiciones, como es el general de Brigada Luis Torcal Ortega, jefe del Mando de Artillería de Campaña.

Tras prever un retraso en todos los programas de adquisiciones y modernización del Ejército, este general de Brigada subraya que si bien “las Fuerzas Armadas salimos de esta crisis con nuestra existencia reivindicada ante la sociedad por el extraordinario papel juzgado en al apoyo para atajar la crisis sanitaria”, queda por ver “si esa excelente imagen pública permitirá sacar adelante costosos programas de adquisiciones de materiales necesarios para el papel central de las Fuerzas Armadas, es decir, para el combate”.

En ese punto, precisamente, coincide con la visión del Ejército del Aire, pero en su caso con una conclusión más pesimista.

La clave: priorizar el gasto

El general al mando de la Artillería de Campaña saca otra conclusión de ese panorama que dibuja: “No es el objeto de este artículo el hacer prospectiva de los futuros presupuestos de defensa. Pero sí quiero remarcar que en este posible escenario de austeridad resulta aún de mayor importancia el dirigir bien el rumbo y establecer prioridades claras. No nos podemos equivocar en la dirección a tomar”.

Es decir, que “ante una situación de austeridad económica y con la experiencia acumulada con los años, hemos de ser muy realistas y cuidadosos al plantear la necesidad de sustitución o adquisición de nuevos sistemas. Porque lo que ahora se adquiera permanecerá en nuestro inventario durante muchos años”.

Su apuesta es “sacar el máximo rendimiento al material del que ya disponemos y completar o sustituir lo imprescindible”. Y entre lo imprescindible cita varios puntos concretos.

Por un lado, señala la necesidad de adquirir cohetes, con municiones que “permiten realizar fuegos muy potentes sobre áreas amplias o batir con precisión objetivos puntuales. Las plataformas existentes permiten también lanzar cohetes del tipo ATACMS, cuyo alcance futuro estará en torno a los 500 km […]. La dotación de material cohete del Ejército español no puede demorarse sin cuestionar la viabilidad de los escenarios de combate futuros que se están planteando”.

También cita cañones de 155mm y M-109, y habla de la necesidad de reforzar la artillería de costa: “Es indudable que su capacidad se vería muy incrementada si estuviera dotado de misiles antibuque, pero aquí volvemos a toparnos con la necesidad de equilibrar lo deseable con lo posible. Otra posible opción podría ser el empleo de munición de 155 mm de guiado terminal que ya existe en el mercado, materializando ese guiado con designadores montados sobre plataformas RPAS”.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Un general del Ejército alerta: el Covid-19 va a retrasar todas las compras de armamento

La base de Rota, clasificada por la US Navy como puerto seguro frente al Covid-19

Rota es uno de los principales puertos para los buques de la Sexta Flota de la Marina de Estados Unidos. Además, la pandemia de coronavirus ha provocado que la US Navy clasifique esta base española como “safe haven port” o puerto seguro frente al Covid-19.

Desde la Sexta Flota -que vigila el Mar Mediterráneo, el Mar Negro y la parte oriental del Océano Atlántico- explican a Confidencial Digital que “la Marina de Estados Unidos ha incorporado lo aprendido con la pandemia global del Covid-19 con intención de seguir manteniendo las operaciones en curso mientras continúa manteniendo la tripulación de sus barcos y a los ciudadanos de la nación anfitriona a salvo”.

En el marco de esa estrategia frente al coronavirus, ha designado ciertos “puertos seguros”. ¿Qué significa ese concepto? “Un puerto seguro es un puerto en el que podemos establecer, de la mejor manera posible y con total confianza, una protección continua libre de Covid en tierra y donde se cumplen en todos los casos las normas sanitarias de prevención del Covid-19”, detallan a ECD.

Rota cumple los parámetros y la base ha sido clasificada como segura frente al Covid-19 para que recalen allí los buques y submarinos de la Sexta Flota de Estados Unidos, que “valora en gran medida su relación con Rota, España, donde ha encontrado un puerto hospitalario para sus barcos y sus marineros, y con la que tenemos la inmensa suerte de tener una relación fuerte y duradera”.

Como puerto seguro, se considera que Rota “está equipada para reabastecer buques navales mientras están junto al muelle, protegiendo a los buques y miembros del servicio de Covid-19, mientras se habilita el reabastecimiento y las áreas de libertad designadas para la tripulación”.

Estos puertos seguros o puertos de refugio que la US Navy ha determinado para que sus buques puedan hacer allí escala sin miedo al contagio de coronavirus tienen como objetivo, en definitiva, “proporcionar a los marineros la oportunidad de descansar y relajarse mientras también se realiza el apoyo logístico necesario para los barcos”.

Visita de un submarino nuclear

Como “puerto seguro frente al Covid-19”, la Base Naval de Rota recibió recientemente la visita de un submarino nuclear de la marina estadounidense. El paso de submarinos nucleares provocan en ocasiones polémicas y quejas de colectivos ecologistas, por el peligro que a su juicio suponen los buques propulsados con material nuclear.

Si en enero pasó por esta base de la costa gaditana el ‘USS Washington’, el pasado 16 de junio llegó a Rota el ‘USS Indiana’, otro submarino nuclear que, como el anterior, también pertenece a la denominada “clase Virginia”.

El submarino ‘USS Indiana’ se encontraba realizando un despliegue programado en el área de responsabilidad de la Sexta Flota, desde el Mediterráneo hasta el Atlántico Norte, “para apoyar misiones nacionales y a los aliados y socios de la OTAN”.

El comandante del submarino, el capitán Ted O’Harrah, destacó al llegar a Rota -según la web de la Sexta Flota- que “Durante este tiempo difícil, debemos asegurarnos de proteger la fuerza, al tiempo que permitimos a la tripulación disfrutar de un merecido descanso en el puerto. Los puertos seguros de refugio proporcionan reabastecimiento y protección a nuestras unidades y miembros del servicio, que son muy valiosas para nuestra preparación de la fuerza”.

Una de las tres bases clave en todo el mundo

La base de Rota es una de las más importantes para Estados Unidos fuera de su territorio nacional, a nivel naval, sobre todo, pero también aéreo: allí y en Morón suelen hacer escala aviones camino de misiones en Oriente Medio.

Incluso Barack Obama llegó a decir que “la seguridad del mundo depende de Rota”, durante una visita a la base.

Estados Unidos tiene cuatro buques destructores destinados en Rota, donde forman el escudo antimisiles que se estableció para proteger Europa de misiles de largo alcance que desarrolló el régimen de Irán.

La relevancia de la base naval gaditana para Estados Unidos se demuestra, además, en que antes de 2025 pretende elevar su nivel de Tier 2 a Tier 1 (el máximo),  por lo que se convertiría en una de las tres principales bases americanas en el mundo junto a la de Ramstein, en Alemania, y Hickman (Pearl Harbor, Hawai).
Fuente: elconfidencialdigital.com
La base de Rota, clasificada por la US Navy como puerto seguro frente al Covid-19

El cierre de Nissan Barcelona cancela la compra de 400 todoterreno para el ejército polaco

El ejército polaco no tendrá coches todoterreno ‘españoles’. El Ministerio de Defensa de ese país iba a comprar varios cientos de vehículos que se fabricaban hasta ahora en la planta industrial de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.

El plan se ha ido al traste por el anuncio de Nissan de cerrar su gran planta en la capital de Cataluña, así como las de Sant Andreu de la Barca y de Montcada i Reixach.

La compañía automovilística japonesa hizo pública esta decisión a finales de mayo, y provocó la movilización de los trabajadores de las plantas (unos 3.000 empleados), y de las industrias de componentes y servicios que dependen de la producción de Nissan (que suman otros 20.000 trabajadores), sin que ello haya servido hasta ahora para revertir la decisión de Nissan.

El dato sobre la renuncia a adquirir vehículos fabricados en España lo aportó el propio Ministerio de Defensa de Polonia este miércoles 1 de julio, al comunicar que finalmente va a sustituir sus viejos todoterreno Honcker por Ford Ranger XTL.

“Originalmente, el contrato suponía la compra de automóviles Nissan Navara”, explicó el Ministerio de Defensa polaco, que a continuación añadió: “Sin embargo, en España, debido a la pandemia de coronavirus, se cerró la fábrica, que era la única que producía el modelo de vehículo” que había seleccionado el ejército.

Los Navara se fabricaban en Barcelona

Efectivamente, hasta ahora el modelo de pick-up Nissan Navara se fabricaba en la planta de Barcelona, en la Zona Franca. Nissan Barcelona era la única factoría europea que producía la versión del Navara para Europa.

Era uno de los tres modelos que mantenía la fábrica española hasta el anuncio de cierre, junto al Renault Alaskan y la furgoneta de Nissan eNV200, ya que Mercedes dejó de fabricar allí el modelo X-Class.

Tras la noticia del cierre de Nissan Barcelona, y mientras las negociaciones entre la cúpula de Japón y los trabajadores en España se encuentran bloqueadas, el Ministerio de Defensa polaco renegoció con el proveedor buscar una alternativa para el suministro de los todoterreno, que pretende incorporar a sus unidades militares entre este año 2020 y el 2022.

Polonia ha acordado el suministro de 485 vehículos Ford Ranger XTL, el modelo que quedó en segundo lugar en el proceso de selección país. El Ministerio de Defensa polaco ha logrado un ahorro de más de 500.000 euros respecto a los Navara.

Con ese dinero, Polonia adquirirá otros 13 vehículos adicionales. Además, el acuerdo contempla la opción de que las autoridades polacas compren otras 163 unidades más adelante.

El modelo de todoterreno que finalmente adquirirá el ejército de Polonia presenta unas características técnicas “casi idénticas” al Nissan fabricado hasta ahora en España, pese a tener un precio unitario más bajo.

El Ministerio de Defensa polaco señala que el modelo sustituto es un poco más largo, pero también hay que considerar que el motor del Ford Ranger XTL tiene algunos caballos menos de potencia que el Nissan Navara.
Actualmente, la fuerza terrestre de Polonia está equipada con todoterrenos ligeros nacionales Honker. Se trata de un modelo que se empezó a producir una empresa polaca en 1984, en la etapa comunista, y en 1996 compró el diseño la surcoreana Daewoo. Los Honker han servido durante décadas al ejército polaco, que utilizó una versión especial del vehículo para su despliegue en Irak en 2004
Fuente: elconfidencialdigital.com
El cierre de Nissan Barcelona cancela la compra de 400 todoterreno para el ejército polaco

El Ejército de Tierra utilizó modelos matemáticos de regresión no lineal para predecir la segunda oleada de coronavirus

“¿Quién o quiénes son los autores?”, “¿En qué datos y fuentes se basa ese informe para realizar la previsión?”: son dos de las preguntas que un diputado de EH Bildu en el Congreso planteó al Gobierno sobre la “Nota informativa. Informe cualitativo predicción epidemia largo plazo” del Ejército de Tierra, que publicó Confidencial Digital a principios de mayo.

Dicho informe llevaba sello de la Sección de Técnicas de Apoyo a la Decisión (SETAD), que depende de la Subdirección de Asistencia Técnica (SUBAT) de la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica del Ejército de Tierra. Dicha sección se encarga de la “investigación operativa”, y analiza datos, los somete a modelos matemáticos y hace predicciones.

ECD ha podido consultar la respuesta que el Gobierno de Pedro Sánchez ha dado a Jon Iñarritu, el diputado de EH Bildu, a sus preguntas sobre este informe.

Frente a lo solicitado por Iñarritu, el Ejecutivo no indica quiénes fueron los autores de este informe: se limita a señalar, como ya se podía ver en el documento, que lo elaboró “la Sección de Técnicas de Apoyo a la decisión de la Subdirección de Asistencia Técnica de JCISAT del Ejército de Tierra”. No da más detalles sobre quién lo redactó.

Fuentes abiertas, nacionales y  extranjeras

Sin embargo, el Gobierno sí se extiende más sobre con qué datos y de qué manera el Ejército de Tierra llegó a las predicciones reflejadas en el informe, como que habrá una segunda ola de coronavirus desde finales de noviembre de este 2020 hasta finales de enero o principios de febrero de 2021.

En su respuesta por escrito, el Ejecutivo señala que “la información está basada en fuentes abiertas, tanto nacionales como extranjeras, oficiales y no oficiales, y en análisis matemáticos propios con aproximaciones heurísticas a fórmulas de modelos epidemiológicos conocidos”.

Y pasa a explicar qué modelos matemáticos utilizó la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica del Ejército de Tierra para realizar sus previsiones sobre cómo evolucionará el coronavirus en España en los próximos meses y años.

Modelo matemático de elaboración propia

Los modelos matemáticos de predicción que utilizó el Ejército para realizar el informe “son de elaboración propia”, señala el Gobierno, que añade que usó “técnicas predictivas basadas en modelos matemáticos de regresión no lineal y series temporales ARIMA (Modelo Autorregresivo Integrado de Media Móvil)”.

Sobre esos modelos matemáticos de regresión no lineal explica que “inicialmente se emplearon en escala logarítmica para modelizar los casos acumulados por COVID-19 desde el inicio de conteo, que bajo un seguimiento individual por zonas geográficas han ido evolucionando al ritmo de la pandemia a modelos de regresión puramente lineales”.

En cuanto a los modelos de series temporales ARIMA, “han servido para modelizar los datos en relación a fallecidos adaptando sus parámetros a las actualizaciones de los datos oficiales publicados a diario por el Ministerio de Sanidad, proporcionando predicciones a corto plazo”.

Y termina apostillando que “estas técnicas son habituales en este tipo de estudios”.

Sobre la pregunta de EH Bildu sobre qué medidas había adoptado el Ministerio de Defensa ante las previsiones que recogía ese informe, no aporta novedades: “Respecto a la posible existencia de un rebrote y las medidas en las Fuerzas Armadas Españolas (FAS), se indica lo manifestado por la Ministra de Defensa en las comparecencias ante la Comisión de Defensa del Senado para informar sobre la Operación Balmis celebrada el 22 de mayo de 2020, y la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados del pasado 8 de junio de 2020”.

Modelo Autorregresivo Integrado de Media Móvil

ECD ha contactado con profesores de Matemáticas y Estadística para recabar información sobre en qué consisten esas “técnicas predictivas basadas en modelos matemáticos de regresión no lineal y series temporales ARIMA (Modelo Autorregresivo Integrado de Media Móvil)” con que se elaboró el informe del Ejército de Tierra.

La coordinadora del Grado de Estadística Aplicada de la Universidad de Barcelona (UB) Ana Alejandra Cabaña señala que es difícil analizar el documento con las previsiones sobre el coronavirus, sin poder leer el informe técnico que habría utilizado la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica para avalar las conclusiones que se recogen en su nota.

Algunos expertos en estadística señalan que aunque el informe lleve el sello de la Sección de Técnicas de Apoyo a la Decisión, lo más probable es que la modelización matemática la realizara el Área de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, y en concreto la Sección de Aplicaciones y Simulación. No descartan que el estudio se haya contratado a una universidad u otro organismo.

Normalmente en estadística y en econometría se define un modelo autorregresivo integrado de promedio móvil o ARIMA como un modelo estadístico que utiliza variaciones y regresiones de datos estadísticos con el fin de encontrar patrones para una predicción hacia el futuro; es, por tanto, un modelo dinámico de series temporales y las estimaciones futuras vienen explicadas por los datos del pasado y no por variables independientes.

En este caso, según indicaba el Gobierno, los datos del pasado serían los de contagiados y fallecidos que proporcionaba el Ministerio de Sanidad.

Dificultades del modelo ARIMA

Expertos en matemáticas y estadística señalan que es complicado, con los métodos utilizados por este organismo del Ejército de Tierra, hacer predicciones tan a largo plazo es complicado.

Un modelo ARIMA es un modelo autorregresivo integrado de promedio móvil o ARIMA (acrónimo del inglés autoregressive integrated moving average). Un modelo ARMA, sin la parte “I” (integrado), sirve para modelar “ruidos”, es decir, las variaciones que hay alrededor de las curvas de los fenómenos bajo estudio. Si los “ruidos” presentes en el estudio no son independientes entre sí, aparecen las medias móviles, y si dependen del estado anterior del sistema, aparece la parte autorregresiva.

Los datos de una epidemia como la del coronavirus no dibujan una tendencia lineal, y eso dificulta la aplicación del modelo ARIMA, mientras que técnicas como un modelo aditivo generalizado (GAM, Generalized Additive Model) se adecúan mejor a curvas, como la de la epidemia, que primero suben y tras llegar a un pico van descendiendo.

Puntos razonables y otros cuestionables

Más allá del modelo utilizado, los expertos en Estadística consultados señalan que muchas de las conclusiones del informe del Ejército de Tierra son bastante razonables, de sentido común. Coinciden en señalar que el gran problema serán las aglomeraciones, mientras los plazos de llegada de la vacuna serán aún largos.

Lo más importante sería poder predecir el tamaño del rebrote, pero eso se podría calcular cuando realmente empezara dicho rebrote.

Y señalan algunos puntos cuestionables, que da por hecho el informe de Tierra, como la estacionalidad del coronavirus según la climatología, que no está del todo probada a la vista de la virulencia que está teniente en Sudamérica.
Fuente: elconfidencialdigital.com
El Ejército de Tierra utilizó modelos matemáticos de regresión no lineal para predecir la segunda oleada de coronavirus

Dudas sobre la asistencia del rey a la próxima entrega de despachos militares, que no incluirá desfile

Es uno de los actos fijos mes de julio en la agenda del rey. Como capitán general de los tres ejércitos, acude a varias academias de las Fuerzas Armadas para entregarles los reales despachos que acredita como tenientes (en el caso de academias de oficiales) o como sargentos (suboficiales) a los alumnos que terminan su formación militar.

Como en tantos otros actos públicos, el coronavirus obliga a redefinir la ceremonia de entrega de despachos militares. Confidencial Digital ha podido conocer algunas de las instrucciones que ha trasladado la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar del Ministerio de Defensa a las academias, para los actos que se tendrán que realizar en unas semanas.

Hace un año, la entrega de despachos se celebró a principios de julio, en torno al 5-15 de julio. Este 2020, sin embargo, el parón en los centros docentes militares desde mediados de marzo por el coronavirus ha tenido como consecuencia que las entregas de despachos se hayan aplazado: por ahora, están previstas hacia la última semana de julio.

El rey: ¿En persona, o en vídeo?

Fuentes militares consultadas por ECD señalan que una de las cuestiones que está estudiando es la presencia o no del rey. Es tradición que el jefe del Estado presida estos actos cada, alternando centros.

Por ejemplo, en 2019 Felipe VI acudió a la Academia General Militar de Zaragoza (oficiales de Tierra y de la Guardia Civil), a la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn (en Lérida, donde se forman los suboficiales de Tierra), a la Academia General del Aire de San Javier (en Murcia, de oficiales del Aire) y a la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra, de oficiales de la Armada).

El año anterior, en 2018, el rey entregó los despachos de las academias de Zaragoza, la Academia Básica del Aire (en La Virgen del Camino, León, para suboficiales), la Academia Central de la Defensa (en Madrid, para los Cuerpos Comunes), y la Escuela de Suboficiales de la Armada (en San Fernando, Cádiz).

Pues bien: la cuestión que no está clara este año es si don Felipe asistirá presencialmente a cuatro entregas de despachos este año. Una opción que se está barajando es que el rey grabe un mensaje en vídeo, y que este mensaje se emita en las entregas de despacho.

Esa es la opción que se baraja, para evitar que asista el rey a las entregas de despachos. Cabe señalar, en este sentido, que por un lado don Felipe y doña Letizia van a estar gran parte de julio recorriendo España, en esa ‘gira’ por las comunidades autónomas que han iniciado una vez que ha terminado el estado de alarma y el confinamiento por el coronavirus. La agenda de estos viajes por España podrían interferir en las entregas de despacho.

Por otro lado, también hay que recordar que el rey ya ha tenido contactos ‘telemáticos’ con mandos militares. Al no celebrarse un gran desfile en Huesca, como estaba previsto, Felipe VI celebró el Día de las Fuerzas Armadas acudiendo al Mando de Operaciones para conversar por videoconferencia con los responsables de distintas misiones y despliegues, tanto en España como en el extranjero.

Nuevas normas en la entrega de despacho

Con la asistencia del rey -que en ocasiones acude acompañado de la reina Letizia- en el aire, lo que sí está claro es que los actos de este año tendrán unas limitaciones claras para que no se produzcan grandes aglomeraciones, coinciden distintas fuentes militares. La consigna es seguir evitando los actos multitudinarios, y celebrarlos “de acuerdo a la nueva normalidad”.

Eso va a llevar a reducir sensiblemente los asistentes al acto; no, lógicamente, por la vía de los militares que se gradúan, sino por la de los invitados u otro personal militar o civil aparte de quienes reciben los reales despachos.

Las academias preparan unos protocolos especiales para estas entregas de despachos, que entre otras medidas incluirá la limitación de invitados, sin que por ahora quede claro si se reducirá el número de familiares invitados, o si directamente se prohibirá su presencia.

Los propios tenientes y sargentos guardarán unas distancias ampliadas con respecto a lo normal en estos actos. Se apunta además que no habrá parada militar, es decir, ni desfile ni presencia de otras unidades militares que formen en el patio de la academia para darle vistosidad y solemnidad al acto.

La necesidad de evitar grandes aglomeraciones que provoquen contagios de coronavirus ha llevado a cancelar actos públicos, y en otros casos a redimensionarlos. Si las entregas de despachos militares se van a reducir en su asistencia, en la Policía Nacional -así se contó en estas páginas- se decidió hacer juras en las comisarías, y sólo algo más de 300 en vez de los 2.700 nuevos agentes del cuerpo juran este martes en el complejo policial de Canillas (Madrid), y no en la Escuela Nacional de Policía de Ávila.

Precisamente a ese acto de jura de los nuevos policías nacionales de la Escala Básica sí acude Felipe VI.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Dudas sobre la asistencia del rey a la próxima entrega de despachos militares, que no incluirá desfile

Rusia chequea la situación del Ejército del Aire español

Los cazabombarderos F-18 españoles llevan desde el 1 de mayo vigilando los cielos de Estonia, Letonia y Lituania frente a las incursiones de aviones militares rusos, que con frecuencia desafían el espacio aéreo de las repúblicas bálticas, que son miembros de la OTAN.

A lo largo del primer mes de misión, los cazas españoles de la Policía Aérea del Báltico tuvieron que despegar tras recibir varias alertas ‘Alpha Scramble’, es decir, avisos por intrusiones de aviones no identificados.

En al menos seis de esas alertas, informó la OTAN, los F-18 del Ejército del Aire interceptaron aeronaves militares rusas. De hecho, el Estado Mayor de la Defensa difundió imágenes, en las que por ejemplo se veía un caza español junto a un avión de transporte de personal o de carga tipo Antonov, y otro avión de transporte de personal muy similar al Tupolev Tu-134.

Durante misiones anteriores ha llegado a haber incidentes de cierta gravedad, como cuando en el verano de 2019 un F-18 español se acercó a identificar un avión en el viajaba el ministro de Defensa ruso, y un caza ruso de escolta se interpuso, lo que obligó al piloto español a realizar una maniobra para alejarse y situarse en posición de superioridad ante un eventual enfrentamiento.

En todo este contexto, en el que pese a la lejanía física de ambos países las fuerzas aéreas de España y Rusia tienen ciertos ‘roces’ habituales, llama la atención que el último número de una publicación oficial del Ministerio de Defensa ruso dedique un artículo monográfico al Ejército del Aire de España.

La revista de la Academia del Ejército Rojo

‘Foreign Military Review’ se fundó en 1921, como publicación del Departamento de Prensa Militar Extranjera de la Academia Militar del Ejército Rojo. Desde 1991 la edita el Ministerio de Defensa de Rusia.

El segundo número de este año 2020 se publicó en febrero. Ese número incluyó artículos sobre la OTAN, sobre distintos aspectos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, sobre el ejército de tierra australiano, sobre las previsiones de construcción de nuevos buques para la marina francesa… y también sobre el Ejército del Aire español.

Este último artículo lo firma un teniente coronel, y comienza haciendo un rápido recorrido histórico desde la creación del Ejército del Aire en 1911, las guerras de África, la Guerra Civil y el franquismo, hasta llegar a la situación actual de la fuerza área. Por ejemplo, señala que aeronaves españolas participaron en las operaciones militares de la OTAN en Yugoslavia (1999) y en Libia (2011).

Estructura del Ejército del Aire

El análisis publicado por ‘Foreign Military Review’ hace una descripción, con ciertos detalles, sobre la estructura del Ejército del Aire: desde el Jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA), pasando por la organización de la Fuerza (Mando Aéreo de Combate, Mando Aéreo General, Mando Aéreo de Canarias…) y de la Fuerza de Apoyo (Mando de Personal, Mando de Apoyo Logístico y Dirección de Asuntos Económicos).

Incluso explica cómo se forman los pilotos de las distintas especialidades en las academias, los cursos que han de superar… Cifra en 20.500 los militares que conforman el Ejército del Aire español.

Pero, sobre todo, trata de describir la potencia aérea española: qué aviones, helicópteros y drones tiene disponible.

Los cazas Eurofighter, columna vertebral

La revista del Ministerio de Defensa ruso incluye en este artículo una tabla en la que, por unidades (alas, escuadrones…) y ubicándolos en cada base, cifra el número de unidades de cada modelo de aeronave del Ejército del Aire.

“En total, la Fuerza Aérea española tiene 65 cazas Typhoon y 85 F-18 estadounidenses, tres aviones de patrulla P-3 y cinco aviones de reabastecimiento KC-130. Los aviones de transporte incluyen: cuatro A400M, cinco C-130N, 18 C-212 (más de 30 en almacenamiento), 13 C-295, ocho CN-235, dos A-310, cinco Falcon-900, 14 CL-215, cuatro CL-415. También hay más de 40 helicópteros de transporte: 17 AS-332, dos AS-532, 15 EU-120, ocho S-76C”, resume el teniente coronel ruso autor del artículo.

Presta especial atención a las futuras adquisiciones e incorporaciones al Ejército del Aire. Por ejemplo, destaca que en cuanto a los aviones de combate España está implementando un programa que incluye la llegada de 72 cazas Eurofighter Typhoon para 2024.

Cabe señalar que los F-18 como los que actualmente se encuentran desplegados en Lituania se alternan en otras ocasiones con Eurofighter, que el Ejército del Aire también ha enviado a la misión de Policía Aérea del Báltico.

El teniente coronel ruso destaca que se espera que los Eurofighter formen la base de la flota de aviones de combate de España a medio plazo. De forma complementaria, recuerda que España también participa en el FCAS, el programa franco-alemán para desarrollar un avión de combate europeo de sexta generación para el año 2040.

En cuanto a los aviones de transporte, señala que “para reemplazar al obsoleto C-130H [el Hércules] se está implementando un programa de adquisición de hasta 30 aviones de transporte Airbus A400M”, algunos de los cuales servirán como aviones de reabastecimiento de combustible en vuelo, y los C-212 se están sustituyendo de forma gradual por C-295.

Drones y helicópteros

Otro aspecto recogido en ‘Foreign Military Review’ son los planes del Ejército del Aire sobre los drones. En este punto señala que “para 2021, se prevé introducir cuatro nuevos vehículos aéreos no tripulados estadounidenses, el MQ-9 Reaper, en la fuerza aérea”.

En lo que respecta a helicópteros, hace mención a los NH-90 que se está considerando adquirir hasta 2021, como helicópteros multipropósito.

Protección del Este de Europa

El artículo hace mención a las misiones en las que participa el Ejército del Aire español. En primer lugar, cita que participa “regularmente en la protección del espacio aéreo de los países de Europa del Este”, sin más explicaciones sobre el papel que precisamente Rusia juega en ese escenario.

Además, añade que sus aviones de vigilancia marítima participan en las operaciones de la Unión Europea ‘Atalanta’, en el noroeste del Océano Índico, y ‘Sophia’ (en el Mediterráneo sur).

El teniente coronel autor del estudio no incluye apenas valoraciones, sólo descripciones del estado actual del Ejército del Aire y de sus próximas incorporaciones de aeronaves. Si acaso explica que “la Fuerza Aérea española moderna es capaz de realizar operaciones de combate en el aire, proporcionar apoyo a las fuerzas terrestres y llevar a cabo transporte aéreo a escala limitada. […] Las formaciones de aviación participan regularmente en operaciones y misiones de acuerdo con los planes de la OTAN y la UE, y también participan en eventos importantes de entrenamiento operativo y de combate del bloque”, en referencia a la OTAN.

También afirma que el Gobierno de España “considera a la Fuerza Aérea como una herramienta eficaz para resolver crisis, así como para proporcionar asistencia a organizaciones internacionales fuera del territorio nacional”.

Añade que “las unidades de aviación están en constante disposición de combate para llevar a cabo las tareas que se les asignan. En caso de circunstancias imprevistas que requieran acción inmediata, parte de las aeronaves y las tripulaciones se envían a las fuerzas de servicio. Cumpliendo con sus compromisos aliados, España asigna unidades especialmente entrenadas de la Fuerza Aérea como parte de la fuerza de reacción inmediata de la OTAN, y las unidades aéreas restantes se utilizarán, si es necesario, para fortalecer las fuerzas armadas aliadas de la alianza”.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Rusia chequea la situación del Ejército del Aire español

Remodelación en el Ministerio de Defensa: Margarita Robles va a cesar al subsecretario

Renovación en el Ministerio de Defensa. Margarita Robles aprovecha la necesidad de nombrar un sustituto para Ángel Olivares como secretario de Estado de Defensa para acometer una remodelación de la cúpula del departamento; remodelación en la que, entre otros cambios, se incluirá el cese del actual subsecretario y el nombramiento de uno nuevo.

Olivares renunció recientemente a su cargo de secretario de Estado por razones personales, ya que deseaba abandonar el puesto desde hace tiempo pero aguantó por la crisis del coronavirus.

Robles no nombró automáticamente al sustituto al firmar el cese de Olivares, pero en estos días ha sonado con insistencia el nombre de Esperanza Casteleiro, directora de gabinete de la ministra y con una larga carrera en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Precisamente del CNI llegó, y al CNI volvería Alejo de la Torre, el hasta ahora subsecretario de Defensa. ECD ha podido confirmar por tres fuentes distintas que De la Torre ha recibido ya la noticia de su cese.

Por ello, ha empezado a comunicarlo a su equipo y a otros militares, de los que se está ya despidiendo. La información se ha extendido entre altos mandos y oficiales de  las Fuerzas Armadas, sobre todo de los Cuerpos Comunes, que están bajo su mando.

Margarita Robles lo nombró subsecretario del Ministerio de Defensa en junio de 2018.

De la Torre procedía del servicio de inteligencia, donde era jefe de la Asesoría Jurídica desde el año 2013. El hasta ahora subsecretario pertenece al Cuerpo Jurídico Militar, e ingresó por  concurso oposición como personal estatutario del CNI en 2005.

Con el relevo del secretario de Estado y del subsecretario, Margarita Robles inicia una etapa nueva dos años después de asumir la cartera de Defensa en el primer Gobierno de Pedro Sánchez tras ganar la moción de censura que derribó a Mariano Rajoy en junio de 2018.

En los últimos tiempos varios asuntos polémicos habían afectado al subsecretario de Defensa. El PP llegó a registrar varias preguntas escritas en el Congreso de los Diputados sobre ceses y cambios en la Sanidad Militar, área que estaba bajo responsabilidad de Alejo de la Torre: por ejemplo, el cese y la investigación sobre la teniente coronel que estaba a cargo del personal en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid.

Fuentes consultadas por ECD señalan que en los últimos días los populares han registrado nuevas preguntas relacionadas, pero ya más comprometidas, que dejarían en una situación más complicada al hasta ahora subsecretario de Defensa.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Remodelación en el Ministerio de Defensa: Margarita Robles va a cesar al subsecretario

Una jura de bandera para civiles cada dos días a partir de septiembre

“¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al rey y, si fuera preciso, entregar vuestra vida en defensa de España?”.

Esta exhortación se escuchará por distintos puntos de España una media de una vez cada dos días entre los meses de septiembre y octubre próximos. Confidencial Digital ha consultado el calendario del Ministerio de Defensa sobre juras de bandera para civiles, que se van a retomar en unos meses.

La epidemia de coronavirus que paralizó España desde mediados de marzo ha impedido celebrar todo tipo de actos públicos multitudinarios. Eso también afectó, como no podía ser de otra manera, a las juras de bandera para personal civil que organizan unidades militares por todo el país.

Se cortaron en marzo y volverán en septiembre

El pasado 1 de marzo se celebró uno de estos eventos, organizado por la Unidad de Seguridad de Canarias (USCAN) de la Infantería de Marina en Las Palmas de Gran Canarias.

Fue el último: llegó el estado de alarma y el confinamiento, y dejaron de celebrarse estos actos en los que personal civil expresa su compromiso con España, con la Constitución y con el rey.

Ahora, el estado de alarma ha decaído, el confinamiento también se ha levantado, y el calendario de Defensa ya contempla fechas concretas de nuevas juras de bandera para personal civil, que volverán a partir de septiembre.

Ese calendario comprime casi una veintena de juras de bandera en cinco semanas entre los meses de septiembre y octubre. En los 36 días que van del 19 de septiembre al 24 de octubre se celebrarán 18 actos, es decir, una media de una jura de bandera cada dos días.

Hasta cinco juras en un día

En años anteriores, las juras de bandera para civiles se distribuían a lo largo del año, normalmente con unos dos, tres, cuatro actos al mes. Solían concentrarse más en los meses de mayo y junio, ya que se programaban como actos complementarios al Día de las Fuerzas Armadas (Difas), que tiene lugar el sábado más cercano al 30 de mayo.

Lo que desde luego no era habitual era programar 18 juras al inicio del otoño, como va a ocurrir este año.

Estos actos se celebran normalmente en fin de semana, y por ejemplo, el sábado 3 de octubre están ya previstas cinco juras. El domingo 4, otras dos.

En la Academia de Talarn (Lérida)

Algunas de las juras que se han fijado para después del verano tendrán lugar en puntos de España especialmente señalados por el rechazo que generan las Fuerzas Armadas entre los independentistas.

Por ejemplo, el sábado 17 de octubre la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn (Lérida) celebrará una para un máximo de 150 civiles, el mismo día que está previsto que juren bandera los alumnos de la promoción de Enseñanza Militar para el Ingreso en la Escala de Suboficiales (EMIES).

Las juras de bandera en Cataluña experimentaron un auge coincidiendo con el proceso independentista. Incluso se llegaron a programar nuevas juras porque la avalancha de inscripciones de catalanes interesados en solemnizar su compromiso con España agotó el cupo de jurandos, que se ha tenido que ampliar en ocasiones, por ejemplo en el cuartel de El Bruc (Barcelona).

País Vasco, Navarra, Baleares…

En el País Vasco se celebrarán dos juras de bandera el mismo día, el sábado 3 de octubre. Por un lado, el Regimiento de Infantería ‘Garellano’ 45 abrirá el acuartelamiento de Soyeche, en Munguía (Vizcaya), para una jura de bandera de un máximo de 200 civiles.

Por otro lado, el Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa (también del Ejército de Tierra como el regimiento anterior) organiza una jura en Vitoria ese mismo día, en este caso sin límite previo de inscripciones.

También habrá una jura en Navarra. En ese caso la organiza el Regimiento de Infantería ‘América’ 66 de Cazadores de Montaña. Tendrá lugar el 26 de septiembre, en el Parque Antoniutti de Pamplona.

En Baleares está prevista el 27 de septiembre en el aeródromo militar de Pollença, en la isla de Mallorca.

En Ceuta, la Comandancia General celebrará una jura de bandera para civiles el 18 de octubre en las Murallas Reales. Y en Melilla tendrá lugar la víspera de la Fiesta Nacional, el 11 de octubre, organizada por el Regimiento de Ingenieros nº 8 en el Patio de Armas de Melilla la Vieja.

Mil personas en Badajoz y el centenario de la Legión

Otros lugares donde ya se han programado actos de jura de bandera para personal no militar son Cuenca (el 27 de septiembre, con la Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X), Calatayud (3 de octubre, Academia de Logística), Murcia (3 de octubre, Regimiento de Infantería ‘Zaragoza’ nº 5), Madrid (3 de octubre, Cuartel General del Aire), Arroyo de la Encomienda (en Valladolid, el 4 de octubre por la Cuarta Subinspección del Ejército de Tierra), Alcantarilla (Murcia, Escuela Militar de Paracaidismo, 4 de octubre), Ciudad Rodrigo (en Salamanca, el 10 de octubre por el Grupo de Escuelas del Aire en Matacán), Fuentesaúco (Zamora, 11 de octubre, Regimiento de Especialidades de Ingenieros nº 11), Armilla (la base de helicópteros del Ala 78 en Granada, 17 de octubre)…

Destaca la primera de este ciclo, por lo multitudinaria que podría ser. La Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X organiza una jura de bandera en Badajoz el 19 de septiembre, y el número máximo de personas que se pueden inscribir se ha fijado en 1.000, cuando lo habitual son 150, 200, si acaso 400 ó 600 como mucho.

Como parte de los actos por el centenario de la fundación de la Legión, en Málaga se ha programado una jura de hasta 600 civiles para el 24 de octubre con el Tercio ‘Alejandro Farnesio’ 4º de la Legión, con base en Viator (Almería).

No habrá en noviembre

Este acto del 24 de octubre será -al menos según el calendario actual del Ministerio de Defensa- la penúltima jura de banderas para civiles de este año. En noviembre no se ha programado ninguna, frente a esa concentración en torno a finales de septiembre y el mes de octubre.

Cabe apuntar que alrededor de la Fiesta Nacional del 12 de octubre es habitual que se organicen actos militares, y entre ellos, juras de bandera como estas.

Por ejemplo, el propio 1 de octubre de 2017, mientras por toda Cataluña los independentistas votaban en el referéndum ilegal, hubo juras en Talarn y en el castillo de San Fernando de Figueras (Gerona). Pero no era habitual, como ya se ha indicado, tanta concentración de actos en apenas cinco semanas, como sucederá este 2020.

La última jura de este año se desarrollará en la Plaza Mayor de Segovia. La impulsa la Academia de Artillería para el 4 de diciembre, cuando se celebra a la patrona de la artillería, Santa Bárbara.

El temor a una segunda ola de coronavirus

No hay que olvidar que, aunque no son más que previsiones, se teme que pueda haber una nueva oleada de coronavirus en España en el otoño. Un informe del Ejército de Tierra fijaba el inicio de ese rebrote hacia finales del mes de noviembre.

Además, mandos de unidades de las Fuerzas Armadas han dado instrucciones a sus militares de agotar sus vacaciones en julio y agosto, para así no perderlas en previsión de que sea necesario activarles de nuevo.

De hecho, los máximos responsables del Ministerio de Defensa y los jefes de Estado Mayor de la Defensa y de los ejércitos y la Armada ya no tienen reparos en señalar que una ‘Operación Balmis II’ es posible, y que sería posible activarla en apenas 48 horas si así lo decide el Gobierno de España.

Esa situación obligaría, casi con total seguridad, a cancelar todos estos actos públicos multitudinarios organizados por las Fuerzas Armadas.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Una jura de bandera para civiles cada dos días a partir de septiembre

La Armada se plantea extender el teletrabajo tras la experiencia del coronavirus

Las Fuerzas Armadas concluyeron el sábado 20 de junio su despliegue especial por la epidemia de coronavirus. Durante la ‘Operación Balmis’, el mayor dispositivo militar en territorio nacional en tiempos de paz, han participado una cifra acumulada de 188.713 efectivos.

Durante estos tres meses, el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Real y la Inspección General de Sanidad de la Defensa han sacado a sus efectivos a la calle, pero al mismo tiempo han tomado medidas de limitación de los contactos personales para poner coto a los contagios en sus unidades.

Algunas de esas medidas han sido provisionales y excepcionales, pero otras van a suponer cambios organizativos en las Fuerzas Armadas a partir de ahora. Al menos en la Armada, que está estudiando las posibilidades de implantar el teletrabajo en aquellos puestos en que sea posible.

Teletrabajo durante la epidemia

En estas páginas ya se contó que, igual que Tierra y Aire, también la Armada aprobó medidas para que parte del personal trabajara en casa durante los meses de epidemia. Claro está, la decisión afectó a militares que realizan trabajo de oficina, y que por tanto pueden hacerlo desde su casa: no a personal operativo, que realiza funciones necesariamente presenciales (dotaciones de buques, por ejemplo).

Pues bien: a este asunto se refiere el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Teodoro López Calderón, en la última carta dirigida a los miembros de la Armada. El AJEMA ha ido publicado cartas así durante la epidemia, y este lunes firmó la cuarta haciendo balance de este período excepcional.

En la misiva, López Calderón explica que la Armada debe acometer con carácter inmediato “el análisis de todos los datos, informes y experiencias que hemos ido acumulando en estos tres últimos meses, tanto en el ámbito de la Operación BALMIS como en el de la Armada en su totalidad”.

Lecciones aprendidas de ‘Balmis’

El objetivo de ese proceso es obtener y conservar las enseñanzas o lecciones aprendidas -un concepto clave en el ámbito militar-, que según el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada permitirán “mejorar nuestra organización, logística y procedimientos, para su aplicación en futuras situaciones de pandemia que pudieran generarse”.

Pero también varias de esas enseñanzas se aplicarán ya, en el retorno a la normalidad: por ejemplo, “algunas de las nuevas formas de trabajar que hemos adoptado y que se vislumbran apropiadas para mejorar la eficiencia de la organización y beneficiosas en aspectos como la conciliación de la vida familiar, ahorros en viajes, reuniones presenciales, etc”.

Desde el Cuartel General de la Armada explican a Confidencial Digital que el mensaje del Almirante Jefe pone de manifiesto que a lo largo de estos meses “se han obtenido enseñanzas operativas y logísticas que permitirán afrontar con mayor garantía un posible rebrote o una futura pandemia”.

La Flota, los mandos y las Jefaturas de Apoyo de la Armada cuentan con la información de las actuaciones concretas de estos casi cien días de estado de alarma, y la estudiarán para tomar decisiones.

Ahorro de costes y mejor conciliación

Entre otros aspectos que se van a analizar a partir de ahora en la Armada cabe citar, ejemplo, “si es posible normalizar formas de trabajar que la pandemia nos obligó a adoptar tales como el teletrabajo o las reuniones virtuales”, señalan las fuentes consultadas.

Esa política de potenciar el teletrabajo y las reuniones virtuales podrían tener, según explican, dos beneficios: por un lado, un ahorro de costes en cuestiones diarias, de oficina; y por otro, podría facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral del personal que trabaja en la Armada.

De ahí que se inicie el estudio de los informes obtenidos de la ‘Operación Balmis’, para obtener esas “lecciones aprendidas” y tratar de implantar cambios en el día a día de la organización interna de la Armada.
Fuente: elconfidencialdigital.com
La Armada se plantea extender el teletrabajo tras la experiencia del coronavirus

A %d blogueros les gusta esto: