Militares reclaman a Defensa una Ley de Movilidad Geográfica tras la cesión del cuartel de Loyola

El Gobierno de España ha aceptado enajenar el Acuartelamiento de Loyola, ubicado en San Sebastián, para lograr el apoyo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) al proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021.

El pacto ha provocado una nueva polémica, en este caso por la sorpresa que ha provocado que el Ejecutivo admita desprenderse del cuartel en el que tiene su base el único regimiento del Ejército de Tierra presente en la provincia de Guipúzcoa.

Además de las denuncias por lo que algunos consideran una “humillación” ante el nacionalismo vasco, y un paso en la expulsión o al menos la reducción paulatina de las Fuerzas Armadas del País Vasco, algunos militares también critican los perjuicios que estos cambios provocan en su vida cotidiana.

En el cuartel de Loyola tiene su base actualmente el Regimiento de Infantería “Tercio Viejo de Sicilia” Nº 67, y una Unidad de Servicios del acuartelamiento (USAC), unidades para las que aún no se conoce el destino.

La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha reaccionado a esta polémica reclamando que el Ministerio de Defensa no siga dejando “en un estado de indefensión, de desprotección y de falta de apoyos a miles de hombres y mujeres militares y a sus familias” ante estos traslados.

Por eso, vuelve a pedir que apruebe una Ley de Movilidad Geográfica de los militares, que establezca medidas para paliar los “graves problemas” que originan los cambios de destino que se derivan de los cierres de acuartelamientos y traslados a otros puntos de España.

Desde AUME denuncian que en los últimos años los militares han sufrido varias decisiones de este tipo sin recibir ningún apoyo compensatorio.

“Algunas de estas decisiones resultan hasta humillantes cuando se trata a este personal como ‘repoblador’, de la misma forma que se repuebla un monte con una especia vegetal o animal”, subrayan, ya que recientemente se ha conocido que “en Zamora se proyecta un acuartelamiento para cerca de mil efectivos con el simple propósito de ‘repoblar la zona’ (con militares)”, obligando a trasladarse desde sus destinos actuales en otras provincias a un buen número de militares.

También ha habido cambios así entre Huesca y Zaragoza, movimientos con unidades de Madrid que en el “Plan Campamento” se enviaron a otras zonas…

De ahí que reclamen a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que impulse una ley “que establezca los apoyos necesarios para amortiguar las deficiencias y dignifique a las personas y a la profesión en situaciones como estas que nada o poco tienen que ver con sus cometidos profesionales”.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Militares reclaman a Defensa una Ley de Movilidad Geográfica tras la cesión del cuartel de Loyola

Defensa homenajea a un teniente general asesinado por un etarra al que Marlaska acaba de acercar al País Vasco

El goteo de traslados de presos de ETA a cárceles más cercanas al País Vasco y a Navarra incluyó recientemente el cambio de cárceles de Mikel Azurmendi, condenado a 416 años por delitos de terrorismo, homicidios y asesinatos, que ha pasado del Centro Penitenciario de Valencia-Antoni Asunción (en Picassent) al Centro Penitenciario de Zaragoza (en Zuera).

De este terrorista de ETA se ha destacado que fue condenado a 30 años de cárcel como responsable del asesinato a tiros del concejal del Partido Popular en Sevilla Alberto Jiménez-Becerril Barrio y de su esposa Ascensión García Ortiz.

Pero Azurmendi está condenado por participar en más asesinatos terroristas: el del teniente de Ingenieros del Ejército de Tierra Miguel Peralta Utrera (1994), el del general de Brigada y subdirector general de Centros y Servicios de Defensa Juan José Hernández Rovira (1994), el del sargento de Tierra Miguel Ángel Ayllón Díaz-González…

También fue autor material del atentado mortal contra Francisco Joaquín Martín Moya, César García Contonente y Francisco Veguillas Elices. Este último acaba de ser homenajeado por el Ministerio de Defensa.

Salón de Altos Cargos de Defensa

El traslado de Mikel Azurmendi a una cárcel a unos 300 kilómetros del País Vasco, frente a los 600 que había hasta Picassent, se dio a conocer el 11 de noviembre por parte de Instituciones Penitenciarias, dentro de una estrategia de traslados de etarras a cárceles más cercanas a donde residen sus familias que está llevando a cabo el ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska.

Nueve días después, el viernes 20 de noviembre, Margarita Robles firmó una orden ministerial “por la que se dedica el Salón de Actos para Altos Cargos de la sede central del Ministerio de Defensa, al Teniente General del Ejército de Tierra, don Francisco Veguillas Elices”.

Es decir, rubricó un reconocimiento póstumo de relevancia, sobre todo entre el personal militar y del Ministerio de Defensa, que vieron esa orden ministerial publicada en el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa (BOD) el lunes 23.

Teniente general Francisco Veguillas

El texto de la orden ministerial es todo un homenaje al teniente general Francisco Veguillas Elices, del que dice que “representa los grandes valores y compromisos de nuestras Fuerzas Armadas al servicio de España”.

Se incluye información biográfica de este alto mando militar que fue asesinado por ETA: “Tras ingresar en el Ejército en 1942, desde muy temprano, su trayectoria profesional estuvo marcada por una amplía actividad internacional, lo que le llevó a visitar otros países y a conocer sus Ejércitos. Estas experiencias y su destino como Agregado Militar en Washington, le permitieron posteriormente realizar importantes aportaciones a la modernización y a la apertura de nuestras Fuerzas Armadas al exterior”.

Tras ascender al empleo de teniente general, Francisco Veguillas fue destinado como Jefe de la VII Región Militar con sede en Valladolid, de la que fue su último Capitán General. “A los pocos meses, en enero de 1987, fue designado para la relevante responsabilidad de dirigir la política de defensa, cuya Dirección General, que estaba integrada en el Estado Mayor de la Defensa, pasó desde ese momento a depender del Ministro de Defensa”.

Ese es el cargo que desempeñaba al ser asesinado por Mikel Azurmendi en 1994.

Director general de Política de Defensa

La orden ministerial firmada por Margarita Robles destaca de este teniente general que “su talante abierto y su profundo conocimiento de las relaciones internacionales propició su participación en las complejas negociaciones en el ámbito internacional que dieron como fruto, entre otros, los Acuerdos de integración de España en la OTAN, el Nuevo Tratado de Amistad y Cooperación con los Estados Unidos y los primeros contactos con los Ejércitos integrados entonces en el Pacto de Varsovia”.

Además, “como Director General de Política de Defensa quiso también profundizar en la presencia de nuestros Ejércitos en el escenario internacional, abriendo el camino e impulsando la participación de las Fuerzas Armadas españolas en misiones de paz bajo mandato de Naciones Unidas. Además, fue uno de los principales artífices, hace ya algo más de cuarenta años, de los primeros despliegues de observadores españoles en África y Centroamérica y, en 1992, del primer despliegue operativo de Fuerzas militares españolas en la Fuerza de Protección de Naciones Unidas en Bosnia-Herzegovina (UNPROFOR)”.

No ahorra en elogios: “El Teniente General Veguillas, desde una profunda humanidad, contribuyó a hacer de España una nación moderna y de sus Fuerzas Armadas una institución eficaz al servicio de los españoles, abierta a la sociedad y al mundo actual. Su trabajo ayudó de forma significativa a que nuestras Fuerzas Armadas pudieran integrarse con normalidad en operaciones bajo mandato de Naciones Unidas junto a los Ejércitos de las demás democracias occidentales”.

Por todo ello, “el Ministerio de Defensa quiere reconocer la importante contribución del Teniente General Veguillas a la normalización institucional de los Ejércitos españoles en el nuevo contexto jurídico y social surgido de la Constitución de 1978 y a la nueva política de alianzas con nuestros socios internacionales. Pero sobre todo, además en la persona del Teniente General Veguillas, queremos rendir nuestro más sentido y profundo homenaje permanente a todos los miembros de las Fuerzas Armadas y a sus familias, que fueron víctimas de execrables actos terroristas y con los que España siempre tendrá una deuda de gratitud impagable”.

ETA también asesinó a su antecesor

Sobre su asesinato, la orden ministerial indica que fue “víctima de un vil atentado de la organización terrorista ETA en la madrileña plaza de Ramales, el 29 de julio de 1994, encontró la muerte junto a Joaquín Martín Moya y César García Contonente”.

El libro ‘Vidas rotas’ de Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey recoge el relato de hechos del atentado. En torno a las 8:45 del 29 de julio de 1994 circulaba por la Plaza de Ramales, cerca del Palacio Real de Madrid, el coche oficial que trasladaba al director general de Política de Defensa.

En ese momento, el etarra del ‘Comando Madrid’ Mikel Azurmendi Peñagaricano pulsó el botón del mando a distancia que hizo explotar un coche bomba cargado de explosivos.

La deflagración mató en el acto al teniente general Veguillas, al conductor civil del Ministerio de Defensa Francisco Joaquín Martín Moya que conducía el coche del director general de Política de Defensa, y César Contonente, operario de la compañía del Ballet Clásico de Madrid que estaba cargando un camión en las cercanías.

Cabe señalar que el antecesor de Francisco Veguillas Elices como director general de Política de Defensa también había sido asesinado por ETA, justo nueve años antes. Al vicealmirante de la Armada Fausto Escrigas Estrada y a su chófer Francisco Marañón García (gravemente herido) los ametrallaron otros terroristas del ‘Comando Madrid’ el 29 de julio de 1985.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Defensa homenajea a un teniente general asesinado por un etarra al que Marlaska acaba de acercar al País Vasco

Defensa nombra generales a coroneles fuera de cupo mientras congela varios ascensos pendientes

La decisión del Ministerio de Defensa y del Estado Mayor de la Defensa de ascender a determinados coroneles al empleo de general de Brigada, y al mismo tiempo no promocionar a otros coroneles que esperaban ese ascenso, ha provocado cierta polémica en las escalas de oficiales y oficiales generales.

Así lo ha podido constatar Confidencial Digital por distintas fuentes militares de alto rango. Los ascensos a general de Brigada se van aprobando cada cierto tiempo en Consejo de Ministros, y los nombres que se han conocido este año han motivado comentarios entre quienes conocen los movimientos que se producen en las escalas superiores y los órganos directivos de las Fuerzas Armadas.

Ascensos de coroneles de Tierra

Estas fuentes explican que cada año, del proceso de evaluación para el ascenso a general de Brigada, del Ejército de Tierra se selecciona a 14 coroneles. Estos 14 coroneles son ascendidos a general de Brigada, y normalmente son los 14 que mejores resultados obtienen en ese proceso de evaluación.

Lo que ha llamado la atención entre mandos bien situados en el organigrama de las Fuerzas Armadas es que este año se ha ascendido al menos a dos coroneles del Ejército de Tierra que, en principio, habían quedado fuera del cupo para ascender.

Se trata de los coroneles que habían quedado en los puestos 15º y 16º para el ascenso, y pese a ello, sus ascensos a general de Brigada han sido aprobados por el Consejo de Ministros.

Los dos citados son Fernando Rocha y Castilla (Real Decreto 779/2020, de 25 de agosto) y Carlos Prada Larrea (ascendido por Real Decreto 872/2020, de 29 de septiembre).

Un amigo de Felipe VI

Rocha hizo carrera en la Guardia Real, donde llegó a ser jefe del Grupo de Honores, y al ascender a coronel fue destinado a dirigir el Grupo de Regulares de Ceuta nº 54. Es amigo personal del rey: entró un año ante que el entonces príncipe en la Academia General Militar de Zaragoza y fue testigo en la boda de don Felipe y doña Letizia en 2004.

Además, el pasado mes de octubre se concedió a Fernando Rocha y Castilla la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. Esta categoría, la máxima en la orden, se puede obtener “por ascenso del Caballero o Dama Placa, cuando se cuenten, al menos, tres años de servicio ostentando esta categoría y se posea el empleo de Oficial General”. Rocha se había convertido en oficial general en agosto.

Carlos Prada, por su parte estuvo recientemente en Irak. Era aún coronel, pero se le designó temporalmente como general al mando de la ‘Task Force Besmayah’. Es lo que coloquialmente entre militares se denomina “estampillar”: si un mando militar es enviado a una misión internacional en la que tendrá que mandar a militares extranjeros de mayor empleo, se le asciende temporalmente únicamente para esa misión, y sin mejora económica.

Este coronel ocupaba un destino propio de coronel, director de la Residencia Militar de Acción Social de Mahón (Menorca).

Sin embargo, ante la sorpresa de un buen número de oficiales y oficiales generales, el 29 de septiembre el coronel Prada fue ascendido por el Gobierno al empleo de general de Brigada. Fuentes consultadas por ECD destacan que este ascenso se produjo sin ocasión de vacante, asignándole un puesto en el Estado Mayor de la Defensa, concretamente como “Adjunto al Jefe de Estado Mayor del Mando de Operaciones”.

No ascienden pese a ocupar puesto de general

Si por un lado han sido ascendidos coroneles que no estaban previsto que ascendieran, por otro hay algunos coroneles que se encontraban pendientes de ascenso, y que pese llevar tiempo destinados en puestos propios de general de Brigada, no han sido promocionados.

Se trata de dos coroneles destinados en el Estado Mayor de la Defensa, que ocupan vacantes dependientes del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general del Aire Miguel Ángel Villarroya.

El primer caso es el del coronel del Ejército del Aire Pedro García Sipols, que desde marzo ocupa el cargo de jefe de Estudios de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas (ESFAS). Sustituyó al general de Brigada del Ejército de Tierra Antonio Esteban López.

Según los puestos de las plantillas orgánicas (PO) y las relaciones de puestos de trabajo (RPT) del EMAD, el puesto de jefe de jefe de Estudios de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas corresponde al empleo de general de Brigada.

El segundo caso tiene como protagonista a Ángel Herrezuelo Pérez, coronel de Infantería de Marina (Armada). Lleva más de un año, desde julio de 2019, ocupando una vacante de general sin que su ascenso se produzca.

En esta ocasión se trata del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, que también figura en PO/RPT como puesto de general. El último en ocupar el puesto fue el general Jaime Iñiguez Andrade, del Ejército de Tierra, pero Herrezuelo no ha sido ascendido a general de Briada.

Fuentes cercanas al Estado Mayor de la Defensa apuntan, como posible explicación a esta situación, que hay coroneles que han sido evaluados para el ascenso al empleo superior, han resultado aptos y está previsto que sean ascendidos.

Pero están a la espera de una vacante del empleo al que deben ascender, y también quedan al albur de la decisión política que decide este ascenso, ya que hay que recordar que para pasar de coronel a general de Brigada ya se requiere un real decreto aprobado en Consejo de Ministros, a propuesta del titular del Ministerio de Defensa.

ECD se puso en contacto con el Ministerio de Defensa y con el Estado Mayor de la Defensa para recabar su explicación sobre estos movimientos de ascensos (y no ascensos). Al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.

Plantilla indistinta para el ministerio y el EMAD

En este contexto de unos ascensos que causan sorpresa y otros que no se producen, es relevante un documento firmado por la ministra, Margarita Robles, el pasado 23 de octubre y que apareció en el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa (BOD) el lunes 26 de octubre.

El “Acuerdo por el que se distribuye la plantilla indistinta de oficiales generales en los diferentes órganos superiores y directivos del Ministerio de Defensa” viene a completar la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar, que establece en su artículo 16 que el número máximo de oficiales generales será de 200, y el Real Decreto 283/2017, de 24 de marzo, por el que se fijan las plantillas reglamentarias de oficiales generales, oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas para el período 2017-2021, que distribuye los 200 oficiales generales en 160 para las plantillas específicas y 40 para la plantilla indistinta.

Los 40 oficiales generales de la plantilla indistinta se destinan no a puestos propios de Tierra, Armada y Aire, sino a los órganos superiores y directivos del Ministerio de Defensa.

Según ese acuerdo, el reparto de eso 40 oficiales generales es el siguiente:

• Titular del Departamento: 2

• Estado Mayor de la Defensa: 17

• Secretaria de Estado de la Defensa: 11

• Subsecretaría de Defensa: 7

• Secretaría General de Política de Defensa: 1

• Unidad Militar de Emergencias: 2

Puestos de “asesor” y “adjunto”

Militares de las escalas superiores critican que esa plantilla indistinta es objeto, desde hace ya tiempo, de numerosos vaivenes y “extrañas” adaptaciones que tendrían un encaje normativo dudoso, y que implica cierta manipulación de puestos de las plantillas orgánicas (PO) y de las relaciones de puestos de trabajo (RPT).

Las plantillas orgánicas (PO) y de las relaciones de puestos de trabajo (RPT) se diseñaron precisamente como herramientas para garantizar la seguridad jurídica de tal forma que se supieran de antemano cuáles son los puestos activados y cuáles son los requisitos para su asignación.

Junto a los casos polémicos de algunos ascensos en los Cuerpos Comunes (Jurídico, Sanidad…), se han producido asignaciones de destino en la plantilla indistinta que han causado suspicacias entre oficiales y oficiales generales.

Algunas fuentes apuntan que muchos de estos nombramientos se rodean de cierta ambigüedad, empleando términos tales como “asesor” o “adjunto”, lo que indica que el ascenso se concede aún a pesar de que no existe vacante.

Es decir, son puestos que no existen en las plantillas orgánicas ni en las relaciones de puestos de trabajo, pero que se crean justo antes del ascenso de una persona concreta. De esta forma se ubica en puestos más altos a colaboradores de altos mandos, o personas que se intenta apartar de centros de decisión por resultar incómodas.

El caso del vicealmirante Fernández de Córdoba

Un ejemplo de estas maniobras es el vicealmirante de la Armada Alfonso Carlos Fernández de Córdoba Gómez. Margarita Robles lo cesó como subdirector de Reclutamiento en 2018 por la polémica con las oposiciones de Psicología Militar. Además, firmó su pase forzoso a la reserva.

El vicealmirante recurrió en los tribunales, y el Tribunal Supremo le dio la razón: obligó a readmitirlo en el servicio activo.

Lo que hizo Defensa fue nombrarlo, en comisión de servicio, como alto representante del ministerio para los actos de conmemoración del quinto centenario de la expedición de la primera vuelta al mundo de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano.

Los abogados de Fernández de Córdoba alegaron ante el Supremo que el destino que se le debía asignar “en cumplimiento de la resolución jurisdiccional, ha de ser necesariamente uno propio de vicealmirante en activo y no otro creado ad hoc de carácter representativo para, burlando al tribunal, con apariencia de lo contrario, desconectarle de la vida militar y de la posibilidad de ocupar un puesto de plantilla dentro de la estructura de la Armada”.

El puesto como tal no existía, y se creó para ubicar allí al vicealmirante, al que la Armada tampoco quería recuperar tras años en la estructura propia del Ministerio de Defensa.

Después, el ministerio le cambió de destino, y nombró al vicealmirante para el puesto de “asesor del secretario general técnico” de Defensa.

El destino tampoco gustó a Fernández de Córdoba, cuya defensa alegó que el ministerio había “desempolvado un destino irrelevante que llevaba más de doce años sin ocupar”, y que no tiene vinculación (a su juicio) con las funciones propias de los oficiales generales.

El caso es que Fernández de Córdoba fue, de enero a julio de 2019, “asesor del Secretario General Técnico”. Después fue enviado unos meses fuera de España para ocupar entre agosto de 2019 y enero de 2020 un destino de la OTAN (NATO HQ SACT) en Estados Unidos.

Personas conocedoras de este periplo apuntan que en febrero de 2020 fue enviado de vuelta a España para ocupar otro de esos puestos señalados por los críticos como creados fuera del organigrama oficial: “asesor del director general del Instituto de Técnica Aeroespacial”, el INTA.

Finalmente hace unos meses ya fue nombrado el que parece será su puesto definitivo: secretario general del INTA.

La primera general

Otro caso similar, aunque las razones son muy distintas, es el de la general de Brigada Patricia Ortega. En el caso de Ortega, primera mujer que alcanza el empleo de general de Brigada en las Fuerzas Armadas Españolas, fue ascendida sin que hubiera vacante para general del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos, pese a que los ascensos, por ley, se producen con ocasión de vacante.

Ortega fue ascendida y nombrada el 12 de julio de 2019 para ocupar el cargo de “asesor del Director General del Instituto de Técnica Aeroespacial”. La general de Brigada permaneció en este puesto de “asesor” hasta el 21 de diciembre cuando fue nombrada Subdirectora General de Sistemas Terrestres del INTA.

Este nombramiento también fue objeto de críticas ya que Patricia Ortega pertenece a la rama de Construcción, y hubo quien comentó que el puesto que ella ocupa debería haber sido asignado, por razones de idoneidad, a un ingeniero militar de la rama de Armamento.

“Descomunal discrecionalidad”

Oficiales generales que ven con disgusto todo este proceso denuncian que “se están produciendo ascensos obviando los resultados de las evaluaciones, forzando los criterios idoneidad, sin ocasión de vacante y con una descomunal discrecionalidad”, por lo que consideran que todo ello supone un caso claro de arbitrariedad.

El ya citado “Acuerdo por el que se distribuye la plantilla indistinta de oficiales generales en los diferentes órganos superiores y directivos del Ministerio de Defensa” lo interpretan como un intento del Ministerio de Defensa de intentar dar una cobertura formal a unas prácticas que generan un malestar importante entre oficiales y oficiales generales.

Sobre ejemplo, señalan que ese acuerdo permite al titular del Ministerio de Defensa conceder dos plazas sin estar sujetas a las condiciones y requisitos de las plantillas orgánicas y relaciones de puestos de trabajo, y sin seguir las reglas de mérito y capacidad establecidas en la Ley de la Carrera Militar.

Consideran que ese cambio apuntala la posibilidad de que el acceso al generalato se haga cada vez más arbitrario y político, e introduce elementos contra la seguridad jurídica y se puede entender como una modificación de facto del Real Decreto 283/2017 por el que se establecen las plantillas reglamentarias.

Algunas fuentes lamentan que todos estos cambios y movimientos de ascensos se produzcan sin que conste la oposición del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), del que esperaban que defendiera un proceso más reglado de ascensos y nombramientos.

El problema es, según las fuentes consultadas, que “el melón ha quedado oficialmente abierto y aunque de momento el titular del departamento se ha reservado dos tajadas, dos ascensos de libre disposición, nada impide que en el futuro y mediante otro acuerdo con el JEMAD de turno el cupo vaya en aumento”.

Algunos oficiales destacan que precisamente en las fechas que se publicó ese acuerdo sobre el reparto de los oficiales generales de la plantilla indistinta, Miguel Ángel Villarroya se vio señalado en un par de polémicas.

El diario Vozpópuli publicó el lunes 26 de octubre que existía malestar en el Ejército del Aire por haber ocupado el pabellón de cargo del Estado Mayor de la Defensa, un chalet con piscina en un extremo del recinto del Centro Superior de Estudios de la Defensa (CESEDEN), y que según un acuerdo con tenientes generales del Aire, se tendría que haber devuelto al CESEDEN.

Ese mismo día, también el lunes 26 de octubre, Villarroya se vio salpicado por la polémica de la fiesta que celebró el diario digital El Español en el Casino de Madrid, y que congregó a decenas de dirigentes políticos, grandes empresarios y también los máximos responsables de las Fuerzas Armadas, en las mismas fechas que se restringían aforos en restaurantes y otros lugares a causa de la epidemia del coronavirus.

El JEMAD acudió junto a la ministra, Margarita Robles, y a otros altos mandos del ministerio de Defensa y de los ejércitos. La imagen de Villarroya, sentando junto al alcalde de Madrid y sin mascarilla, fue una de las que más circuló de esta fiesta polémica.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Defensa nombra generales a coroneles fuera de cupo mientras congela varios ascensos pendientes

Un cabo 1º del Ejército, condenado a dos años de cárcel por acosar sexualmente a una subordinada durante tres años

Un cabo primero del Ejército de Tierra ha visto cómo el Tribunal Supremo desestima su recurso de casación contra una sentencia, de 11 de marzo de 2020, con la que el Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla de condenó a dos años, tres meses y un día de cárcel.

La sentencia de instancia le consideró autor de un delito consumado y continuado de “abuso de autoridad, en la modalidad de realizar actos de acoso sexual” tipificado en el artículo 48 del Código Penal Militar.

En una sentencia consultada por Confidencial Digital, la Sala Quinta, de lo Militar, del Supremo, ha desestimado su recurso y ha confirmado la pena contra el cabo primero, que además de los dos años, tres meses y un día de prisión, fue condenado con las accesorias de suspensión militar de empleo y cargo público e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y tuvo que pagar 1.000 euros a la cabo que le denunció en concepto de responsabilidad civil y a satisfacer los honorarios devengados por la acusación particular.

Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X de Córdoba

El artículo 48 del Código Penal Militar castiga al “superior que, respecto de un subordinado, realizare actos de acoso tanto sexual y por razón de sexo como profesional, le amenazare, coaccionare, injuriare o calumniare, atentare de modo grave contra su intimidad, dignidad personal o en el trabajo, o realizare actos que supongan discriminación grave por razón de nacimiento, origen racial o étnico, sexo, orientación sexual, religión, convicciones, opinión, discapacidad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

En este caso, el Supremo confirma los hechos probados de la sentencia del Tribunal Militar Territorial Segundo, que muestran una serie de episodios de acoso sexual a lo largo de varios años cometidos por el cabo primero hacia una cabo de su unidad. Ambos estaban destinados en el Regimiento Acorazado ‘Córdoba 10’ de la Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X, que tiene su base en Cerro Muriano, Córdoba.

Acoso de 2017 a 2019

Todo habría comenzado después de 2016, cuando el marido de la cabo en cuestión fue destinado a otra unidad. A partir de ahí comenzó el acoso del cabo primero, que le hizo comentarios a ella “tales como que fueran a follar, le decía que no follaba con su mujer y que echaran un polvo”.

En una ocasión en 2018, “la cabo estaba frente a la puerta del taller y el acusado comenzó a llamarle insistentemente para que se acercara a donde él estaba”. Ella se negó en un principio, “si bien ante la insistencia del acusado se aproximó, momento en que le introdujo con fuerza cogiéndola por el brazo en una habitación abalanzándose sobre ella para intentar darle un beso, si bien la cabo logró zafarse”.

Tanto en 2017 como en 2018, “en múltiples ocasiones” el cabo primero del Ejército de Tierra le hizo comentarios a la cabo “sobre su culo, incluso alguna vez le daba alguna palmada en el mismo o le ponía la mano en la espalda y la dejaba caer hasta tocárselo”.

Este tipo de acoso se fue convirtiendo en habitual: “Otro día, sin poder determinar fecha exacta, la cabo estaba sentada en una silla en la armería de la compañía cuando se acercó el acusado y le intentó tocar el culo por lo que tuvo que retirarse con la silla hacia la pared”.

La cabo no denunció todos estos episodios de acoso hasta el 28 de enero de 2019. A las nueve de la mañana de ese día la cabo había terminado de hacer gimnasia con su compañía pero seguía realizando abdominales tumbada en el suelo de costado.

El cabo primero entró en la sala polivalente en la que la cabo estaba haciendo abdominales, y “corroboró un comentario que sobre sus glúteos”, los de la cabo a la que llevaba años acosando, había hecho una compañera de la unidad.

Cuando se marchó el personal y se quedaron solos el cabo primero y la cabo haciendo abdominales, el primero se acercó a la segunda “y le preguntó con el móvil en la maño si podía hacerle una foto a su culo, contestándole la cabo que no, reiterando el cabo 1º su petición diciéndole que solo se vería su culo en la foto, negándose nuevamente la cabo”.

En ese momento, el hombre se acercó a la mujer “pidiéndole que le diera un beso, negándose también la cabo, aprovechando entonces que la citada se incorporó durante la realización del ejercicio de abdominales que estaba haciendo, para besarle en la boca”.

Denuncia interna

Ese mismo día, la cabo denunció lo que estaba pasando. Narró ante un subteniente de la base todos los episodios de acoso por parte de ese cabo primero.

La denunciante explicó que en todas las ocasiones en que había intentado o conseguido besarla, abrazarla o tocarla el cabo primero aprovechaba que ella “se encontraba a solas y no había personal de la unidad delante y ocasionó que ésta se sintiera humillada y vejada, llegando a sentir miedo cada vez que se quedaba a solas con el acusado”.

El subteniente que recibió la denuncia decidió poner el caso en conocimiento de un capitán, quien informó a un comandante.

“A partir de ese momento la Unidad activó el Protocolo de actuación frente al acoso sexual, se acordó el cambio del Cabo 1º de Compañía y se designó a una persona de confianza para que acompañara a cada uno de los implicados. Posteriormente se ofreció a la cabo una comisión de servicio en otra unidad, ofrecimiento que la cabo rechazó”, se relata en la sentencia.

Ahí comenzó la investigación del caso, que culminó en la sentencia del Tribunal Militar Territorial Segundo.

Una pluralidad de acciones

En la sentencia de instancia confirmada por el Supremo se condenó al cabo primero por el artículo 48 del Código Penal Militar (que castiga el acoso sexual, entre otras conductas) en relación con el artículo 74 del Código Penal.

En ese precepto se castiga a quien “en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realice una pluralidad de acciones u omisiones que ofendan a uno o varios sujetos e infrinjan el mismo precepto penal o preceptos de igual o semejante naturaleza, será castigado como autor de un delito o falta continuados con la pena señalada para la infracción más grave, que se impondrá en su mitad superior, pudiendo llegar hasta la mitad inferior de la pena superior en grado”.

Este artículo se puede aplicar a los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales que afecten al mismo sujeto pasivo.

El Tribunal Supremo considera que el Tribunal Militar Territorial Segundo consideró acertadamente que en este caso existe “una pluralidad de acciones delictivas en las que se aprovecha idénticas ocasiones, existiendo entre ellas una cierta conexidad temporal, en las que se infringe el mismo precepto penal, por lo que cabe afirmar la continuidad delictiva”: es decir, que los distintos episodios de acoso a lo largo de 2017, 2018 y 2019 estaban conectados.

Por ello, si el acoso sexual se castiga en el artículo 48 del Código Penal Militar con la pena de seis meses a cuatro años de prisión, a este cabo primero se le condenó a dos años, tres meses y un día de prisión, es decir, en la mitad superior del intervalo de tiempo en prisión:

“La pena va desde los 6 meses hasta los 48 meses, lo que significa que el límite que marca el medio son los 27 meses, esto es, 2 años y 3 meses; y para diferenciar entre la mitad inferior de la pena y la mitad superior, a ésta se le añade un día. De manera que la pena que debe ser impuesta va desde los 2 años, 3 meses y 1 día hasta los cuatro años. Como la pena impuesta es de 2 años, 3 meses y 1 día, eso significa que ha sido impuesta la pena mínima que marca la ley, por lo que no era precisa mayor argumentación, ni con ella se infringe ni las reglas de la individualización de la pena ni la proporcionalidad”.

El militar condenado también recurrió argumentando que no se había justificado adecuadamente la existencia de daño moral ni la cuantía fijada que él debía pagarle a la cabo.

Los jueces del Supremo responden con contundencia a este motivo de casación:

“No tiene razón el recurrente, pues la sentencia de instancia razona porqué considera concurrente el daño moral.

Al respecto, hemos de señalar que no cabe duda su concurrencia habida cuenta que el delito de que se trata afecta al bien jurídico de la libertad y concretamente a la libertad sexual, habiendo producido en la víctima temor y humillación. Y, la cantidad fijada como indemnización es adecuada a las circunstancias del caso, e incluso, pudiera parecer escasa dada la pluralidad de acciones que conformaron la situación de acoso. Por consiguiente, nada puede reprocharse a la cantidad fijada como indemnización”.

Dicha indemnización consiste en abonar 1.000 euros a la cabo en concepto de responsabilidad civil y en satisfacer los honorarios devengados por la acusación particular.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Un cabo 1º del Ejército, condenado a dos años de cárcel por acosar sexualmente a una subordinada durante tres años

Así entrenan los ‘boinas verdes’ del Ejército el asalto a trenes

Los guerrilleros o ‘boinas verdes’ del Ejército de Tierra mejoran su adiestramiento fuera de España. Dos equipos operativos de las Unidades de Operaciones Especiales viajaron a Pau, en el sur de Francia (a unos 90 kilómetros de la frontera española), para entrenar en instalaciones del ejército francés, el Complexe de Tir Adapté (CTA, Complejo de Tiro Adaptado).

El Cuartel General de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra impulsó esta ‘expedición’, gracias a la colaboración del oficial de enlace francés en ese cuartel general, teniente coronel Bruno Guillard.

Dos equipos de la UOE2 (Unidad de Operaciones Especiales que se encuadra en el Grupo del Cuartel General del Mando de Operaciones Especiales o MOE) se ejercitaron durante cuatro días en el Complexe de Tir Adapté del Armeé de Terre francés.

Estos equipos operativos de ‘boinas verdes’ entrenaron principalmente cómo poner en práctica los procedimientos de rescate de rehenes (denominados HRO- Hosted Rescue Operations), así como los procedimientos anti-terroristas (CT-Counter Terrorist).

En los ejercicios participaron además perros (equipos K-9), y también se desplegaron tiradores de precisión sobre blancos móviles cercanos en ambiente urbano.

Disparos con munición real

La web fauerzaesp.org (Fuerzas Especiales de la Policía y el Ejército) ha difundido un vídeo en el que se puede ver una selección de momentos de esos cuatro días de entrenamiento.

Sobre todo, se ve a los operadores del UOE2 practicar el asalto a edificios y otro tipo de construcciones. En algunos casos utilizan explosivos para abrir puertas, en otros abren y lanzan botes de humo o granadas aturdidoras antes de entrar en la habitación.

Las instalaciones del Complexe de Tir Adapté permiten practicar con tiro real, de ahí que se vea a los ‘boinas verdes’ españoles disparar sus fusiles de asalto contra maniquíes que representan a las fuerzas enemigas.

Los ejercicios discurren en edificios: los militares suben escaleras, atraviesan puertas, saltan muros de patios y se mueven por habitaciones con muebles en las que hay maniquíes que van abatiendo.

Asalto a un tren

Llama la atención que las instalaciones militares francesas en Pau cuentan incluso con unos vagones de tren. El vídeo muestra a los miembros de la UOE2 subir a un vagón para neutralizar a un sospechoso, posiblemente un terrorista, ya que como se ha indicado los ejercicios trataron principalmente de practicar los procedimientos anti-terroristas y de rescate de rehenes.

En ese asalto a un vagón de tren los boinas verdes españoles van acompañados de un perro, que de hecho es quien llega primero hasta el sospechoso y se abalanza sobre él mientras los militares le apuntan con armas cortas.

El perro adiestrado participa en buena parte de los ejercicios, acompañando a los militares y saliendo en varias ocasiones en persecución de los enemigos.

También llama la atención un escenario que parece recrear un exterior, en el que se ve un helicóptero hacia el que se dirigen los militares, arrastrando bien a rehenes rescatados, bien a enemigos abatidos o capturados.

Una embajada y un hotel en el complejo

Según explica el Ejército de Tierra, el Complexe de Tir Adapté (CTA) de Pau es uno de los complejos más avanzados de Europa para adiestrar unidades militares o policiales en ejercicios de fuego real.

Se divide en módulos de entrenamiento específico con diferentes niveles de complejidad y escenarios que permiten abarcar diferentes situaciones tácticas y estructuras urbanizadas internas y externas que deben de resolver los militares.

Está construido en un gran hangar de 7.000 metros cuadrados en el que se han recreado construcciones como una embajada, un hotel, una calle, un aparcamiento…

Gracias a la colaboración bilateral entre los ejércitos de Tierra español y francés, es al menos el segundo año seguido que los ‘boinas verdes’ de las Unidades de Operaciones Especiales pueden adiestrarse en este complejo militar en Pau.

Vea el vídeo completo:

 

Fuente: elconfidencialdigital.com
Así entrenan los ‘boinas verdes’ del Ejército el asalto a trenes

Brote de coronavirus en una academia del Ejército del Aire en la base de Zaragoza

El coronavirus está causando problemas en uno de los centros formativos del Ejército del Aire. Se trata de la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo (ETESDA), ubicada en la base aérea de Zaragoza, donde una sucesión de contagios ha llevado a aislar a varias decenas de personas.

Desde el Cuartel General del Aire confirman a Confidencial Digital la existencia tanto de positivos como de aislados por contacto estrecho a raíz de esos casos confirmados de contagio por Covid-19.

La denuncia: “9-10 positivos”

En el grupo de Telegram “Ciudadanos de Uniforme”, donde militares vuelcan denuncias internas (y anónimas) de irregularidades en las Fuerzas Armadas, se publicó este sábado un mensaje referentes a la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo:

— “En la ETESDA vamos ya por unos 9-10 positivos, los aíslan en una escuadrilla y los alumnos les llevan la comida, con una simple mascarilla y careta y unos guantes, pero claro, luego si nos infectamos al que le quitan horas son a los pobres chavales. Cuando ellos no tienen por qué llevarle la comida a nadie.

¿Y si se pone malo un sargento alumno quién le lleva la comida? Pues un soldado alumno. De vergüenza, y encima tenemos que esperar a enero a que vengan otros 400”.

Quejas por la mala organización

Además, ECD pudo recabar el testimonio de militares que se encuentran en esa misma escuela del Ejército del Aire en Zaragoza, que confirmaron la información publicada en “Ciudadanos de Uniforme”.

Después del mensaje de ese grupo, aseguraban que el brote se estaba descontrolando, porque ya eran “más de 50 aislados” por el coronavirus.

Además denunciaban distintos motivos de queja, de malas praxis que pondrían en peligro al personal sano. Por ejemplo, aseguraban que a los alumnos no contagiados les estaban obligando a llevar la comida a los positivos que estaban en aislamiento, teniendo por protección sólo una mascarilla y unos guantes por falta de más equipos de protección individual (EPI).

Algunos aislados por ser contactos estrecho con positivo llevaban una semana esperando a ser sometido a una prueba, y sólo se les tomaba la temperatura de vez en cuando: de nuevo, de ello se encargarían otros alumnos sanos.

A eso se añadía que los aislados por contacto estrecho, pero no positivos, tenían que compartir baños con positivos, y ni esos baños ni las habitaciones se limpiaban. En las cocinas habría habido tres positivos en el personal que preparaba las comidas, y más adelante apuntaron que para abastecer a las 320 personas que se encuentran en la escuela, sólo quedaban dos trabajadores en cocina, y uno estaría a la espera de someterse a una PCR por haber sido contacto estrecho con un positivo.

6 positivos, menos de 30 aislados

Un portavoz oficial de Cuartel General del Aire confirmó a Confidencial Digital la existencia de positivos y aislados, pero rebajó las cifras dadas por personas que se encuentran en la academia.

Según el Ejército del Aire, en la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo (ETESDA), este lunes 26 de octubre a última hora había “tan solo 6 positivos y no llegan a 30 los aislados por contacto estrecho”, no los más de 50 apuntados.

Aislados en habitaciones individuales

¿Qué medidas se han tomado ante este brote? Este portavoz del Aire explica que estos alumnos de la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo han sido aislados en habitaciones individuales, ubicadas en edificios designados al efecto, para estos aislamientos.

Subrayan que en todo momento se están siguiendo las instrucciones del Instituto de Medicina Preventiva de la Defensa, y que frente a lo denunciado, no se ha aislado juntos “en ningún caso” a los positivos confirmados con los aislados que por ahora no tienen una PCR positiva, pero que estuvieron en contacto con positivos.

A la pregunta de si se ha sometido a pruebas PCR a todos los aislados, en el Cuartel General del Aire responden que “se han realizado pruebas a todos los determinados por prescripción facultativa”, sin precisar si eso incluye a los contactos de positivo.

Los militares aislados son controlados de forma que se analiza su evolución “varias veces a lo largo del día”.

El protocolo con la comida

Desde el Ejército del Aire desmienten que sean otros alumnos quienes estén sirviendo las comidas de los aislados. Aseguran que “la comida en bandejas son depositadas en mesas de las zonas limpias del pasillo de aislamiento por el personal de servicio, no habiendo contacto entre este personal y el aislado”.

Ese personal de servicio cuenta con “máscara FFP3, máscara quirúrgica, guantes desechables de nitrilo azul sin polvo y pantalla de protección facial”.

El protocolo de limpieza en este brote de coronavirus no ha supuesto dejar de limpiar las habitaciones y la cocina, según el Cuartel General del Aire, que “se limpian a diario” en la escuela ubicada en la base aérea de Zaragoza.

La limpieza que realiza “con productos provistos por la Sección de Veterinaria para la desinfección de la habitación de aislamiento cuando se desaloja, necesitando varias horas de actuación y posterior ventilación. Tras esa actuación, el personal de limpieza procede a la limpieza con lejía aguada”.

En cuanto a la cocina, objeto también de las quejas, la respuesta oficial es que “la cocina se desinfecta a diario y tras cada turno de comida con productos apropiados”.

La frecuencia de limpieza se produce “a demanda y se refuerza en aquellas zonas que por su uso o por coincidir con casos positivos se determina necesario”.

Este mismo lunes, otras fuentes internas consultadas por ECD aseguraban que se habían producido dos positivos más en la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo del Ejército del Aire, lo que estaba provocando que parte del personal se someta a pruebas PCR en una clínica privada de Zaragoza.

Las academias y centros docentes militares de las Fuerzas Armadas están sufriendo un goteo de casos de coronavirus en el inicio del curso, tal y como se contó en estas páginas. El Ministerio de Defensa llegó a cambiar el protocolo por el que se utilizaban los test rápidos en la recepción de los alumnos, y que no impidieron que días y semanas después aparecieran numerosos positivos pese a que no podían salir a la calle.

La ETESDA

La Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo “tiene como misión genérica la formación y el perfeccionamiento del personal del Ejército del Aire en materia de seguridad y defensa, adiestramiento de perros policías, protección de personalidades y hostelería, así como la formación militar de la tropa profesional y de los reservistas voluntarios de tropa del Ejército del Aire”, explica la web oficial del Aire.

En resumen, allí se forman los militares del Ejército del Aire en las habilidades necesarias “para hacer frente a las distintas agresiones que pueden sufrir las personas, los medios y las instalaciones con que cuente la Fuerza Aérea para operar en un ambiente lo más seguro posible”.

Es decir, se adiestran en la seguridad de las bases aéreas e instalaciones, la defensa aérea basada en tierra, la defensa terrestre y el apoyo a las operaciones aéreas.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Brote de coronavirus en una academia del Ejército del Aire en la base de Zaragoza

La armada marroquí entrena abordajes con Estados Unidos

Las marinas de Marruecos y Estados Unidos estrechan lazos. Buques militares y helicópteros de ambos países se unieron recientemente para realizar unas maniobras conjuntas junto a la costa atlántica marroquí.

El ejercicio consistió en la simulación del rastreo, interceptación y abordaje de un buque en la zona de exclusión económica de Marruecos. Hay que recordar que Marruecos ha aprobado leyes en las que considera un zona de exclusión económica de 200 millas desde su costa que entraría en colisión con las aguas territoriales españoles en las Islas Canarias.

Por parte de la Real Marina de Marruecos participó la fragata ‘Mohammed V’. Se trata de una fragata ligera de vigilancia del año 2002, de la Clase Floréal, que también opera en la Marina Nacional de Francia. Esta fragata va equipada con un cañón Oto Melara 76 mm, en lugar del cañón naval de 100 mm que poseen sus homólogas francesas.

La US Navy, por su parte, desplegó la base marítima expedicionaria ‘USS Hershel Woody Williams’, que sirven principalmente de base logística para otros barcos en el mar y para transporte de vehículos y otros equipos.

Además, los estadounidenses también aportaron al ejercicio un helicóptero MH-60S Seahawk, asignado al Escuadrón de Helicópteros de Combate de Mar (HSC) 28, e infantes de Marina embarcados en el buque citado.

Aunque por prevención a causa del coronavirus no se llegaron a ejecutar asaltos y abordajes entre personal de los dos buques, el ejercicio tenía como misión que la marina de Marruecos entrenara cómo interceptar y abordar, en aguas de su Zona de Exclusión Económica y frente a sus costas, un buque, en este caso el ‘USS Hershel Woody Williams’.

Los militares estadounidenses y marroquíes también practicaron escenarios simulados como rescate con helicópteros de hombres caídos al agua, enlaces de comunicaciones…

Maniobras aéreas

Este ejercicio naval conjunto de Estados Unidos y Marruecos se produjo unos días después de que algo similar ocurriera en el ámbito aéreo. Dos bombarderos B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos volaron de su base de Dakota del Norte a Europa, concretamente a Reino Unido.

De camino, los B-52 pasaron por espacio aéreo marroquí y se les unieron cuatro F-16 de la Fuerza Aérea del país alauí, y juntos realizaron una misión de interoperabilidad aérea. También acometieron prácticas de interdicción marítima con el buque USS Roosevelt, que está destinado en la base española de Rota.

Los F-16 estadounidenses

Las relaciones militares entre Estados Unidos y Marruecos se encuentran en un muy buen momento. Ambos países firmaron este mes de octubre un acuerdo de cooperación militar para los próximos diez años.

Estados Unidos es el principal suministrador de armamento de las fuerzas armadas marroquíes. Por ejemplo, esos F-16 citados son de procedencia estadounidense, y suponen un refuerzo muy notable de la fuerza aérea de Marruecos.

De hecho, las grandes capacidades de estos cazabombarderos F-16 suscitan desde hace tiempo inquietud entre altos mandos españoles, ya que podrían superar a los F-18 españoles que integran el Ala 46 del Ejército del Aire, con base en Gando (Gran Canaria) y que protegen el archipiélago canario.

Tras años retrasando el relevo, finalmente se ha aprobado un plan del Ministerio de Defensa para comprar a Airbus 20 nuevos Eurofighter que sustituirán a los F-18 de Gando.
Fuente: elconfidencialdigital.com
La armada marroquí entrena abordajes con Estados Unidos

El jefe de los aviones de la Armada avisa: si no se compran F-35, no se podrá evacuar a españoles en zona de conflicto

La sustitución de los aviones Harrier que embarcan en el portaaeronaves ‘Juan Carlos I’ lleva años provocando un intenso debate en la Armada, y también entre el Cuartel General y el Ministerio de Defensa, a cuenta del presupuesto y las opciones disponibles.

El anhelo de muchos mandos de la Armada es conseguir que el Ministerio de Defensa acepte adquirir aviones F-35, el modelo de Lockheed Martin que también cuenta con la capacidad de despegue vertical como los Harrier, lo que le hace idóneo para embarcar en portaaviones.

Confidencial Digital ha consultado una publicación de la Armada en la que el comandante de la Flotilla de Aeronaves, precisamente quien es responsable de los aviones y helicópteros, explica la necesidad que justifica comprar F-35 como relevo de los Harrier, cuya jubilación se ha ido retrasando ante la falta de sustitutos.

Jefe de la Flotilla de Aeronaves

El capitán de Navío Luis Díaz-Bedia es el comandante de la Flotilla de Aeronaves. En el número de octubre de la Revista General de Marina, Díaz-Bedia firma un artículo con el título “La aviación de ala fija embarcada, elemento esencial de nuestra Armada”.

“Durante casi medio siglo, el Harrier ha sido un elemento esencial de nuestra Armada, pero el AV-8B Plus ya se encuentra en el último tercio de su vida operativa. Si España quiere seguir disponiendo de las capacidades únicas que proporciona la aviación embarcada, es necesario iniciar un programa de sustitución cuanto antes”, explica como marco este capitán de Navío.

Hace un repaso por otras armadas que por problemas presupuestarios han perdido la capacidad de ala fija (aviones) embarcada en buques, como son Países Bajos, Canadá, Australia, Argentina, Tailandia y Brasil, así como aquellas que han renovado en los últimos sus flotas de aviones, el caso de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China, India, Rusia, Corea del Sur, Japón…

Pero sobre todo destacan tanto las capacidades que a juicio del comandante de la Flotilla de Aeronaves aporta tener ala fija embarcada, como los riesgos que supone perderla.

“Consecuencias dramáticas”

“Nuestra Armada habría sido muy distinta sin el Harrier y que su evolución en el futuro cercano se verá afectada por la posesión o no de un avión que lo sustituya”, señala Luis Díaz-Bedia, que llega a escribir que “si perdiésemos nuestra aviación de ala fija embarcada, las consecuencias serían dramáticas”.

Cita diez consecuencias “dramáticas”. Por ejemplo, advierte que para los buques anfibios y las fuerzas de Infantería de Marina “sería muy difícil, si no imposible, efectuar una operación puramente nacional de evacuación de no combatientes”, al no tener “el imprescindible apoyo aéreo en la zona de operaciones”.

En caso de conflicto, “se reducirían las capacidades de defensa aérea de la fuerza naval y de ataque a fuerzas navales oponentes; no nos podríamos arriesgar a realizar operaciones anfibias sin aviones que garanticen la defensa aérea y que proporcionen apoyo aéreo cercano a las fuerzas de desembarco; se perdería la capacidad de alcanzar objetivos tierra adentro, a no ser que pudiésemos equipar a nuestros buques y submarinos con misiles de ataque a tierra”.

En esa idea abunda en otro punto: sin ala fija embarcada, “nuestras fuerzas navales no contarían con cobertura aérea propia, salvo cuando operasen cerca del territorio nacional y pudiese proporcionársela el Ejército del Aire”.

Los adversarios podrían superar a España

Otros efectos negativos para España que tendría ‘jubilar’ los Harrier y no sustituirlos por un modelo de características similares tienen que ver con la capacidad de España para mantener el control de sus aguas: “Desaparecería la capacidad de disuasión e influencia que nos proporciona un grupo de combate con aviación de ala fija, por su mera existencia o por su presencia en una zona de crisis”.

Además, “se reduciría enormemente nuestra capacidad de control del mar y de protección de las líneas marítimas de comunicación”.

Escueto, pero especialmente destacado, es el aviso de que “aumentaría el riesgo de que potenciales adversarios lleguen a alcanzar o a sobrepasar nuestras capacidades”. No cita países en concreto que puedan ser adversarios navales de España, si bien las Fuerzas Armadas suelen tener siempre un ojo puesto en Marruecos, que está modernizando de forma destacada sus fuerzas de tierra, mar y aire.

En cuanto a los aliados, la consecuencia sería que que la Armada se quedaría “tecnológicamente por detrás de un buen número de naciones aliadas o amigas y se vería mermada nuestra interoperabilidad con sus fuerzas aeronavales, especialmente en lo relativo a la capacidad de operar en red”.

Perjudicaría a la industria naval

Si se quedara sin ala fija embarcada, según el jefe de la Flotilla de Aeronaves, España vería drásticamente limitada su capacidad de acción independiente, “perdería relevancia en el seno de las organizaciones multinacionales a las que pertenece y se reduciría su capacidad de influencia en regiones consideradas de interés estratégico”.

Más concretamente, “nunca podríamos liderar una operación multinacional que requiera la actuación de un grupo de combate y nuestra participación se limitaría a la aportación de buques de escolta, logísticos o submarinos, para acompañar a portaviones o buques LHD de otras naciones”.

Y termina con un argumento no tanto de defensa como de industria naval, referido al portaaeronaves ‘Juan Carlos I’, el buque insignia de la Armada y en el que actualmente embarcan los aviones Harrier:

— “La posesión de un portaviones o LHD construido en España constituye un elemento de gran prestigio para nuestra nación y proporciona un gran valor añadido a nuestra industria naval. Se ha demostrado con la construcción en Ferrol del portaeronaves Chakri Naruebet para la Real Armada de Tailandia, y de los LHD Sidney y Adelaide para la Real Marina Australiana, así como la construcción en Turquía para su Marina del Anadolu, también basado en el Juan Carlos I. La pérdida de la aviación de ala fija embarcada y de un buque capaz de llevarla a bordo afectaría a la confianza que proporciona, a posibles clientes, el que tengamos en servicio un buque de este tipo construido por nuestra industria naval”, en referencia a Navantia.

El F-35, la única opción

Todos estos avisos deberían conducir, según el autor del artículo, a considerar imprescindible la apuesta por programar la adquisición de aviones F-35B, de Lochkeed Martin. “El ‘Juan Carlos I’ fue diseñado para poder embarcar el F-35B, el único avión de combate que puede tomar verticalmente y por tanto sustituir al AV8B Plus [el Harrier]”.

Subraya que “la adquisición de este avión permitiría a España disponer de una moderna aviación de combate embarcada, que garantizaría la capacidad de proyección en escenarios alejados de nuestro territorio nacional, con unas características superiores a las de posibles amenazas e interoperable con los medios militares de un buen número de naciones aliadas y amigas que ya lo están incorporando”.

El capitán de Navío Luis Díaz-Bedia argumenta que “un grupo de combate centrado en un portaviones o en un LHD [como el ‘Juan Carlos I’] posee unas capacidades que le permiten controlar amplios espacios marítimos, negar su uso a un adversario o alcanzar objetivos en escenarios alejados, no solo en zonas litorales, sino también tierra adentro. Puede así, constituir un medio de disuasión por su sola existencia o por su presencia, e influir de manera significativa en el desarrollo de una crisis”.

De ahí que deslice que “si España quiere que la Armada tenga una relevancia acorde con su importante posición geoestratégica y con el peso que debe tener en la Unión Europea y en la Alianza Atlántica, que sea capaz de influir en las regiones de interés y de afrontar los retos que se puedan presentar en el futuro, así como de seguir garantizando el prestigio de su industria naval, debe mantener su aviación de ala fija embarcada”.

Y para ello “solo el F-35B puede sustituir al Harrier, debido a que es el único avión de nueva generación de despegue corto y toma vertical, por lo que el ‘Juan Carlos I’ ha sido diseñado para poder operar con él”.

El comandante de la Flotilla de Aeronaves no se refiere en ningún momento al obstáculo del alto precio que aleja las opciones de que el Ministerio de Defensa, y el Gobierno, aprueben la inversión requerida.

Sólo llega a decir que “su incorporación no solo posibilitaría mantener la necesaria capacidad de proyección, sino incrementar la eficacia en todo tipo de misiones, dadas sus innovadoras características y su superioridad sobre la mayoría de los aviones de combate actuales, a un precio que ha descendido de forma significativa durante los últimos años”.

Cierra diseñando un escenario prometedor: “La adquisición del F-35B permitiría a nuestra Armada disponer de un grupo de combate dotado de aviones de quinta generación, que operarían en red con las fragatas F-100 y F-110, lo que le proporcionaría unas capacidades muy superiores a las actuales, gran interoperabilidad con nuestros aliados, facilidad de integración en fuerzas multinacionales y una significativa ventaja operativa sobre posibles amenazas. Podría así seguir contribuyendo, de manera destacada, a la defensa de España, a la protección de sus intereses nacionales y a la seguridad internacional, incluso en los lugares más remotos”.
Fuente: elconfidencialdigital.com
El jefe de los aviones de la Armada avisa: si no se compran F-35, no se podrá evacuar a españoles en zona de conflicto

Así ensaya la Legión la parada militar del 12 de octubre en Madrid

Con chapiris, con mascarillas, con todos sus guiones y banderines… Así desfilarán este 12 de octubre los miembros de la Legión, que en este año en que se celebra el centenario de su fundación tienen una presencia destacada.

La epidemia de coronavirus llevó al Ministerio de Defensa a cancelar el desfile que se celebra todos los años en el eje Prado-Recoletos-Castellana de la ciudad de Madrid. Como alternativa, diseñó una parada militar en el Patio de la Armería del Palacio Real, presidida por los reyes y sus hijas, y con presencia de los miembros del Gobierno y otras autoridades.

Como la emergencia sanitaria ya había obligado a reducir al mínimo los grandes actos del centenario de la Legión, como el previsto en su base de Viator (Almería) el 20 de septiembre, al menos se trató de mantener el protagonismo especial que se preveía dar a los legionarios para el Día de la Fiesta Nacional.

Así que se decidió traer a Madrid todos los guiones de los tercios y banderas de la Legión, para que una representación de esta unidad desfilara con ellos y celebrara así los 100 años de su fundación.

Los legionarios ensayaron este sábado 10 por la mañana, y lo mismo está previsto este domingo.

Tal y como se puede ver en el vídeo del ensayo, los legionarios seguirán el camino que suelen tomar los militares que, por ejemplo, desfilan en los actos solemnes de recepción a los mandatarios extranjeros que se encuentran en visita de Estado en España.

El momento más colorido del desfile, y así se ve en el vídeo del ensayo, será cuando los legionarios inclinen los guiones ante Felipe VI, al pasar por la tribuna desde la que verá el acto la Familia Real.

Como homenaje a la Legión, este año se han trasladado a Madrid los guiones y banderines de todos los tercios, banderas y grupos de la Legión: Tercio “Gran Capitán” 1º de La Legión y Iª Bandera “Comandante Franco” (Melilla); Tercio “Duque de Alba” 2º de La Legión y IVª Bandera “Cristo de Lepanto” (Ceuta); Tercio “Don Juan de Austria” 3º de La Legión y VIIª Bandera “Valenzuela” y VIIIª Bandera “Colón”, Tercio “Alejandro Farnesio” 4º de La Legión y Xª Bandera “Millán Astray” , Grupo de Artillería de Campaña II de La Legión, Grupo Logístico II de La Legión, Bandera de Cuartel General II de La Legión, Bandera de Zapadores II de La Legión (todo ello de la Brigada “Rey Alfonso XIII” II de La Legión, en Viator, Almería); y Grupo de Caballería Ligero Acorazado “Reyes Católicos” II de La Legión (Ronda, Málaga).

También tiene un papel destacado la Escuadra de Gastadores del Tercio “Don Juan de Austria” 3º. Este tercio, de Almería, aporta la mayor parte de los efectivos, con esta escuadra y cinco pelotones para la compañía de honores, en la que además se integran un pelotón del Grupo de Artillería de Campaña, un pelotón del Grupo Logístico, un pelotón de la Bandera de Cuartel General y otro de la Bandera de Zapadores.

La banda de música procede de la Brigada “Rey Alfonso XIII” II de La Legión. En las imágenes no se ve desfilar a ninguna mascota (cabra, carnero…), que suelen desfilar en los desfiles del 12 de octubre. Fuentes consultadas por ECD señalan que es posible que se reserve para el desfile y no participe en los ensayos.

Vea el vídeo del ensayo del sábado 10:

 
//services.brid.tv/player/build/brid.min.js

 
$bp(«Brid_02364767», {«id»:»22468″,»width»:»800″,»height»:»450″,»video»:»657760″});
Fuente: elconfidencialdigital.com
Así ensaya la Legión la parada militar del 12 de octubre en Madrid

Defensa tendrá que explicar el uso de los test rápidos que no detectaron contagios en las academias militares

El goteo de positivos por Covid-19 en las primeras semanas de curso de las academias militares y los centros de formación de Tropa llega al Congreso de los Diputados. También lo hacen los problemas con los test que se utilizaron al recibir a los alumnos.

Tal y como se contó en estas páginas, en esa ‘recepción’ se usaron test rápidos de las marcas Zhejiang Orient Gene Biotech y Wondfo que estaban guardados en los almacenes en Madrid de la Unidad de Apoyo Logístico Sanitario (UALSAN), y que procedían tanto de compras del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra como de partidas descartadas por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, del Ministerio de Sanidad.

El problema de estos test es que había dudas de su fiabilidad, en base a informes del Instituto Carlos III que señalaban que su rango de error era excesivo: es decir, que podían dar negativo aunque se utilizaran con un contagiado.

Estos test se repartieron entre unidades de las Fuerzas Armadas, y a finales de agosto y principios de septiembre se utilizaron en los centros docentes militares para comprobar que los alumnos ingresaban sin portar el coronavirus, para no contagiar a sus compañeros.

Hubo pocos positivos, pero pasados unos días en algunas academias surgieron brotes importantes, con decenas de contagiados que se confirmaron con pruebas PCR. Eso obligó a aislar a gran parte de los ocupantes de las academias militares.

Confidencial Digital ha podido saber que el 26 de septiembre, cuatro días después de la publicación de la información de ECD, el Grupo Parlamentario de Vox registró en el Congreso de los Diputados más de una veintena de preguntas parlamentarias para respuesta escrita en las que se le pedía información al Gobierno sobre la situación en las distintas academias y escuelas militares.

En estas peticiones de información, Vox solicita datos como número de alumnos de cada centro, número de positivos por coronavirus y protocolos y medidas adoptadas para la detección y prevención.

Informes sanitarios militares

Fuentes militares conocedoras del problema de los positivos por Covid-19 en las academias revelan que además de los informes del Instituto Carlos III, también los servicios médicos militares habían elaborado sus propios estudios en los que confirmaban que los test que se repartieron, principalmente de la marca Wondfo y procedentes del Ministerio de Sanidad, no eran fiables.

Los informes de los servicios sanitarios militares tiene fecha anterior a la incorporación de los alumnos del nuevo curso 2020/2021.

ECD ha consultado a uno de los cuarteles generales de los ejércitos, donde aseguran que no tienen constancia de que haya informes sobre los test, ni de que su propio ejército los haya hecho.

La medida de utilizar test para cribar a los alumnos que llegaban a las academias la incluyó la Subsecretaría de Defensa en la instrucción con la que reguló la reincorporación de los alumnos a los centros de formación, tras la suspensión de la actividad en marzo por la epidemia de coronavirus.

Para cumplir esa orden de la Subsecretaría, algunas fuentes indican que, al parecer, desde la Jefatura de Sanidad del Estado Mayor de la Defensa se ordenó la distribución y empleo de los tests que habían almacenados desde primavera en la UALSAN, para dedicarlos también a las academias militares.

ECD ya contó que el Ministerio de Defensa había dado orden de distribuir entre las unidades de las Fuerzas Armadas los más de 60.000 test que se guardaban en la Unidad de Apoyo Logístico Sanitario.
Fuente: elconfidencialdigital.com
Defensa tendrá que explicar el uso de los test rápidos que no detectaron contagios en las academias militares

A %d blogueros les gusta esto: