Analistas de Defensa piden crear una “reserva de guerra” de material contra el coronavirus

Decenas de toneladas de mascarillas, trajes de protección, guantes, gafas, respiradores han llegado a España desde China y otros países extranjeros en aviones del Ejército del Aire o en otras aeronaves.

Por su parte, el Centro Militar de Farmacia centró toda su actividad en fabricar solución hidroalcohólica para desinfección de manos, Paracetamol 500 mg en cápsulas, el antiviral Ribavirina inyectable y el antibiótico Azitromicina 500 mg en comprimidos.

Son dos ejemplos de la aportación de las Fuerzas Armadas al suministro de material sanitario y de medicamentos para hacer frente a la emergencia sanitaria del coronavirus, a los que habría que añadir también las mascarillas cosidas en la Escuela Militar de Paracaidismo, en Murcia, las compras gestionadas por el Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra…

Centro Conjunto de Desarrollo de Conceptos

A medio y largo plazo hay voces militares que plantean medidas encaminadas a depender menos, por ejemplo, de esas importaciones que por todos los medios -a través de empresas como Inditex, por gestiones del rey, mediante las comunidades autónomas, por los ministerios de Sanidad, Fomento y Defensa…- han traído desde el extranjero a España medios materiales para combatir la epidemia.

Es una de las propuestas que se incluye en el documento “Actuación de las Fuerzas Armadas en la crisis de la Covid-19”, que ha sido elaborado por seis analistas de la Sección de Doctrina del Centro Conjunto de Desarrollo de Conceptos, y que ha consultado Confidencial Digital.

Este centro depende del Estado Mayor de la Defensa y concretamente del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), y se encarga de coordinar “el estudio de nuevos conceptos operativos que sirvan de apoyo para la potenciación de las capacidades militares” de la Fuerza Conjunto.

La Sección de Doctrina de la que proceden esos analistas tiene la responsabilidad de “promover y coordinar el desarrollo de la doctrina conjunta y combinada, así como el control y seguimiento de las acciones encaminadas a proporcionar las soluciones doctrinales, según la prioridad establecida por el JEMAD”.

Los analistas que firman el documento son coroneles, tenientes coroneles, comandantes de Tierra y Aire, y capitanes de Fragata de la Armada.

Prioridad: asegurar suministros

Se trata de un estudio tanto sobre lo que se ha hecho, como lo que se podría haber hecho (y haber hecho mejor), como sobre lo que se podría hacer actualmente y en el futuro, en cuatro fases de esa epidemia: 1) China anuncia la epidemia; 2) Expansión de la epidemia a países vecinos; 3) Aparición en España, contribución militar al control de daños; 4) Contribución militar a la recuperación.

Uno de los puntos más relevantes del artículo de estos analistas del Centro Conjunto de Desarrollo de Conceptos se incluye en las conclusiones. Hace referencia a que “es imprescindible, asimismo, asegurar la disponibilidad permanente de determinadas cantidades de materiales sanitarios y de la capacidad para producirlos”.

De hecho, se propone que esa disponibilidad de material sanitario sea considerada “de manera similar a las reservas de guerra y al aseguramiento de suministros que hacen los ejércitos”.

“Reserva de guerra”

¿Cómo se establecería esa “reserva de guerra”? Los analistas militares dependientes del Estado Mayor de la Defensa ponen énfasis al asegurar que “resulta crítico disponer de los recursos materiales que sirvan para contener la crisis desde el mismo instante en que aparece”.

Cabe señalar, en ese sentido, que fueron los primeros días y semanas de la crisis del coronavirus cuando con mayor urgencia se necesitaron mascarillas, monos protectores, gafas, pantallas para los médicos y enfermeros, así como respiradores para los enfermos más graves.

Ante la carencia de medios se hicieron esas gestiones de urgencia para importar de todo tipo de materiales de protección.

Subvenciones a industrias

La alternativa que propone el documento del Centro Conjunto de Desarrollo de Conceptos es “contar con un tejido industrial de interés estratégico nacional con capacidad para ser reconvertido en un corto plazo de tiempo para producir los materiales requeridos”..

Ponen varios ejemplos: empresas tecnológicas que se reconviertan para fabricar respiradores y empresas textiles que inicien la producción de Equipos de Protección Individual.

Para ello, los analistas de Defensa llegan a lanzar la idea de que “puede ser necesario subvencionar a parte del tejido industrial que suministre material médico, químico —o el que se estime necesario— a la nación en situaciones de pandemia”.

De esta manera se podría “retener cierto grado de autonomía”, es decir, que no dependa de importaciones del extranjero.

Potenciar los Centros de Farmacia

Junto a ello, proponen “reforzar los Centros Militares de Farmacia de la Defensa por su importancia en la producción de productos farmacológicos independiente del sector privado, teniendo así constantemente un amplio stock de material disponible”. Se entiende que sería potenciar las capacidades del Centro Militar de Farmacia de Colmenar Viejo.

Añaden también que este material tiene fecha de caducidad, “lo que obliga a mantener un esfuerzo de renovación constante”.

Y apuntan que “esta capacidad podría ser alcanzada mediante acuerdos en el marco de la UE y de la OTAN, para garantizar la satisfacción de necesidades comunes en situaciones similares a la actual”.
Fuente: elconfidencialdigital.com
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