La seguridad de los soldados españoles, en riesgo por las pulseras de entrenamiento

Se ha convertido en un escándalo a nivel mundial: la red social Strava, que recopila información de la actividad deportiva que realizan sus usuarios a través de los datos que registran y emiten las pulseras de entrenamiento, permite visualizar con claridad el recorrido que realizan los soldados estadounidenses mientras corren por sus bases.

Desde hace unos años, los pulsómetros se han vuelto muy populares entre los aficionados al running. La pulsera permite medir la distancia recorrida en pasos, el esfuerzo, la quema de calorías y el recorrido exacto de cada itinerario, que se incorporan a una base de datos a través del sistema GPS.

Bases al descubierto

A partir de esos registros Strava permite componer y consultar “mapas de calor” a nivel mundial para que los usuarios conozcan cuáles son las rutas más utilizadas por otros usuarios, marcando en color amarillo aquellos recorridos más populares.

La revelación ha puesto al descubierto, por ejemplo, la presencia de bases ‘secretas’ del ejército estadounidense en Irak y en otros países sensibles. Se han identificado ubicaciones remotas en el desierto, que parecían abandonadas y no daban señal de actividad alguna, donde ahora se ha podido visualizar el rastro de intensa actividad deportiva, lo que revelaría la presencia de tropas. Pero el caso también ha afectado a España.

Las rutas de los soldados españoles

Basta acceder a los registros de la aplicación Strava y consultar la ubicación de las principales bases extranjeras en las que operan las fuerzas armadas españolas para detectar el rastro de la actividad deportiva de los militares. Y no solo.

Por ejemplo, a poca distancia de la localidad libanesa de Marjaayun se puede ver unas instalaciones rodeadas por el color amarillo intenso que la aplicación atribuye a las zonas populares para correr. Es la ubicación exacta de la base ‘Miguel de Cervantes’, donde se encuentran desplegados los militares españoles de la misión FINUL de la ONU.

Pero eso no es lo preocupante, ya que a fin de cuentas se trata de una instalación cuya ubicación es ampliamente conocida en la zona y está fuertemente protegida. El riesgo está en que algunos de los militares han utilizado los pulsómetros durante las patrullas.

De esta forma, en el mapa -que puede consultar cualquier persona en internet- pueden vislumbrarse claramente –en color amarillo y rojo- las rutas que parten de la base por las carreteras adyacentes a la ‘Miguel de Cervantes’.

ECD ha podido saber que los militares no realizan instrucción física fuera del perímetro de las instalaciones, por lo que esas líneas sólo pueden señalar el discurrir de las patrullas que realizan los soldados españoles en la denominada ‘Blue Line’ que separa el Líbano de Israel, una de las zonas más sensibles del planeta.

Cualquier insurgente podría elaborar un sencillo mapa con esos recorridos y, una vez identificados los puntos más vulnerables, preparar una acción hostil contra miembros de las tropas españolas.

Malí, Afganistán, Letonia…

El de Líbano es el mejor ejemplo de la exposición de datos que ha provocado la utilización de estas pulseras, pero no el único. En Malí, donde España mantiene desplegados a 130 militares en misión de entrenamiento, también puede verse la actividad física que se realiza en la base española situada al norte de Koulikoro, en el Centro de Instrucción ‘Boubacar Sada Sy’.

Lo mismo ocurre en la base de Adazi, en Letonia, donde hay desplegados 300 militares y media docena de carros de combate Leopard. O en el cuartel general de la ISAF en el distrito administrativo de Kabul (Afganistán): las líneas amarillas sobre las instalaciones muestran el movimiento y rutas de los convoyes militares.

Defensa estudia medidas

Estados Unidos ya ha advertido que estudiará estas graves revelaciones, que pueden suponer un riesgo extra para sus tropas en el exterior. No se descarta que se limite o regule la utilización de este tipo de dispositivos.

En España, pese a que aún no se ha valorado oficialmente las noticias sobre Strava, se espera que pueda implicar algún tipo de cambio normativo en cuanto a la utilización de pulsómetros por parte de los soldados.

Sin embargo, algunos expertos han dado la voz de alarma asegurando que el problema podría tener mucho mayor alcance: un usuario afirma haber conseguido ‘aislar’ la actividad de un militar concreto, identificando al detalle el registro de su actividad en una base de Irak e incluso durante el camino de vuelta hasta su hogar en Francia, una vez concluida su misión.


Source: Elconfidencial

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: