La independentista de la base militar de la Antártida se queda sin sanción

La base Gabriel de Castilla echó el cierre el pasado viernes 23 de marzo, tras más de dos meses de intenso trabajo de investigación y experimentación. Todo el personal y el material ya ha sido embarcado en el Buque de Investigación Oceanográfica ‘Hespérides’, que inició ya su viaje de vuelta a España.Parte del equipo de investigadores civiles dejó la base días antes de su cierre oficial. Y entre ellos se encontraba la bióloga catalana Conxita Ávila, quien ha protagonizado una de las polémicas más agrias de la historia de las campañas antárticas del Ejército.Según fuentes militares consultadas por El Confidencial Digital, nunca hasta este año se había producido una situación semejante. La doctora Ávila fue reprendida, de forma verbal y por escrito, por el comandante de la base Valentín Benítez tras sus continuas manifestaciones políticas a favor de la independencia de Cataluña.La bandera de España , una “provocación”La investigadora catalana, experta en fondos marinos antárticos, “era monotema” tal y como aseguran voces próximas a la misión. Realizaba comentarios políticos sobre la situación de Cataluña de forma constante, portaba un lazo amarillo en referencia a los presos políticos y llevaba en su ropa un pin con la bandera estelada.La bióloga se amparaba en la libertad de expresión, sin embargo, la dirección de la expedición argumentaba que el Código de Conducta que rige en la misión explicita la necesidad de mantener una estricta neutralidad política, al tratarse de una misión militar.Según explican fuentes militares a ECD, la situación empeoró tras la reprensión y la doctora se mostró “más combativa”. Argumentaba, aseguran, que si la bandera estelada les resultaba “provocativa” a los militares, a ella también le provocaba la bandera española de los uniformes militares.Volvió a España sin sanciónSin embargo, y pese a que se le acusó de “alterar la normal convivencia de la base”, desde Madrid se decidió no sancionarla ni apartarla de la misión. Se argumentó que quedaba “poco tiempo” y que supondría un ruido negativo para la imagen de la campaña. Se optó por aplicar “altas dosis de paciencia” explican las voces consultadas.Eso sí, el Ministerio de Defensa, el Ejército de Tierra y el Comité Polar Español coincidieron en que, de cara a futuras  campañas, habría que reformar los procesos de selección para evitar de nuevo una situación semejante.
Fuente: elconfidencialdigital.com
La independentista de la base militar de la Antártida se queda sin sanción

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