Japón quiere al menos 20 cazas F-35A más

El Gobierno nipón está evaluando aumentar su pedido de aviones de combate de quinta generación F-35A hasta las 62 unidades o más. Las al menos veinte aeronaves adicionales contempladas en el plan serán adquiridas a lo largo de los próximos seis años directamente a la compañía Lockheed Martin, en Estados Unidos. Así será al menos en parte, para rebajar así la factura que supondría su fabricación en suelo japonés, como ocurre con 38 de los 42 aparatos ya solicitados.

Las intenciones japonesas han sido reveladas por fuentes que no han querido revelar su identidad al no contar con autorización oficial para hablar con los medios. De acuerdo con la cita recogida por Reuters “en vista de los presupuestos y de los calendarios de producción, resulta apropiada una nueva adquisición de 25 aviones”. Su coste rondará los 100 millones de dólares cada uno, lo que supone en torno a 30 millones de ahorro por cada unidad respecto a los F-35A que ya ensambla Mitsubishi Heavy Industries (MHI), en Japón.

Se trata del único fabricante con una planta de montaje de F-35 fuera de Estados Unidos. El otro es Leonardo, que también produce este modelo, en esta ocasión en suelo italiano.

El programa del Joint Strike Fighter, como fue conocida la aeronave en sus inicios, es una iniciativa liderada por EEUU a la que también se unieron Gran Bretaña, Italia, Holanda, Australia, Dinamarca, Noruega, Turquía y Canadá. Japón optó en 2011 por encargar 42 aviones furtivos estadounidenses F-35A Lightning II, cuyo principal contratista es Lockheed Martin, la mayor compañía de defensa del mundo.

La versión adquirida por Japón, la A, es la variante más ligera y ágil de estos aparatos. Se caracteriza por estar preparado para el despegue y el aterrizaje convencional (CTOL) en pistas convencionales. También existe una versión B, diseñada en este caso para el despegue y el aterrizaje vertical (VTOL), para su uso desde buques anfibios tipo LHD, por ejemplo; y otra C, que ha sido concebida para operar desde grandes portaaviones, desde donde despega gracias al impulso de catapultas y emplea en el aterrizaje cables de frenado a los que se ancla mediante el gancho con el que está equipado el avión.

Los F-35A comprados por Tokio a través del programa estadounidense de ventas militares al exterior (FMS, por sus siglas en inglés) servirán para renovar la flota de aviones de combate de su fuerza aérea. En ella operan actualmente los F-2, aparatos fabricados por la compañía japonesa MHI y la norteamericana Lockheed Martin que están basados en el F-16 Fighting Falcon de esta última.
Fuente: Infodefensa.com
Japón quiere al menos 20 cazas F-35A más

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