EEUU quiere 200 aviones, 10 buques y 5.000 vehículos más en 2019

El Gobierno de Estados Unidos ha presentado su plan presupuestario para el próximo año fiscal, 2019. En él prevé un desembolso en defensa de 686.000 millones de dólares. La cifra propuesta se alcanza al lograr un aumento del techo de gasto de 69.000 millones de dólares. Con ella “se establece una base para reconstruir las fuerzas militares estadounidenses en una fuerza conjunta más capaz, letal y preparada”, de acuerdo con la información divulgada por el Departamento de Defensa.

Los objetivos pasan por “estar preparados para defender el país, continuar siendo el poder militar preeminente en el mundo, asegurar que lo equilibrios de poder continúan a nuestro favor y avanzar en un orden internacional que sea más propicio a nuestra seguridad y prosperidad”, añade la fuente.

En palabras del Secretario de Defensa, James Mattis, “en un mundo inundado de cambios, con cada vez mayores amenazas, no hay lugar para la complacencia”. Para Mattis “el fracaso para implementar o financiar la Estrategia de Defensa Nacional 2018 nos dejará con una fuerza que podría ganar la última guerra, pero irrelevante para la seguridad del mañana”. De ahí, añade, que la nueva Estrategia de Seguridad Nacional establece que Estados Unidos “debe revertir las decisiones recientes de reducción del tamaño de la fuerza conjunta y aumentar la fuerza mientras se moderniza y garantiza su preparación”.

En total, el nuevo proyecto de presupuesto prevé un aumento de la fuerza de casi 26.000 efectivos y entre sus principales adquisiciones incluye la compra de 200 aeronaves, 10 buques y más de 5.000 nuevos vehículos.

En concreto, los planes pasan en el aire por la incorporación de 77 nuevos aviones de combate F-35 por 10.700 millones de dólares, 15 aviones de repostaje en vuelo KC-46 por 3.000 millones, 24 cazas F/A-18 por 2.000 millones, 60 helicópteros de ataque AH-64E por 1.300 millones, 6 helicópteros presidenciales VH-92 por 900 millones, 10 aeronaves de patrulla naval P-8A por 2.200 millones y 8 helicópteros pesados CH-53K King Stallion por 1.600 millones.

Para la fuerza naval se sumarán dos nuevos submarinos de la clase Virginia (7.400 millones), tres destructores DDG-51 Arleigh Burke (6.000 millones), un buque de combate litoral (1.300 millones), el portaaviones CVN-78 (1.800 millones), dos naves de reabastecimiento de flotas (T-AO) por 1.100 millones y una base marítima expedicionaria cuantificada en 700 millones.

Las nuevas plataformas terrestres incluyen 5.113 vehículos tácticos ligeros (JLTV), por un coste de 2.000 millones de dólares, modificaciones de 135 carros de combate M-1 Abrams por 2.700 millones, 30 vehículos anfibios de combate (300 millones) y 197 vehículos blindados multipropósito (800 millones).

Además, entre otras adquisiciones, destaca la propuesta de invertir en defensas antimisiles para defenderse de amenazas como “las de los misiles balísticos de Corea del Norte”, citada expresamente por el Pentágono. En este punto se contemplan 45 defensas contra misiles balísticos AEGIS (SM-3) por 1.700 millones y 82 THAAD por 1.100 millones, entre otros.

En el apartado nuclear, se incluyen gastos como los 2.300 millones dedicados al programa de bombarderos de largo alcance B-21, y los 3.700 millones para los submarinos Columbia.
Fuente: Infodefensa.com

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